La verdad sobre el síndrome de Alejandría

¿Has escuchado alguna vez hablar de este increíble síndrome? Una mutación genética en mujeres que otorga una serie de características increíbles. Aquí te contamos más sobre él y su verdadero origen.
La verdad sobre el síndrome de Alejandría
María Vélez

Escrito y verificado por la psicóloga María Vélez.

Última actualización: 22 octubre, 2022

El síndrome de Alejandría o Génesis de Alejandría es una supuesta condición que, entre otros rasgos llamativos, hace que quien la presenta tenga los ojos morados. Durante años se ha debatido la existencia de esta “enfermedad”. De hecho, no hay explicaciones ni registros médicos y solo se conoce el caso que marcó el “origen” de esta condición.

Este síndrome se considera una mutación genética y, según la información que se puede encontrar, se documentó por primera vez en el año 1329, en Londres. La paciente en cuestión recibía el nombre de Alexandría Agustín y, habiendo nacido con los ojos azules, al tiempo se tornaron en violeta.

Dado lo extraño del caso, los padres acudieron a un sacerdote, el cual afirmó que no había ningún tipo de relación con el diablo, y que conocía un caso similar en Egipto.

Síntomas (o supuestos síntomas)

Mujer con piel blanca

El síndrome de Alejandría, el cual afectaría solo a mujeres, tendría los siguientes síntomas:

  • Ojos de color violeta. A pesar de nacer con ojos azules, alrededor de los seis meses estos cambiarían a un color más púrpura.
  • Piel clara y resistencia a la luz solar. Tendrían una piel muy clara, aunque al exponerse a la luz solar no se quemarían.
  • Envejecimiento ralentizado. Estas mujeres aparentarían entre 5 y 10 años menos, comenzando a notar signos claros de envejecimiento a avanzada edad.
  • Escaso vello corporal. Solo se tendría vello en cejas, nariz, pestañas y cabeza. Es decir, solo el vello con el que se nace. Además, el pelo sería fuerte y de un color oscuro.
  • Fértil a pesar de no tener la menstruación. Se dice que las mujeres con el síndrome de Alejandría serían fértiles, aunque no menstruasen.
  • Extrema longevidad. Aunque la persona más longeva documentada muriera a los 122 años de edad, se dice que estas personas serían capaces de vivir hasta los 150 años.
  • Forma física perfecta. Estas mujeres tendrían tendencia a mantener un cuerpo atlético, con un IMC bajo.

Este conjunto de síntomas hace que, más que una enfermedad, el síndrome parezca una intervención divina. Biológicamente, estos rasgos son imposibles o poco probables. De hecho, si así fuera, más que una mutación genética se trataría de una combinación con varias mutaciones.

La verdad

Como se indicaba anteriormente, a nivel biológico es prácticamente imposible que este síndrome sea real. Por un lado, aunque hay alguna posibilidad de que los ojos tengan un tono púrpura, como es el caso de algunos albinos, es muy poco probable.

Además, la protección hacia la radiación solar se produce gracias a la melanina, que es una sustancia que se encuentra en alta cantidad en personas con la piel oscura. Por lo tanto, personas de piel clara siempre serán más vulnerables al sol.

Por otro lado, aunque puede producirse un embarazo en amenorrea (ausencia de menstruación), es biológicamente imposible que esto suceda si la persona no ovula. Igualmente, hay casos de personas que han vivido más de 100 años, pero hasta el día de hoy la persona que ha muerto más longeva tenía 122 años, por lo que vivir hasta los 150 parece muy poco probable.

Revisando todos los síntomas, parece que quien “sufre” síndrome de Alejandría sería un ser especial, producto de una intervención mágica o proveniente del futuro: sus características son más dignas de la ficción que de la biología humana. Así, parece que este fenómeno se trata justamente de eso, de una ficción.

Creado para un fanfiction

El 29 de enero de 2014, la responsable del Tumblr “The house of Aubernon” publicó esta entrada explicando que ella fue la creadora de este extraordinario síndrome. En ella cuenta que allá por 1998 era una fan acérrima a la serie de animación Daria de la conocida cadena MTV. Durante esa época, encontró un fanfiction sobre esa serie en la que empezó a participar.

Un fanfiction es una comunidad, generalmente online, creada por los fans para generar historias alternativas a series o películas. Es decir, partiendo de los personajes de una historia ya creada, o de un famoso, se inventan una historia diferente. Así, la autora de “The house of Aubernon” creó una historia con una versión perfecta de los personajes de Daria. Entre ellos, había una chica con el llamado síndrome de Alejandría.

Este, en realidad, está inspirado en el proceso de afrontamiento de su identidad de género e imagen corporal que vivió a cuando tenía unos 20 años, según cuenta en el blog.

Además, en esa misma entrada, da más detalles de cada síntoma del síndrome y la fuente de inspiración de cada uno de ellos: fan del antiguo Egipto, síndrome del ovario poliquístico o el deseo de no engordar jamás, entre otros. Incluso, en la entrada del blog cuenta cómo desarrolló la historia del origen del síndrome, de esa chica londinense mencionada anteriormente.

Mujer con el síndrome de Alejandría

¡Se volvió viral!

Para su sorpresa, en el año 2011 se encontró en la misma red social con personas que hablaban del síndrome de Alejandría y que, además, afirmaban que ellos mismos o conocidos lo padecían. Así, escribió una respuesta contando que ella había creado el mito, pero no pareció ser suficiente.

En la actualidad, hay varias entradas que siguen aludiendo al síndrome, sin aclarar que es un mito. De hecho, hoy día, aún se puede consultar una entrada en un foro de la web Above Top Secret (foro de teorías conspiranoicas) de un chico explicando que ha conocido online a una mujer con este síndrome, generando una gran expectación y debate.

En definitiva, el síndrome de Alejandría no existe por mucho que algunas personas hayan querido creer en él o por más que soñemos con desarrollar esos síntomas. Es más bien el ejemplo de cómo una determinada información que leemos en internet (en este caso, una historia de fanfiction) se interpreta como real y se expande como la pólvora.


Todas las fuentes citadas fueron revisadas a profundidad por nuestro equipo, para asegurar su calidad, confiabilidad, vigencia y validez. La bibliografía de este artículo fue considerada confiable y de precisión académica o científica.



Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.