Terapia de remediación cognitiva para el abordarje de la anorexia nerviosa

05 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Fátima Servián Franco
¿Qué nos dicen los últimos estudios neuropsicológicos en pacientes con anorexia nerviosa? ¿Cómo podemos ayudarles con estos conocimientos? Si quieres saberlo, en este artículo te lo contamos.
 

En los últimos años se ha desarrollado una nueva aproximación a la intervención para la anorexia nerviosa (AN) desde la neuropsicología, se denomina terapia de remediación cognoscitiva (TRC). Esta terapia está basada en hipótesis derivadas de la práctica clínica y busca explorar la flexibilidad cognoscitiva en AN. Lo hace a partir de dos conceptos:

  • La dificultad para cambiar de un tipo de procesamiento de información a otro
  • La baja coherencia central.

La TRC para anorexia nerviosa (AN) fue desarrollada en el Instituto de Psiquiatría del King´s College London por la Dra. Kate Tchanturia y colaboradores.

Tras una serie de estudios neuropsicológicos en estos pacientes, determinaron dos anormalidades del funcionamiento cognitivo que podían asociarse a la aparición y mantenimiento de este trastorno:

  • Déficits en flexibilidad cognitiva.
  • Coherencia central débil (predominancia del procesamiento de detalles versus integrativo).

Estos son los objetivos de la terapia de remediación cognitiva en pacientes en el tratamiento de la AN. La TRC se ha convertido en uno de los componentes promisorios del tratamiento de pacientes con AN, motivando a clínicos y académicos a incorporarla dentro del estudio y comprensión de este trastorno (Gempeler, 2010).

“La anorexia restrictiva es una adicción que hace creer en el control, cuando en realidad conduce al cuerpo a su destrucción”.

-Delphine De Vigan-

Hombre encajando pieza en una cabeza

 

Terapia de remediación cognitiva (TRC)

La TRC es un modelo de translación de la investigación neuropsicológica a la práctica clínica. Está diseñado para mejorar los síntomas y el funcionamiento general de los pacientes, al remediar sus déficits cognoscitivos.

Ha sido utilizada con éxito en el tratamiento de esquizofrenia y TOC. Responde a una necesidad en el tratamiento de pacientes severamente enfermos que no parecen beneficiarse de la terapia cognitivo conductual. Además, puede ser usada como uno de los componentes de tratamiento.

Los estudios neuropsicológicos han subrayado una tendencia de los pacientes con AN a ser inflexibles en tareas cognoscitivas y muy rígidos en el cambio de patrones de comportamiento.

Estas dificultades implican una inhabilidad para cambiar el tipo de procesamiento de información, habilidad que es esencial en la flexibilidad cognoscitiva para permitir la adaptabilidad del comportamiento a las demandas del medio.

Tchanturia y colaboradores (2007) realizaron una investigación preliminar con TRC en cuatro pacientes con AN. Los resultados indicaron una mejoría en su flexibilidad cognoscitiva, lo cual sugiere que la TRC cambia la ejecución en tareas de flexibilidad cognoscitiva, que podría ser beneficioso para pacientes agudos con AN resistentes al tratamiento.

Se sugiere la importancia de ligar los ejercicios con tareas en la vida real de las pacientes, en las que se facilite el procesamiento global.

 

La TRC puede irse mezclando con la TCC al buscar la aplicación de las habilidades desarrolladas en la vida cotidiana. Los pacientes no solamente son rígidos, también temen el cambio, y ambos tipos de terapia tienen un enfoque complementario sobre estos objetivos.

“El gran descubrimiento de mi generación es que los seres humanos pueden alterar sus vidas al alterar sus actitudes mentales”.

-William James-

Psicólogo con una paciente con anorexia

La TRC como preparación a la TCC para el tratamiento de la AN

Al acercarnos a la efectividad en el tratamiento de los trastornos de comportamiento alimentario nos encontramos con un panorama difícil (Gempeler, 2010).

Los trastornos de conducta alimentaria parecen estar asociados con un procesamiento anómalo de la información (Southgate, Tchanturia y Treasure, 2009). Los hallazgos neuropsicológicos más fuertes en AN se refieren a déficits atencionales, como atención selectiva y funciones de flexibilidad/inhibición/selección de respuesta (Lauer, 2002).

La TRC no toca los contenidos centrales de un TCA y utiliza material afectivamente neutro. Los pacientes con AN tienden a evitar las emociones y la TRC se los permite, al darles un medio no amenazante.

 

Igualmente, la TCC necesita la habilidad de tener una perspectiva amplia y global de un problema o un evento. Es decir, los procesos lógicos que son el objetivo de la TCC están basados en procesos básicos de pensamiento, que son el objetivo de la TRC.

La TRC da al paciente una oportunidad de experimentar una relación terapéutica positiva en un momento en el que todavía no puede tener logros terapéuticos complejos, como los que están implicados en la TCC. La Terapia de remediación cognitiva como preparación a la Terapia Cognitivo Conductual es un avance esperanzador para el tratamiento de la Anorexia Nerviosa.

“La anorexia no se resume en la voluntad que tienen ciertas jóvenes de parecerse a las modelos”.

-Delphine De Vigan-

 
Gempeler, J. (2010). Terapia de remediación cognoscitiva para la anorexia nerviosa. Revista Colombiana de Psiquiatría39(4), 749-757. Lauer CJ. Neuropsychological findingsin eating disorders. En: D’Haenen, den Boer JA, Willner P (editores). Biological Psychiatry. Swansey, UK: Wiley; 2002. pp. 1167-72. Southgate L, Tchanturia K, Treasure J. Neuropsychological studies in eating disorders: a review. New York: Nova Science Publishers; 2009. Tchanturia K, Davies H, Campbell IC. Cognitive remediation therapy for patients with anorexia nervosa: preliminary findings. Ann Gen Psychiatry. 2007;6:14.