Psicología comunitaria: orígenes, características y fundamentos teóricos

Eva Maria Rodríguez · 19 febrero, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 19 febrero, 2019

¿Cómo podemos contribuir de forma más activa en nuestra comunidad? ¿Por qué los problemas de la sociedad pueden afectar a nuestra salud y bienestar? Son dos de los principales temas de interés en el campo de la psicología comunitaria, un área de la psicología preocupada por cómo los individuos se relacionan con la sociedad.

La psicología comunitaria es una disciplina bastante amplia que sintetiza elementos de otras disciplinas como la sociología, la psicología transcultural, la psicología social, la salud pública y las ciencias políticas. Los psicólogos que trabajan en este campo analizan los aspectos culturales, económicos, sociales, políticos y ambientales que configuran e influyen en la vida de las personas de todo el mundo.

El enfoque de la psicología comunitaria puede ser aplicado y teórico, pero a menudo es una mezcla de ambos. Algunos psicólogos comunitarios realizan investigaciones sobre cuestiones teóricas. Otros toman esta información y la utilizan de forma inmediata para identificar problemas y desarrollar soluciones en las comunidades. Por lo tanto, la psicología comunitaria es una disciplina orientada al estudio y la transformación social.

Manos que construyen la sociedad

Origen de la psicología comunitaria

La psicología comunitaria surgió en los años 50 y 60 del siglo XX en los EE.UU. El motivo fue la insatisfacción con la capacidad de la psicología clínica para abordar problemas sociales más amplios por parte de un creciente grupo de psicólogos.

Así, entre los factores que contribuyeron al comienzo de la psicología comunitaria en los EE.UU. destacan los siguientes:

  • Un alejamiento de las prácticas socialmente conservadoras centradas en el individuo, la salud y la psicología en un período relacionado con temas de salud pública, prevención y cambio social después de la Segunda Guerra Mundial.
  • El creciente interés por parte de los psicólogos sociales en los prejuicios raciales y religiosos, la pobreza y otras cuestiones sociales.
  • La necesidad percibida de tratamiento de enfermedades mentales a gran escala para veteranos.
  • El cuestionamiento del valor de la psicoterapia como único tratamiento para un gran número de personas con enfermedades mentales.
  • El desarrollo de centros comunitarios de salud mental y la desinstitucionalización de personas con enfermedades mentales en sus comunidades.

Por otro lado, muchos autores reconocen una reunión de psicólogos en 1965 durante la Conferencia de Swampscott como el comienzo oficial de la psicología comunitaria contemporánea. En ella, los asistentes concluyeron que la psicología necesitaba centrarse más en los cambios sociales y comunitarios para abordar la salud mental y el bienestar. Desde ese momento, el campo comenzó a crecer hasta nuestros días.

Características y fundamentos de la psicología comunitaria

Los derechos civiles, el activismo por la paz, el feminismo, el movimiento antipobreza y la conciencia ambiental proporcionaron el contexto para definir el campo de la psicología comunitaria.

En este sentido, fue fundamental para su desarrollo, la idea de que la psicología no solo debe enfocarse en tratar a las personas una vez que han surgido los problemas, sino que también desempeña un papel importante al abordar las condiciones sociales (por ejemplo, pobreza, racismo) que aumentan el riesgo de enfermedad y angustia

Así, la psicología comunitaria tiene un conjunto identificable de principios que definen y guían el campo. Estos principios incluyen:

  • El bienestar personal y acceso a los recursos.
  • La justicia social y la libertad de la opresión.
  • Un sentido de comunidad y conexión.
  • Múltiples dimensiones de la diversidad (como género, etnia , orientación sexual y discapacidad).
  • Colaboración comunitaria, participación, autodeterminación y empoderamiento

En su preocupación por la interdependencia e interacción de individuos y grupos, la psicología comunitaria intenta fomentar la creación de transacciones persona-entorno que eviten la disfunción, faciliten el empoderamiento, la justicia social y promuevan el bienestar. En virtud de esto, la psicología comunitaria insiste en múltiples niveles de análisis:

  • Individual (actitudes, cogniciones, emociones).
  • Microsistema (familia, aula, equipo).
  • Organizacional (escuela,  iglesia, organización).
  • Comunidad (identidad, comunidades de experiencia común).
  • Macrosistema (ideologías, culturas, instituciones sociales).

Piezas de puzzle

La investigación en psicología comunitaria

La investigación en psicología comunitaria se basa en un modelo colaborativo en el que el investigador trabaja en asociación con la comunidad para abordar sus necesidades. Así, este tipo de investigación debe conducir a la acción o tener implicaciones claras para la acción.

Los enfoques de intervención basados ​​en la psicología comunitaria incluyen programas de prevención primaria, intervenciones de empoderamiento, grupos de apoyo mutuo (autoayuda) y estrategias de acción social (por ejemplo, organización y defensa de la comunidad).

Así, el objetivo primordial de las intervenciones de psicología comunitaria es abordar las causas de las enfermedades y la angustia a través de estrategias que se dirigen a los factores antecedentes y de facilitación.

Como vemos, la psicología comunitaria es una disciplina que se preocupa por la utilización de los recursos psicológicos para resolver problemas sociales y conseguir de este modo una transformación social.