Steve Jobs: biografía del hombre que inventó el siglo XXI

Sonia Budner · 18 abril, 2019
Steve Jobs es conocido por su gran lucidez y por ser un genio en el mundo de la tecnología. Jamás se rindió.

Creatividad y genialidad absoluta son, quizás, las dos palabras que nos vienen a la mente cuando pensamos en Steve Jobs. Dicen que, a su manera, fue el inventor del siglo XXI. Y no es solo una metáfora. La forma en la que hoy trabajamos, nos comunicamos y nos relacionamos con el mundo se la debemos, en gran parte, a este genio.

Conoció el éxito empresarial muy pronto. Su carrera profesional fue meteórica desde muy joven. Quizás por ello siempre dijo que ni el éxito ni el dinero le impresionaban ni eran su leit motiv para seguir trabajando. Hizo un sueño realidad. Un sueño que le fue arrebatado por las viejas ideas y las grandes juntas de accionistas. Pero Jobs jamás perdió su espíritu visionario. Jamás se rindió.

Como muchas personas con alta creatividad, Steve Jobs manejó toda su vida entre el éxito y la frustración, entre el nuevo proyecto -el que nadie había pensado antes- y la búsqueda de una vida más trascendente que hiciera historia. A continuación, realizamos un recorrido por su vida.

Sus primeros años

Steve Jobs nació en San Francisco, en 1955. Sus padres biológicos fueron dos estudiantes universitarios que le dieron en adopción nada más nacer. Afortunadamente, el pequeño Steve fue adoptado por una familia a la que siempre consideró sus verdaderos padres y que le alentaron y supieron apoyar en todo desde niño.

Asistió a la escuela en California y más tarde se marchó a Portland para comenzar sus estudios universitarios. Su paso por el Reed College se caracterizó por sus excelentes cualidades en cuanto a potencial, que contrastaban con su rebeldía y falta de interés.

Estatua de Steve Jobs

Su búsqueda espiritual

En 1974, Steve Jobs viaja a la India en busca de un sentido trascendental de su vida y pasó un tiempo en el Ashram de Neem Karoli Baba en Kainchi. Estudió budismo en un centro Zen de Los Altos, en los años 70. Mantuvo una estrecha amistad con su maestro Zen, amistad que duraría toda su vida.

Sus biógrafos afirman que el budismo Zen marcó toda su vida y obra. En 2005, durante la conferencia que Jobs dio en la ceremonia de graduación de Stanford dijo:

“Durante los últimos 33 años, me he mirado al espejo cada mañana y me he preguntado: ‘Si hoy fuera mi último día, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?’ Y siempre que la respuesta ha sido ‘no’ durante demasiados días seguidos, sé que debo cambiar algo. Recordar que uno va a morir es la mejor forma que conozco para evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay motivo para que no sigas a tu corazón”.

Durante la década de los 70, Steve Jobs se unió también al movimiento contra cultural de su país y fue en aquella época cuando experimentó con sustancias psicodélicas. Jobs solía comentar que aquel escarceo con las drogas fue fundamental para la perspectiva de su propia vida y de su visión de futuro.

Steve Jobs y los primeros ordenadores

Su primer trabajo con ordenadores lo obtuvo en Atari, donde conoció a Steve Wozniak, el técnico informático que más tarde se convertiría en cofundador de Apple junto a Steve Jobs. Eran el tándem perfecto. La genialidad de Wosniak como ingeniero encontró en Jobs el talento empresarial necesario para, entre los dos, crear el proyecto que se convertiría en un imperio.

En la época en que trabajaban para Atari, los ordenadores eran de uso exclusivo de grandes empresas y costaban más dinero que una casa. Wozniak construyó el primer ordenador personal porque quería tener uno en su propia casa. Y ahí empezó todo.

Dos visionarios que empezaron vendiendo las primeras computadoras personales desde el garaje de la casa de los padres de Steve Jobs. Aunque con el tiempo terminaron separándose, juntos lograron hacer cosas increíbles.

«Los genios revolucionarios no son sólo los que construyen algo diferente sino los que además logran venderlo».

-Steve Wozniak-

La aventura de Apple

En los siguientes años, los ordenadores Apple se expandieron en el mercado y la adquisición de un ordenador personal se hizo cada vez más necesario. Apple salió a bolsa y las cosas se complican para Jobs.

En 1984, diseñaron la primera Macintosh. Un invento que marcó un antes y un después en la informática doméstica, pero que no supo comercializarse. Apple se había hecho grande y la junta directiva no compartía la visión ni la pasión de Jobs.

Se hizo creer que las dotes geniales de creatividad y de visión comercial de Jobs se veían mermadas por su carácter, exigente y perfeccionista. Como todos los grandes genios que han cambiado la historia, Steve Jobs necesitaba un equipo que trabajase con la misma pasión, la misma visión y el mismo sentido trascendente que él poseía.

Finalmente, en 1985, Wozniak abandona Apple y un año más tarde, Steve Jobs es retirado de sus funciones ejecutivas y le dejan sin voz ni voto en su propia empresa. Jobs abandona Apple para continuar su aventura profesional en solitario. Crea la compañía Next y hace una incursión en Pixar, una empresa de producción de películas gráficas por ordenador. Su paso por Pixar brindó a Jobs de un gran éxito y respeto por su trabajo.

Estatua de Steve Jobs

De vuelta en Apple

Steve Jobs regresa a Apple en 1996, en un momento en el que la compañía se quedaba atrás tecnológicamente en comparación con Microsoft. Apple estaba al borde la quiebra. La vuelta de Jobs da a Apple una nueva dirección. Cancela todos los proyectos que estaban en marcha y recupera el control de su empresa. Steve Jobs volvía a hacer historia.

Jobs diseña entonces una nueva generación de productos innovadores, como el iPod, el iPad y el iPhone. Estableció el estándar para la música digital portátil.

En 2008 iTunes contaba con más de seis millones de descargas y más de 200 millones de iPod vendidos. En 2010 introduce el iPad, el sistema de tablets. En 2012, Apple se convierte en la empresa mejor valorada del mundo.

En una entrevista realizada en 2007 Jobs dijo:

«Hay una vieja cita de Wayne Gretzky que amo: «yo patino hacia donde va a estar el disco, no hacia donde ya ha estado». Y siempre hemos tratado de hacer eso en Apple. Desde el principio mismo. Y siempre lo haremos”.

Fallecimiento prematuro

Perfeccionista, apasionado y con visión. Estos fueron sus ángeles y sus demonios. Su legado es el fruto de una pasión que nunca puso en venta.

En 2003 Steve Jobs fue diagnosticado con un cáncer de páncreas que le acarreó numerosos problemas de salud. Aun así continuó trabajando hasta 2009, año en el que enfermedad le obligó a abandonar su trabajo. Fallecía en 2011, a los 56 años de edad. Steve Jobs está enterrado en una tumba sin nombre en Palo Alto, California.

El eslogan «Piensa diferente» fue creado cuando Steve Jobs recuperó Apple, su empresa.

“Esto es para los locos, para los inadaptados, los rebeldes, los alborotadores, las clavijas redondas en agujeros cuadrados, aquellos que ven las cosas de forma diferente. Ellos no son aficionados a las reglas y no tienen respeto por el status quo. Los puedes citar, puedes estar de acuerdo con ellos, puedes glorificarlos o vilipendiarlos, pero lo que seguro no puedes hacer es ignorarlos. Porque son los que cambian las cosas, los que impulsan a la raza humana”.

  • Isaacson, W. (2011). Steve Jobs Biography. New York; Simon & Schuster
  • Maslin, Janet (2011). Making the iBio for Apple’s Genius. New York Times 21 Oct 2011. Recuperado de https://www.nytimes.com/2011/10/22/books/steve-jobs-by-walter-isaacson-review.html
  • Dhiman, Satinder (2016) "The Spiritual Quest of Steve Jobs: Connecting the i-dots Gazing Forward, Glancing Back," The Journal of Values-Based Leadership: Vol. 9 : Iss. 2 , Article 13. Recuperado de: http://scholar.valpo.edu/jvbl/vol9/iss2/13
  • Peterson, Christopher (2011). Learning from the Life of Steve Jobs, Psychology Today 01 Diciembre 2011. Recuperado de https://www.psychologytoday.com/us/blog/the-good-life/201112/learning-the-life-steve-jobs