Recordar es volver a vivir…

Recordar es volver a vivir…

Noemí Carranza 8, Febrero 2013 en Psicología 1636 compartidos
Mujer pensando en los resultados de sus acciones

¿Por qué cuando las relaciones terminan nos negamos a dejar las cosas en el pasado y nos empeñamos en recordar una y otra vez lo que vivimos? En ocasiones se debe a que nos sentimos heridos o lastimados, sobre todo cuando se ha frustrado una relación que parecía prometernos la felicidad y un día acabó sin más.

Podríamos decir que nos negamos porque somos rencorosos o demasiado orgullosos para perdonar. Sin embargo, en muchos casos no somos sinceros porque lo que realmente no queremos es olvidar a esa persona, a esa pareja a quien tanto hemos amado.

Realmente nunca dejamos de querer totalmente a quien un día amamos apasionadamente… Y con más empeño cuando hemos tenido que renunciar por esto o por aquello, porque también es cierto, a veces aunque mucho deseemos, hay relaciones que no tienen futuro, pese al amor.

Mujer con corazón simboliza que recordar es vivir

Recordar para vivir de nuevo el pasado

Me ha ocurrido, y me veo en el tiempo rescatando del olvido a alguien que parece estar siempre allí, que emerge en mis días de nostalgia, en mis días de entusiasmo. Es así porque cuando me siento triste quisiera volver a aquellos días en los que me sentí especialmente feliz… Y cuando me siento desbordante de felicidad, quisiera también retomar los días en que podía sonreír con ese alguien que ya no está.

Me siento conectada con mil historias que voy conociendo por la vida. Más de un amor ha agobiado a alguien, dejándole un recuerdo que por momentos, humanos somos, quisiéramos dejar atrás…¿De qué sirve recordar? Quizá no sirva de nada, pero… Recordar es volver a vivir, me ha dicho alguien días atrás, y es cierto… ¿No te has visto recordando algo con tal sentimiento? Empeñados en retomar aquel momento especial, aquella sonrisa, o aquel recuerdo feliz o quizá desdichado…

 “Algunos recuerdos son inolvidables, permanecen siempre vividos y son conmovedores.”
-Joseph B. Wirthlin-

La huella del recuerdo

Mujer mirando una puerta

La vida con su acelerada rutina me aleja constantemente de esas reflexiones, pero no temo a decir que no es que olvide o haya olvidado… Es, en este caso, pensar sin pensar en quien has querido…¿Por qué? ¿Para qué reflexionar una y otra vez sobre lo que pasó, sobre lo que quedó atrás y no volverá? A veces pienso que me empeño en ello, que nos empeñamos en ello porque secretamente anhelamos esos días muy especialmente felices. Días con alguien que siempre nos parecerá, aún en la distancia del tiempo, muy importante y que la vida parece habernos arrebatado.

Recordar es a veces el gusto de volver a sentirnos enamorados como lo estuvimos una vez. Es el deseo a veces no reconocido de retomar las cosas que eran nuestra vida y que porque fueron importantes las recordamos una y otra vez. Porque es cierto, nada se graba más a fuego en nuestro corazón que aquel amor que no pudimos retener.

Un nuevo comienzo

Aunque parezca que no es así, el recuerdo puede ayudar a encarar el futuro. Porque el recuerdo debe asimilarse como parte de la experiencia que nos hará crecer como personas. Asumir el pasado no significa olvidarlo, significa aprender de él.

El pasado no se puede cambiar, pero puede ser la base para disfrutar y controlar nuestro presente y para construir un futuro mejor que nos haga más felices. Por eso, recordar no es malo, siempre y cuando eso no nos impida seguir avanzando.

Noemí Carranza

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