Respirar mejor potencia tu concentración

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
· 19 marzo, 2019
Respirar mejor potencia tu concentración. Inhala oxígeno, aspira la vida y oxigenarás tu cerebro para expandir tus sentidos... Solo así focalizarás mejor la atención para apreciar el aquí y ahora y tomar mejores decisiones.

Respirar bien es sinónimo de vivir mejor, (casi) todos los sabemos. Ahora bien, ¿y si fuéramos un poco más allá para decirte que respirar mejor potencia tu concentración? Más aún, tal y como nos explican los neurólogos se trataría de inhalar, de tomar aire en profundidad para oxigenar el cerebro y afinar así sus capacidades de focalización y atención visoespacial.

El tema sin duda es más que fascinante. Desde hace ya unas décadas las prácticas de la meditación, la relajación o la respiración profunda cuentan con amplio respaldo científico. Sabemos, por ejemplo, que la terapia cognitiva ya aplica la atención plena o mindfulness en sus estrategias y que, tal y como nos revela un estudio de la Universidad de Ryerson, en Toronto, los avances para tratar la depresión son muy positivos.

Ahora bien, en estos momentos damos un pequeño avance para descubrir que algo tan sencillo como lo siguiente: hacer inhalaciones largas, es decir, aspirar aire de manera profunda y mantenida durante unos segundos por la nariz, amplifica nuestros sentidos. Se origina, por así decirlo, un reset mental para permitirnos focalizar la atención de manera efectiva.

Este dato responde a un estudio publicado hace solo unos días. Sin embargo, cabe señalar que esta estrategia era algo que ya señaló Daniel Goleman en su libro Focus. Veamos más datos al respecto.

«El antídoto para la mente errante es la metaconciencia, es la atención a la atención en sí misma, es aprender a apreciar el presente y entrenar la focalización como si de un músculo se tratara».

Daniel Goleman, Focus-

chica representando que respirar mejor potencia tu concentración

Respirar mejor potencia tu concentración: inhalaciones nasales y enfoque mental

Los doctores Ofer Perl, Aharon Ravia, Mica Rubinson, publicaron el pasado 11 de marzo en la revista Nature Human Behavior un estudio tan interesante como revelador.

En este trabajo nos explican que respirar mejor potencia tu concentración por una razón muy sencilla que, posiblemente, no todos conocíamos: el olfato sincroniza nuestra actividad cerebral.

La clave está en nuestros ancestros

Los investigadores especulan con un dato tan llamativo, pero con gran sentido a su vez. En el pasado, nuestros antepasados basaban gran parte de su supervivencia en el olfato. Son muchos los mamíferos que a día de hoy se sirven de este sentido para identificar peligros, para oler a los depredadores e identificar a su vez a posibles presas.

Los homínidos de nuestras primeras etapas evolutivas tendrían, seguramente, el sentido del olfato mucho más avanzado de lo que podemos tenerlo en la actualidad. A ellos les bastaba solo con detenerse, aspirar el aire en profundidad para hacer una rápida lectura de su entorno.

En la actualidad, hemos perdido o hemos visto mermada esa capacidad. Primero, porque tenemos muy descuidado el sentido del olfato. Segundo, porque a penas tenemos tiempo para detenernos.

El olfato como sentido de cognición para tomar decisiones

A día de hoy, el olfato nos sirve básicamente para identificar comida en mal estado, buscar perfumes que nos agraden y para disfrutar de nuestras relaciones afectivas. Aspirar el olor de los nuestros, de nuestros hijos y parejas es algo que forma parte de nuestras vidas. Sin embargo, hemos olvidado sus otros potenciales.

Debemos tomar conciencia de ello. Respirar mejor potencia tu concentración porque te pone alerta, porque aunque no lo creas, te ayudará a decidir mejor. Recuperar (por así decirlo) ese «instinto salvaje» de nuestros ancestros puede generarnos múltiples beneficios. ¿La razón? Este sentido activa múltiples áreas en nuestro cerebro.

  • El neurólogo Ofer Perl realizó un trabajo de investigación en el  Instituto Weizmann de Israel para sumar evidencias a una idea que invita a la reflexión.
  • Cuando tenemos que llevar a cabo una tarea que exige una elevada concentración, realizar inhalaciones profundas optimiza la focalización.
  • De hecho, inhalar de manera mantenida es más beneficioso para mejorar la atención que la exhalación.

Aún más, estas inhalaciones de oxígeno optimizan nuestras ondas cerebrales y optimizan los procesos visoespaciales. Por otro lado, algo que conseguimos también con estos procesos es tomar mejores decisiones. La concentración y la atención óptima nos ayuda a recabar información para decidir de manera más eficaz.

Hombre representando que respirar mejor potencia tu concentración

Respirar mejor, nuestra tarea pendiente

Sabes ya que respirar mejor mejora tu concentración. Entiendes también que hacerlo requiere sobre todo cierta voluntariedad, una toma de conciencia y tomarte tu tiempo para realizar esas inhalaciones profundas. No es fácil. La verdad es que seguimos siendo esa sociedad acostumbrada a respirar deprisa, casi al mismo tiempo que seguimos a la aguja del segundero.

Quizá, se nos olvida que respirar deprisa intensifica el estrés, el malestar y supone una carga excesiva para todos nuestros órganos. De ahí la relevancia de prácticas como el mindfulness. Con estas corrientes que conjugan técnicas de meditación y una filosofía de vida particular, no solo aprendemos a respirar mejor.

Asumimos, a su vez, nuevos enfoques mentales y entendemos la importancia de bajar el ritmo, de aprender a estar presentes y reducir la carga mental, así como esos pensamientos negativos que bloquean el bienestar. Lograrlo lleva tiempo, requiere voluntariedad y compromiso.

Recuperemos ese sentido ancestral como es el olfato, hagamos uso de él, hagamos largas aspiraciones para monitorear nuestro entorno, para oxigenar la mente y equilibrar nuestras ondas cerebrales. Son pequeños cambios que pueden suponer auténticas revoluciones en el día a día donde alcanzar, por qué no, el bienestar.

  • Goleman, Daniel (2013) Focus. Kairos
  • Ofer Perl, Aharon Ravia, Mica Rubinson, Ami Eisen, Timna Soroka, Nofar Mor, Lavi Secundo, and Noam Sobel. “Human Non-Olfactory Cognition Phase-Locked with Inhalation.” Nature Human Behaviour (First published: March 11, 2019) DOI: 10.1038/s41562-019-0556-z
  • Teasdale, J. D. (2005). Mindfulness-based cognitive therapy for depression. In Buddhist Thought and Applied Psychological Research: Transcending the Boundaries (pp. 414–430). Routledge. https://doi.org/10.4324/9780203098899