9 pistas para detectar el chantaje emocional

Por lo general, las personas que sufren chantaje emocional no se dan cuenta que son víctimas de este tipo de maltrato. En consecuencia, te enseñamos las señales más comunes para identificarlo.
9 pistas para detectar el chantaje emocional
Gema Sánchez Cuevas

Revisado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas.

Escrito por Yamila Papa

Última actualización: 01 agosto, 2022

Todos las personas que practican el chantaje emocional tienen rasgos en común, “habilidades” que alimentan su conducta de manipulación o de extorsión. Se nutren del miedo, de la culpa, de la obligación para que la otra persona haga lo que desean.

Los chantajistas emocionales no ven a la otra persona por lo que es; sino que la conciben como un mero instrumento al que pueden manipular para conseguir lo que desean, sin importarles cómo pueda sentirse. De hecho, utiliza los sentimientos del otro para obtener lo que quieren.

Dicho esto, veamos las trampas que utiliza un chantajista emocional y para evitar caer en sus garras.

El miedo que hay detrás del chantaje emocional

El miedo suele ser la emoción que se esconde detrás de cada chantaje emocional. En este caso, los manipuladores pueden tener miedo a la soledad, a ser rechazados, a dejar de tener poder, etc. En suma, casi siempre, se trata del “miedo a perder” algo o alguien.

Mujer con miedo

Estos miedos suelen gestarse en la infancia, específicamente al crecer en un ambiente poco contenedor y afectivo; lo que los lleva a desarrollar, entre otras cosas, inseguridad en sí mismos, baja autoestima y falta de confianza en los que le rodean.

Por tanto, cualquier persona que presente carencias emocionales puede convertirse en un chantajista emocional. Además, son más propensos a manipular en situaciones que le hacen sentir vulnerables, como un divorcio, la pérdida del trabajo, una enfermedad, etc.

Con esto no queremos decir que todas las personas que se divorcian, se quedan sin empleo, o se enferman sean chantajistas o manipuladores emocionales. Sino que las probabilidades aumentan al presentarse un hecho que puede actuar como desencadenante.

¿Cómo te hace sentir un chantajista emocional?

De algún modo, cuando una persona comienza a ceder frente a un chantajista el precio que puede llegar a pagar es muy caro. El problema es que no siempre nos damos cuenta de lo que está ocurriendo.

Las personas que practican la extorsión hacen sentir al otro: desequilibrado, avergonzado y sobre todo, culpable. La burla, la manipulación y la falta de acción facilitan que la víctima caiga en la emboscada.

Cuando nos relacionamos con un manipulador emocional podemos empezar a dudar de la capacidad de mantener nuestras propias promesas, perdemos la confianza en nosotros mismos, los niveles de autoestima van descendiendo y, lo peor, es que nos dejamos convencer con sus tácticas y acabemos perdiendo nuestra integridad, independencia, sueños, deseos, etc.

Hombre tratando de explicar

Si bien un chantaje emocional no está considerado como un abuso psicofísico violento, no por ello deja huellas menos profundas. Al contrario, cuando convivimos con una persona con estas características, daña lo más hondo de nuestro ser, algo que es más difícil de sanar que las heridas físicas.

9 señales de que estamos sufriendo chantaje emocional

Para ayudarte a reconocer si alguien cercano a ti, o tú mismo, está siendo víctima de chantaje emocional, a continuación te mostramos las señales más comunes de este maltrato.

1. Crean incertidumbre y desasosiego

Los chantajistas no siempre expresan con claridad lo que quieren, sino que permiten que el otro “lo adivine”. De esta forma, mantienen al otro en tensión y lo conduce a que siempre esté atento a sus caprichos.

En este caso, es común que el chantajista deje de hablar al otro por cualquier motivo y utilice indirectas como “tú sabrás lo que has hecho”, para someter a su víctima.

2. Carecen de empatía

Al chantajista emocional solo le importan sus intereses, por lo que son incapaces de atender y comprender las necesidades de los demás

Por tanto, cuando pensamos diferente al chantajista, éste no se siente feliz, se enoja y hace que nos sintamos responsables por su tristeza. Se resiste a pensar como su pareja, sus amigos, sus padres, etc. No acepta nada que no sea como quiere o como le gustaría que fuera.

Pareja peleando

3. Presionan a la víctima

Cuando están ante un impedimento u obstáculo, que no les deja alcanzar lo que desean, comienzan a actuar de una manera más directa. Presionando constantemente hasta que el otro cambia de parecer.

En estos casos, discute, reclama, llora, grita, se enoja, da igual. La cuestión es que “convence” (no de la mejor manera) de que su punto de vista es el más acertado.

4. Despiertan culpa y lástima en su víctima

Para obtener lo que desean también recurren a frases como “con todo lo que he hecho por ti y me pagas con esto”; “me vas a matar un día de estos con tus acciones”, “sin mí no eres nadie”, “me lo debes todo”, etc.

La finalidad es que el otro sienta culpa o lástima y se someta a sus deseos en contra de su propia voluntad.

5. Amenazan

Si todavía así no puede conseguir lo que quiere, si ve que sus deseos se chocan con la negativa del otro, comienza a “contar” cuáles pueden llegar a ser las consecuencias por esta decisión equivocada. La amenaza puede ser a través del dolor, de la desdicha o incluso, la muerte.

Algunas frases amenazantes son: “si me dejas me mato”, “vas a pagar por todo lo que me has hecho”, “sufrirás las consecuencias”, etc.

6. Recurren al victimismo

Lloran o fingen enfermedades para turbar a los demás, causar pena y tener control sobre el otro. Este sería la versión sofisticada del uso de la culpa que mencionamos anteriormente.

Hombre maltratador

7. Despiertan la obediencia en el otro

Como la otra persona no desea verlo mal ni separarse de él/ella, cede y acepta su punto de vista. Esto no quiere decir que esté de acuerdo o que haya cambiado de parecer, pero simplemente lo hace para no generar más problemas y para que el otro no sufra.

Así, se está empezando a ceder terreno, muy difícil de recuperar.

8. Insultan y descalifican a su víctima

Para debilitar el autoestima del otro, magnifica cualquier error que éste pueda cometer y le hace creer que es un inútil.  Aunado a ello, le induce a pensar que sin él o ella la persona no es nada, lo que la obliga a quedarse a su lado.

9. Reiteración de los comportamientos anteriores

Si los comportamientos anteriores vuelven a ocurrir una y otra vez es porque estamos en un gran problema. Ya la presión, la lástima, la culpa, echar en cara o el artilugio preferido no será usado para ese tema, sino para otro.

Si te manipula, si te culpa, es chantaje emocional

Y así es como ingresamos en un círculo vicioso del que no se puede escapar. Es vital prestar atención a la primera señal de alerta de chantaje emocional, el primer “si me dejas me mato” o “no podré vivir sin ti”, porque después puede ser demasiado tarde.

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