Salvar la relación de pareja tras una infidelidad

Eva Maria Rodríguez · 8 febrero, 2015

Ser infiel atenta contra lo más sagrado que hay en una pareja: la confianza.

La infidelidad es algo que puede ser imperdonable, pero muchas personas consiguen perdonar a su pareja (o, al menos, lo intentan). Y es que, en muchas ocasiones, merece la pena intentar perdonar, dando otra oportunidad a la pareja y a la relación. Incluso, si ambas personas se comprometen y hablan sobre ello, la pareja puede salir fortalecida de esta dura prueba.

Una infidelidad puede deberse a muchos motivos, no siempre justificables. En cualquier caso, muchas personas prefieren perdonar si su pareja está arrepentida de verdad, para salvar el matrimonio y una vida en común, en la que hay muchas cosas implicadas.

Aunque al principio pueda parecer un proceso sencillo, con el paso del tiempo no será así. En el transcurso de la relación, pueden ir apareciendo ciertas inseguridades y miedos, que si no se han tratado con el otro de una forma clara y sincera, pueden convertir el proceso de recuperación en un verdadero hastío y sufrimiento.

Por eso es importante, si se decide perdonar al otro y éste está arrepentido, el establecimiento de un compromiso. Sino el resentimiento, el rencor y los celos pueden salir a escena.

Perdonar una infidelidad, es cosa de dos. Quien fue infiel tiene que comprender el daño que causó y estar arrepentido verdaderamente de ello, y la persona a la que le fueron infiel tiene que estar segura de que puede perdonar a la otra. Si ambas partes se lo proponen y sigue existiendo amor entre ellas, será más fácil.

Una de las cosas más importantes para salvar la relación es la comunicación. Hablar sobre lo sucedido, expresar cómo se sienten y cómo podrían afrontarlo son algunos de los pilares básicos para iniciar un período de recuperación de la pareja.

 

Consejos para salvar el matrimonio tras una infidelidad

 

– No tomes decisiones importantes nada más enterarte. Espera a que se pase el primer momento, tranquilízate  y después reflexiona sobre lo que ha pasado.

Acepta tus sentimientos de rabia, incertidumbre, agitación, miedo, dolor, tristeza, etc. No pasa nada. Es normal. Y no se te va a acabar la vida por eso.

Cuida de ti mismo/a y evitar hacer tonterías. Pase lo que pase después, no te mereces pasarlo aún peor.

Buscar maneras de aliviar el estrés que te ayuden a ver las cosas con lucidez.

Busca el equilibrio, ya que es la clave para conseguir hacer frente a la infidelidad.

Las lágrimas son saludables también. Llorar te ayudará a liberar tensión y rabia. Descárgate.

– Habla con tu pareja acerca de la infidelidad. Intenta aclarar lo que ha pasado. Aunque no quiera hablar contigo por vergüenza, al menos le harás ver que quieres intentar comprender y arreglar las cosas.

Busca ayuda profesional. El problema de una infidelidad no es la infidelidad en sí, sino todo lo que hay detrás.

Evita jugar al juego de las culpas. La infidelidad genera un conflicto muy serio que puede sacar muchos trapos sucios a la luz. Y nada va a cambiar.

– No le devuelvas la infidelidad por rabia. Ni lo vas a disfrutar ni vas a conseguir nada bueno con ello.

– Asume que la relación cambia tras una infidelidad. Asúmelo y vive tu duelo como cuando pierdes a un ser querido. La vida sigue, y tienes que aprender a vivir sin eso que has perdido. Esto no significa que tu matrimonio no pueda ser renovado y fortalecido, pero va a ser diferente.

Piensa de manera práctica. La situación económica, los hijos, etc., son cosas que se pueden complicar mucho con un divorcio. Puede que merezca la pena perdonar y así evitar males mayores.