¿Qué es la confianza social?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 5 octubre, 2018
María Hoyos · 9 septiembre, 2018

A nivel social, la confianza en uno mismo es un tesoro muy apreciado. En este sentido, hay mucha y rica información sobre cómo aumentarla para disfrutar de un mayor crecimiento personal. En contraste con la confianza personal, encontramos la confianza social, que no es menos importante pero que sí ha gozado de menos atención, de manera que el volumen de literatura dedicada a ella también es significativamente más pequeño.

Pero ¿por qué la confianza social es tan importante? En primero lugar porque influye y mucho en nuestra movilidad social. Nos hace más atrevidos, abiertos y buscadores de oportunidades. Recordemos que no dejamos de ser animales sociales, parte de un entorno que nos puede debilitar o fortalecer. En este sentido, nos ayudará a evitar problemas como la ansiedad social, el miedo a lo desconocido o los celos en las relaciones de pareja.

Confianza social frente a fobia social

La fobia social parte de entender el contacto social como una potencial amenaza. Esto puede deberse a algún episodio del pasado que ha hecho crecer nuestra desconfianza en los demás. En general, la fobia social actúa como un escudo para evitar posibles situaciones de peligro producidas o generadas gracias al contacto con los demás.

Además, este miedo se puede extender a muchas situaciones, dando lugar al miedo escénico o a la incapacidad para ser naturales a la hora de relacionarnos con otras personas, ya sean amigos, familiares o personas desconocidas. Este miedo a las relaciones sociales nos impedirá disfrutar de una vida social enriquecedora, por lo que debemos aprender a usar la confianza social como punto de apoyo para darle la vuelta al miedo.

Mujer con fobia social

Atributos habituales de la fobia social

Para ilustrar con más detalle el trastorno de fobia social, os mostramos algunos atributos de las personas que la sufren:

  • Temor a que alguien centre su atención en nosotros.
  • Sensación constante de que todo el mundo nos observa y nos juzga en silencio.
  • Mieod a que alguien nos introduzca en una conversación.
  • Miedo a hablar en público, incluso en grupos reducidos de amigos.
  • Encargarse de tareas importantes en una reunión o en la organización de cualquier evento.
  • Temor a comer delante de otras personas.
  • Miedo a intervenir en una conversación al pensar que nuestras ideas y argumentos puedan parecer ridículos.
  • Temor a los espacios pequeños y cerrados en los que haya gente.
  • Necesidad constante de pensar en gran medida todo aquello que vamos a decir.
  • Pensamientos autocríticos recurrentes.

En definitiva, todos estos aspectos de la fobia social dan lugar a diferentes estrategias para evitar el contacto prolongado con otras personas. Además, todos los atributos enumerados antes hacen que crezca aún más la fobia. Por ejemplo, subir las escaleras para evitar coincidir con alguien en el ascensor hará que, precisamente, aumente este miedo (además de reforzar la conducta de evitación).

Estrategias para aumentar nuestra confianza social

Como hemos comentado, la confianza social será la herramienta adecuada con la que combatir la fobia social. Además, nos permitirá establecer relaciones más sanas y disfrutar de nuestra vida social. Por ello, os mostramos algunas técnicas con las que cultivar y reforzar esta interesante cualidad:

  • Preocuparse por saber más sobre nuestros amigos y familiares.
  • Mostrarnos tal y como somos, con una personalidad propia y bajando el nivel de preocupación por lo que los demás puedan pensar.
  • Defender nuestras propias ideas y opiniones.
  • Investigar las tendencias actuales, como la música, el arte, el deporte o la moda. Esto nos permitirá romper ese silencio que se produce a veces y que es tan temido cuando la confianza social es baja.
  • Comprometerse con actividades de distinta índole, como reuniones de la comunidad de vecinos, fiestas de trabajo o eventos con amigos.
  • Mirar a los ojos de nuestros interlocutores a la hora de hablar en público. Además, debemos hablar de una forma tranquila y detallada, tomándonos todo el tiempo que necesitemos, especialmente si se trata de una conversación informal entre amigos.
  • Cuando tengamos que enfrentarnos a una presentación en público, ensayar tanto como lo necesitemos. Un buen consejo en este sentido puede ser grabarnos en vídeo para ver qué rasgos podemos mejorar y fijarnos en si hablamos de una forma demasiado rápida o poco clara.

Amigos abrazados

Con estas estrategias podremos mejorar, poco a poco, nuestra confianza social. Así, los distintos aspectos relacionados con la fobia social irán remitiendo, para dejarnos disfrutar de una vida social más activa y saludable, en la que podamos mostrar nuestra auténtica personalidad.