Salvando a Mr. Banks: cómo reescribir la historia puede curar el pasado

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 19 enero, 2019
Sonia Budner · 19 enero, 2019
Cuando el libro cae en las manos de los guionistas de Disney, muchos años después, los personajes se reinventaron y se salvaron, provocando así la curación del trauma infantil de su autora

Hoy nos acercamos al análisis de una película con un trasfondo psicológico muy profundo. Salvando a Mr. Banks cuenta una historia trágica con un final feliz. El relato de una niña pequeña que arrastra hasta su vida adulta un evento traumático, que intenta plasmar como escritora profesional.

Pamela Travers escribe una serie de libros basados en la historia de su niñez y cuyo personaje principal se ha convertido en un icono a nivel mundial: Mary Poppins. Aunque no es hasta que el libro cae en las manos de los guionistas de Disney, muchos años después, que los personajes se reinventan y se salvan, provocando así la curación del trauma infantil de Travers.

Una preciosa historia basada en algunos hechos reales y otros añadidos y que cuenta cómo reescribir una historia puede curar el pasado. Al fin y al cabo, nuestra historia vital tiene mucho que ver con quienes somos en el presente. Y cuando hay heridas emocionales que no se cerraron y viajan con nosotros, no terminamos de dejar el sufrimiento atrás. Y es que reescribir el pasado ofrece la posibilidad de vivirlo y sentirlo de manera diferente. Y fijarlo así, de nuevo, en la memoria.

Salvando a Mr. Banks: el argumento

Pamela Travers es el nombre real de la autora de los cuentos de Mary Poppins. Su infancia estuvo marcada por un padre alcohólico y una madre que no supo hacerse con la situación familiar. Cuando las cosas se pusieron realmente serias, una de sus tías apareció en escena para ayudarles. Apareció de repente con su paraguas y su maletín lleno de remedios mágicos para todos, decidida a echarles una mano con sus caóticas vidas.

Pamela Travers de pequeña

Muchos años después, en su edad adulta y convertida en escritora, Pamela Travers (magistralmente interpretada por Emma Thomson) escribió ocho cuentos sobre un personaje basado en su tía y en la historia de su niñez: Mary Poppins. Los libros fueron un éxito editorial. Durante veinte años, Walter Disney, el magnate americano del imperio Disney (Tom Hanks en la película) persigue a Travers intentando conseguir que le ceda los derechos de autor para llevar a Mary Poppins a la gran pantalla.

Salvando a Mr. Banks cuenta cómo la reinterpretación de los personajes del libro y los cambios que los guionistas de Disney consiguen hacer, a duras penas, sobre el libro original, empiezan horrorizando a la autora, para terminar sanando esa herida abierta, ese trauma infantil que había viajado con ella durante toda su vida.

Cuando las heridas no se cierran

A veces, ocurre que la vida tiene preparados acontecimientos dolorosos, golpes duros, que son una prueba para nuestra inteligencia emocional. En especial los eventos traumáticos ocurridos en la niñez son complicados. Porque a esas edades no se han desarrollado aún las herramientas necesarias para regular niveles altos de dolor emocional.

Ese dolor sin sanar les acompañará a lo largo de su vida y se colará en su día a día, sin que el tiempo lo atenúe. Situaciones de su vida adulta que puedan estar ligadas de alguna manera a ese trauma abren de nuevo las heridas, una y otra vez.

Pamela Travers con Walt Disney en la película Salvando a Mr. Bans

Reescribir la historia

Las personas que trabajan a través del lenguaje saben que su poder principal no radica solo en la comunicación. El lenguaje y la palabra son también herramientas que pueden curar. En el lenguaje intervienen distintos niveles de cognición y pensamiento. Los terapeutas utilizan el habla como vía de trabajo. La terapia, en definitiva, es una vía que ofrece la posibilidad del contar de nuevo una historia.

Al volver a reescribirla, y darle forma con la palabra, se abre todo un mundo de posibilidades. Encuentros emotivos con el pasado y perspectivas de futuro narradas en el presente. Revisión de los valores, las fortalezas, las debilidades… Los profesionales trabajan en terapia para poder generar los cambios necesarios en la narración de la vida del cliente. El lenguaje es la forma de poner orden en el caos mental.

De esa manera las emociones cambian, y al hacerlo, cambia también la memoria de los sucesos. Mirar nuestra vida como un cuento facilita encontrar soluciones imaginarias que nos permitan sobrevivir más allá de los obstáculos.

“El sendero que toman los cuentos permite a cada uno ir a buscar en sí mismo los deseos que podrían hacerle feliz. Ésta es, sin duda, la función de los cuentos. Quien no ha aprendido a soñar es incapaz de trascender lo cotidiano, a la larga se sume en el presente y encoge en él su futuro”.

-Bruno Humbeek-