¿Qué es la psicología anormal?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 27 septiembre, 2018
Eva Maria Rodríguez · 25 noviembre, 2018

Tal vez el término psicología anormal no sea el más popular, incluso dentro del mundo de la psicología: un hecho relacionado quizás con las connotaciones que podría tener tal denominación. Sin embargo, como veremos en este artículo, su campo de estudio es más que conocido. Para entender la psicología anormal, es esencial entender primero lo que queremos decir con el término “anormal”. A primera vista, el significado parece obvio: anormal indica algo que está fuera de la norma.

La psicología anormal se centra en el estudio y tratamiento de aquellos trastornos mentales y emocionales que interfieren con la capacidad de una persona para sentirse a sí misma y llevar a cabo las funciones de la vida diaria. Estos trastornos pueden ser el resultado de un trauma físico o emocional, herencia genética o desequilibrios en los productos químicos del cerebro. Las personas que experimentan estos trastornos generalmente requieren tratamiento con medicamentos, psicoterapia o ambos.

En este sentido, la psicología anormal estudia a las personas que son “anormales” o “atípicas” en comparación con los miembros de una sociedad determinada.

Psicología anormal: enfoques

Hay diferentes enfoques perspectivas dentro de la psicología anormal. Mientras que algunos psicólogos o psiquiatras pueden enfocarse en un solo punto de vista, muchos usan elementos de múltiples áreas para comprender y tratar mejor los trastornos psicológicos. Estas perspectivas son el enfoque psicoanalítico, el enfoque de comportamiento, el enfoque médico/biológico y el enfoque cognitivo.

Enfoque psicoanalítico

El enfoque psicoanalítico de la psicología anormal tiene sus raíces en las teorías de Sigmund Freud. Las suposiciones principales incluyen la creencia de Freud de que la anormalidad provino de las causas psicológicas más que de las causas físicas, que los conflictos no resueltos entre la identificación, el ego y el superego pueden contribuir a la anormalidad.

El enfoque psicoanalítico sugiere que muchas conductas anormales provienen de pensamientos, deseos y recuerdos inconscientes. Si bien estos sentimientos están fuera de la conciencia, se cree que todavía influyen en las acciones conscientes. Los profesionales que adoptan este enfoque creen que al analizar memorias, comportamientos, pensamientos e incluso sueños, las personas pueden descubrir y manejar algunos de los sentimientos que han llevado a conductas desadaptativas y angustia.

Freud con un libro

Enfoque del comportamiento

El enfoque del comportamiento de la psicología anormal se centra en las conductas observables. Los conductistas creen que nuestras acciones están condicionadas en gran medida por la experiencia en lugar de por la patología subyacente de las fuerzas inconscientes. Por lo tanto, se considera que la anormalidad es el desarrollo de patrones de comportamiento desadaptativos (es decir, perjudiciales) para el individuo.

Este enfoque pone el énfasis en el ambiente y en cómo se adquiere el comportamiento anormal. El conductismo establece que todo el comportamiento (incluido el anormal) se aprende del ambiente y que todo el comportamiento que se ha aprendido también puede ser “desaprensivo” (que es como se trata el comportamiento anormal).

En la terapia conductual, la atención se centra en reforzar las conductas positivas y en eliminar cualquier reforzador que puedan tener los comportamientos desadaptativos. Así, el enfoque conductista deja a un lado la influencia del propio procesamiento de la información y se centra en los antecedentes (estímulos/refuerzos) y los consecuentes (conductas).

Enfoque médico/biológico

El enfoque médico/biológico de la psicología anormal cree que los trastornos tienen una causa orgánica o física, por lo que se centra en las posibles causas biológicas de la enfermedad mental. Este enfoque hincapié en la comprensión de la causa subyacente de los trastornos; así, el origen puede encontrarse en la herencia genética, en las enfermedades físicas relacionadas, infecciones y desequilibrios químicos.

Este enfoque argumenta que los trastornos mentales están relacionados con la estructura física y el funcionamiento del cerebro. Por eso, los tratamientos médicos son, con frecuencia y en esencia, de naturaleza farmacológica, aunque la medicación a menudo se usa junto con algún tipo de psicoterapia.

Enfoque cognitivo

El enfoque cognitivo de la psicología anormal centra su atención en los pensamientos y en su poder de influencia sobre cómo nos comportamos y sentimos. Este enfoque estudia cómo se procesa la información en el cerebro y el impacto de este procesamiento en el comportamiento.

Los supuestos básicos son los siguientes:

  • El comportamiento inadaptado es causado por cogniciones defectuosas e irracionales.
  • El comportamiento es la forma en que piensas sobre un problema, en lugar del problema en sí mismo, lo que causa los trastornos mentales.
  • Los individuos pueden superar los trastornos mentales aprendiendo a usar cogniciones más apropiadas.

El individuo es visto como un procesador activo de información. El modo en que una persona, percibe, anticipa y evalúa los eventos -su construcción de la realidad- será lo que condicione su comportamiento. Además, este enfoque señala que muchos de estos pensamientos actúan de manera automática, sin que nos demos cuenta.

Mujer triste

Anormalidad como comportamiento atípico

La psicología anormal puede enfocarse en el comportamiento atípico, pero su enfoque no es garantizar que todas las personas encajen en una definición estrecha de “normal”. En la mayoría de los casos, se centra en identificar y tratar problemas que pueden estar causando angustia o deterioro en algún aspecto de la vida de una persona. Así, al identificar lo “anormal” -entendiendo como anormal aquello que causa daño-, los investigadores y terapeutas pueden mejorar las intervenciones que proponen en consulta.