Psicología del olor: 3 olores que cambian actitudes

02 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
El olor es un sentido muy interesante en muchos planos. Es una indudable fuente de placer e información, pero también da forma a un canal por el que podemos ser influenciados de una manera no consciente. ¿Quieres descubrir cómo?

Los psicólogos sociales han identificado varias sensaciones físicas que tienen efectos curiosos en la experiencia mental. Por otro lado, la psicología del olor ha estudiado la influencia que tiene un olor concreto en el comportamiento de una persona.

La psicología del olor nos dice que el olor es un sensación física capaz de moldear nuestras respuestas a estímulos y de que nos guste algo o lo repudiemos. Shakespeare escribió que una rosa, con cualquier otro nombre, olería igual de dulce. Ahora, si no la podemos oler, ¿la rosa pierde su dulzura?

Posiblemente sí, así una rosa, así la persona con la que te acabas de cruzar y te ha alegrado el día en el metro. Ya que ese rasgo dulce, embriagante y fresco queda asociado a ella. La psicología del olor nos dice que el olfato es un sentido relacionado con la memoria, las emociones y la nostalgia.

Niña oliendo una rosa

Psicología del olor: reacciones extremas simplemente por un olor

El libro El aroma del deseo: descubrir nuestro sentido enigmático del olor de Rachel Herz es quizás el libro más relevante que se ha publicado en los últimos años sobre la psicología del olfato. Rastrea la importancia del olfato en nuestras vidas y analiza cómo nos influye en campos tan importantes como la alimentación o la reproducción.

Los olores son sensaciones físicas que median en nuestra experiencia mental. Incluso cuando no somos conscientes de un olor en el medio ambiente, pueden guiar sutilmente nuestros pensamientos y juicios de manera sorprendente. En este artículo os ponemos tres ejemplos.

Oler a pescado no da confianza

Un artículo de Spike Lee y Norbert Schwarz presentó siete estudios que muestran un vínculo entre la percepción de los olores “a pescado” y la sospecha social. Probablemente hayas escuchado decir que algo “huele a pescado podrido” para aludir a un fenómeno o entidad que te parece sospechosa, turbia o de poca confianza.

Llegaron a esta conclusión después de varios estudios interesantes en los que evaluaron nuestras expresiones críticas. Lee y Schwarz sostienen que la existencia de esta metáfora refleja un vínculo mental entre la sensación física real y la sensación de que algo está pasando.

Jugando con olor a pescado

En uno de sus estudios, la gente jugaba en una habitación y el curso del juego dependía de si confiabas o no en tu compañero. Cuando la gente jugaba este juego, a veces ponían un ligero olor a pescado en el aire. Para asegurarse de que no eran los olores desagradables en general, otras veces proyectaron otro olor de este tipo.

Durante el juego, querían ver cuánto confiaban los jugadores en sus compañeros. Cuando las personas jugaban en una habitación con un olor ligeramente a pescado, jugaban de una manera que sugería que no confiaban tanto en sus oponentes en comparación a las veces en las que estaban presentes otros olores desagradables.

En su blog de Neuromarketing, Roger Dooley hace una sugerencia interesante basada en esta investigación: no tener reuniones de negocios en restaurantes de mariscos. Ya sea que, lo sepan o no, las personas con las que está negociando pueden confundir el olor ambiental de los camarones con un motivo oculto.

Oler a limpio para que las personas tengan ganas de mantenerlo así

Hablamos ahora sobre el artículo de la revista American Psychologist Journal titulado “Huele a espíritu limpio: efectos no conscientes del olor en la cognición y el comportamiento”. Se estudiaron los efectos no conscientes del aroma sobre la cognición y el comportamiento.

En dos estudios se probó y confirmó que, cuando los participantes se exponían a un limpiador con aroma a cítricos, se mejoraba la accesibilidad del concepto de limpieza.

Esta conclusión se sacó a partir de observar la identificación más rápida de palabras relacionadas con la limpieza en una tarea de decisión léxica. También una mayor frecuencia de enumerar actividades relacionadas con la limpieza al describir el comportamiento esperado durante el día.

Mejor acceso a términos de limpieza y mayor conducta de limpieza

Finalmente, un tercer estudio estableció que la mera exposición al aroma del limpiador multiuso hizo que los participantes mantuvieran su ambiente directo más limpio durante una tarea de comer.

Después de pasar un tiempo en una habitación que contenía el aroma del limpiador de cítricos o no, las personas fueron llevadas a otra habitación donde tuvieron que comer una galleta como parte del estudio.

Las personas que habían pasado un tiempo en la habitación de olor limpio continuaron limpiando las migas de galletas de su escritorio en la segunda habitación en mayor medida que las personas que no lo habían hecho. Habían sido “subliminalmente” expuestas al aroma “limpio”.

Migas de galletas

La psicología de los olor: el pedo, el asco y el juicio moral

Se advierte que lo siguiente es ciencia, aunque nos pueda parecer de chiste. Algunos investigadores han utilizado el “olor a pedo” en aerosol como una forma ambiental sutil para hacer que las personas sientan asco.

Resulta que el asco es una emoción que puede influir en los juicios morales. Cuando sentimos asco basado en sensaciones físicas, podemos confundirlo con sentirnos asqueados por el comportamiento de alguien.

Juicios morales influidos por el olor

En un conjunto de estudios, los experimentadores usaron un pedo en aerosol para inducir un asco leve e inconsciente, lo que llevó a las personas a emitir juicios morales más severos.

Los investigadores simplemente rociaron parte del producto en un contenedor de basura cerca del área de la encuesta (en otras condiciones, no olía) antes de que comenzara el estudio.

Mientras las personas se sentaban en la sala para realizar la encuesta, respondían preguntas sobre cómo de extremos eran sus juicios morales sobre algunos actos específicos que podrían considerarse inmorales. Por ejemplo, se les preguntó: ” ¿Cómo de moral o inmoral consideras que es el sexo consentido entre primos hermanos?”

Las personas que realizaron la encuesta en una habitación con un ligero olor a spray de pedos (un olor que no detectaron de manera consciente) encontraron que los actos eran más inmorales que las personas que realizaron la encuesta en una habitación sin ese olor.

Estos tres casos son solo algunos de los que evidencian cómo afecta el olor a nuestros juicios por debajo de nuestro nivel de conciencia. En muchas ocasiones, la ciencia nos dice que el olor puede ser un factor decisivo para mostrar desconfianza o rechazo.