Psicología sistémica: ¿en qué consiste?

1 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Laura Rodríguez
La psicología sistémica pone énfasis en las propiedades del todo que resultan de la interacción de los diferentes elementos del sistema. Así, para este enfoque, lo importante es lo que surge de la interacción de las personas.

La psicología sistémica estudia los fenómenos de relación y comunicación en los grupos, analizando las relaciones y los componentes que a partir de ella emergen. Este enfoque parte de las personas individuales, las cuales se interrelacionan entre sí en diferentes colectivos entendidos como sistemas. De esta forma, cada grupo/colectivo donde se relaciona cada persona es un sistema diferente: familiar, laboral, pareja…

En efecto, esta corriente parte del contexto teniendo en cuenta los distintos ámbitos en los que se mueven las personas, pues cómo se relaciona cada individuo con su entorno determina su desarrollo y su crecimiento personal. Por lo que la psicología sistémica puede aplicarse tanto a parejas, equipos de trabajos, familias, como también a personas individuales.

A continuación, abordaremos cómo surge este enfoque y en qué consiste; es decir, los principios por los que se rige.

Mano sujetando unas figuras con forma de familia

Origen de la psicología sistémica

La psicología sistémica es una corriente basada en la teoría general de sistemas de Bertalanffy, que comienza a desarrollarse en la segunda mitad del siglo XX. Bertalanffy destaca en su teoría el concepto de interacción, afirmando que un sistema implica una interdependencia entre las partes o de las personas implicadas en la relación. Cabe destacar que el concepto de sistema parte de la Teoría General de Sistemas.

Asimismo, los inicios de la terapia sistémica están asociados al antropólogo Gregory Bateson y a su equipo en la Administration Hospital de Palo Alto. Bateson se unió a otros investigadores como Jackson, Haley y Weakland para analizar el sistema comunicacional de las familias esquizofrénicas.

A partir de las investigaciones de Bateson emergió la teoría del doble vínculo, la cual puso su granito de arena en los cimientos de la psicología sistémica. En este sentido, un doble vínculo es un dilema comunicativo por la contradicción entre dos o más mensajes, es decir, se envían mensajes que se contradicen entre sí.

Nos queda claro que el fenómeno de la comunicación humana sea uno de los objetos de análisis en la terapia sistémica. Cabe destacar que parte de los cimientos de esta corriente se lo debemos a Paul Watzlawick en su teoría de la comunicación humana, en la que aborda problemáticas vinculadas a la pragmática de la comunicación, teniendo en cuenta los efectos que la comunicación ejerce sobre la conducta.

Principios de la psicología sistémica

Nombramos a continuación aspectos básicos y relevantes de la psicología sistémica:

El sistema como un todo

Para esta corriente, el sistema es considerado un todo, pues el todo es mayor que la suma de sus partes. De tal forma que la psicología sistémica pone énfasis en las propiedades del todo que resultan de la interacción de los diferentes elementos del sistema. Así, para este enfoque, lo importante es la relación que surge de la interacción de las personas.

Los diferentes sistemas (familia, amigos, pareja, compañeros de trabajo…) se relacionan en un marco contextual, donde los roles y los comportamientos de las personas en estos contextos están determinados por las reglas tácitas de ese sistema y la interacción entre sus miembros. La sistémica analiza y presta una especial atención a esos roles y comportamientos.

Origen multicausal

La psicología sistémica parte de una perspectiva circular y multicausal. Por lo tanto, no se pueden establecer marcadores lineales donde sólo exista una única causa, sino que, por el contrario, existen varios factores causales determinantes: cada acción y reacción cambia continuamente la naturaleza del contexto. Por ejemplo, en una familia los miembros reaccionan ante un mismo hecho de diferentes maneras, modificando la situación final, la cual es la combinación de todas las diversas reacciones que puedan darse.

En este sentido, Paul Watzlawick fue pionero en distinguir esta causalidad circular de los acontecimientos para explicar las posibles pautas repetitivas de las interacciones entre las personas. En definitiva, la visión circular de los problemas está marcada por cómo el comportamiento de un individuo influye en las acciones de los demás y por cómo los demás influyen en la conducta del primero.

Paul Watzlawick
Paul Watzlawick

La comunicación es un factor clave

Como ya hemos comentado anteriormente, Watzlawick fue uno de los grandes exponentes de la psicología sistémica al introducir su teoría sobre la comunicación, la cual es considerada un factor clave en el proceso terapéutico. Para el terapeuta sistémico, la comunicación es un punto importante a trabajar y analizar

Cada sistema posee unas reglas que el terapeuta sistémico debe ir conociendo para intervenir sobre ellas si no son adecuadas. La forma en la que nos comuniquemos, según esta corriente, determina el mantenimiento o reducción del problema a tratar.

Para concluir, la psicología sistémica ofrece otra perspectiva de las dificultades y los problemas, en la que prima la relación por encima del individuo como foco de intervención. A partir de diferentes investigaciones han ido surgiendo diferentes ramificaciones y escuelas dentro de la terapia sistémica, diferenciándose en pequeños matices. Estas son: Escuela Interaccional del MRI, Escuela Estructural y Estratégica, Escuela Sistémica de Milán

«Toda conducta es comunicación, incluido el silencio»

-Watzlawick-

Hoffman, Lynn ([1981] 1987). Fundamentos de la terapia familiar, Fondo de Cultura Económica, México. Umbarger, Carter (1983). Terapia familiar estructural, trad. José Luis Etcheverry, Amorrortu, Argentina. Watzlawick, Paul, J. Beavin, D. Jackson ([1967] 1997). Teoría de la comunicación humana, 11ª ed., Herder, España.