Sigue llenando este minuto de razones para respirar

Sigue llenando este minuto de razones para respirar

Arantxa Alvaro Fariñas 22 mayo, 2016 en Emociones 2150 compartidos
Niña abrazando el tronco de un árbol

El interés de una persona no es encontrar el placer o evitar el dolor, sino encontrar el sentido de la vida aunque por el camino nos dejemos seducir por otras motivaciones. Incluso en los momentos en los que sufrimos, es el sentido lo que le da colchón al sufrimiento, las razones para seguir respirando.

Nadie puede ponerse en tu lugar y sufrir por ti y, por otro lado, la salida frente a ese sufrimiento, lo oscura o clara que sea, depende de la actitud que adoptes frente a él. Todos tenemos una razón de ser, pero a veces, no somos conscientes de esa razón y es bueno que indaguemos en lo más profundo de nuestra alma para encontrarla.

Tal y como sostiene Viktor Frankl, el neurólogo y psiquiatra austriaco, en su libro “El hombre en busca de sentido”: un hombre que se hace consciente de que le espera una persona que le ama y a quien ama o de que tiene una obra inconclusa (un trabajo, un libro, un proyecto) asume su responsabilidad y conoce el “porqué”, el sentido de su vida.

Busca tus razones para respirar

En ocasiones nos cuesta seguir adelante, pero quizás ha llegado el momento de pararte y buscar tu porqué, la razón o razones por las que es necesario que continúes tu camino a pesar de todo. Una investigación profunda de nuestra alma es un camino que deberemos recorrer para conocernos.

Cada uno tenemos una motivación que nos ayuda a mirar con ilusión el futuro y, sobre todo, a disfrutar del presente. Si nos sumergimos en nuestra vida podremos encontrar esa motivación. Te proponemos algunas reflexiones que te ayudarán a encontrar razones para respirar.

mujer con mariposas

Disfruta de lo que tienes

No podemos vivir sin deseos, y aunque debemos ser realistas en relación a lo que deseamos, es importante no renunciar a la ilusión. La vida nos enseñará que a veces veremos nuestro deseos hechos realidad y otras no, pero eso no puede hacernos perder nuestra ilusión.

En realidad, el deseo y la posesión ansiosa de cualquier cosa, nos empobrece y nos esclaviza. Una vez que algo deseado llega a suceder si no lo retenemos de forma egoísta, disfrutamos de ello y permitimos que pase, recibiremos más cosas y tendremos la satisfacción de compartir.

Valora la calidad no la cantidad

En la sociedad actual queremos siempre más: dinero, amigos, tiempo… Pero tener más no siempre nos da felicidad, porque no importa la cantidad de lo que tenemos sino la calidad. No es mejor tener miles de amigos, sino pocos, sinceros y honestos.

Amigas

Muchos de nosotros nos afanamos por tener más de todo, sin darnos cuenta de que es una quimera, algo que no nos proporciona felicidad. No somos conscientes de que lo esencial es sentirse felices y disfrutar de lo que somos y de lo que tenemos, disfrutar de las pequeñas cosas.

Busca lo que quieres encontrar

La vida es una continua y enriquecedora búsqueda, pero es importante que pensemos en lo que realmente queremos encontrar. No se trata de lo que los demás piensan que debemos buscar y encontrar, sino de lo que nosotros deseamos.

amor

Si buscas conflictos, encontrarás conflictos, si buscas belleza, encontrarás belleza, si buscas amor encontrarás amor… Pero se trata de vivir con sorpresa cada extraordinario momento del presente y buscar la maravilla de los acontecimientos cotidianos. Mira a tu alrededor y disfruta.

Practica el optimismo inteligente

Para conservar tu equilibrio y tu paz interior, has de esforzarte en vivir como piensas, en ser coherente y hacer un inventario de todo lo bueno y positivo que te ha sucedido a lo largo de tu existencia, porque seguro que son muchas cosas.

Cada uno de nosotros hemos pasado por multitud de situaciones críticas o complicadas, pero si sumamos todo lo bueno que nos ha sucedido, una sonrisa brotará en nuestro rostro y reconoceremos que hay muchas razones para respirar cada minuto, para ser optimistas y disfrutar.

Arantxa Alvaro Fariñas

Escritora y licenciada en derecho, apasionada por la literatura y por la psicología. Dejo volar mi imaginación para mantener los pies a unos centímetros del suelo y poder hacer realidad mis sueños.

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