¿Cuál es la diferencia entre psicología clínica y neuropsicología?

María Paula Rojas · 7 noviembre, 2019
A pesar de que la psicología clínica y la neuropsicología son enfoques que comparte muchos ámbitos, es necesario conocer qué diferencias hay entre ellas. De hecho, esta es precisamente la clave para identificar cómo y por qué se complementan.

La psicología es una ciencia que surge con la necesidad de conocer y entender al ser humano. Con el paso del tiempo, se han desarrollado varias especialidades, las cuales van creciendo en función al área de estudio en la que se enfocan. Es en este contexto en el que hablamos de la diferencia entre psicología clínica y neuropsicología.

Con el surgimiento de los diferentes enfoques, también se ha aumentado la especialización y el número de interrogantes que afrontamos. Por lo tanto, en este artículo se intentará mostrar la diferencia entre la psicología clínica y neuropsicología.

Dibujo de un cerebro

Psicología clínica

Son muchos los que consideran que la psicología clínica surgió en 1896, de la mano de Lightner Witmer, al fundar la primera clínica de psicología. Esta nueva rama se consolidó con la fundación de la asociación psicológica estadounidense, conocida en la actualidad como APA.

En un inicio, el objetivo de la psicología clínica era buscar rasgos o factores internos que llevan a las personas a desarrollar una condición psicopatológica. Estudiando no solo su propia condición, sino también los factores que controlan e intervienen en este tipo de comportamientos. Siguiendo esta línea, este enfoque de la psicología surgió como un estudio de lo “anormal” y, por ende, su campo de acción se desarrolló en función de explicar y tratar lo que está afectado.

Con el paso del tiempo, comenzó a tomar protagonismo no solo la recuperación, sino también en la prevención del desarrollo de enfermedades mentales. Por ende, inició el trabajo en técnicas para evitar el desarrollo de patologías mediante la enseñanza de hábitos mentales saludables.

Asimismo, se comenzó a implementar lo que se conoce como “terapia de consejo”. En esta, se enseña a las personas a resolver eficazmente sus problemas dando protagonismo a situaciones que se pueden presentar en su vida cotidiana. Como resultado, se comienza a dar un apoyo emocional.

Neuropsicología

La neuropsicología surge formalmente a principio del siglo XX de la mano de A.R. Luria. En sus investigaciones desarrolló técnicas para estudiar el comportamiento de personas con algún tipo de lesión en el sistema nervioso central. Estos estudios permitieron a los neurólogos contar con suficientes datos como para localizar el lugar y extensión de la lesión, encontrando el mejor procedimiento para intervenir.

Con este principio, su trabajo se enfoca en personas que presentan algún daño cerebral, derivando en una alteración en las funciones cognitivas. Por lo tanto, este enfoque tiene como objetivo la evaluación y rehabilitación de funciones cognitivas y comportamentales. En la actualidad, no solo se trabaja con personas que hayan adquirido un daño, también se trabaja con niños que presenten dificultades en su desarrollo neuronal.

¿Cuál es la diferencia entre psicología clínica y neuropsicología en el ámbito clínico?

En esencia, la psicología clínica trabaja para el diagnóstico y tratamiento de trastornos emocionales, de personalidad y problemas en el comportamiento. Por lo tanto, se encarga de trabajar problemas como la depresión, la ansiedad, entre otros. Asimismo, puede dar herramientas de manejo a trastornos comportamentales, como la hiperactividad.

En el ámbito de la prevención, la psicología clínica se encarga de enseñar:

  • Estrategias de afrontamiento ante situaciones complejas.
  • Habilidades sociales.
  • Entendimiento y control de emociones..

Todo esto, se hace con el fin de que la persona aprenda a conocerse a sí mismo y se pueda desarrollar adecuadamente ámbitos sociales y cognitivos. Como resultado, va poder desarrollar una mejor calidad de vida.

La diferencia de la psicología clínica y la neuropsicología es la función que tienen en el ámbito clínico. Esta última se encarga de la evaluación del funcionamiento cognitivo y emocional relacionadas con alteraciones cerebrales. Asimismo, desarrolla procesos de rehabilitación de las funciones superiores para que la persona pueda desarrollar una autonomía y pueda mantener su calidad de vida.

Por lo tanto, el neuropsicólogo suele enfocarse en personas con problemas en: memoria, atención, praxias, gnosias, lenguaje y funciones ejecutivas. Asimismo, se trabajan aspectos cognitivos relaciones con enfermedades mentales, como la esquizofrenia o trastorno obsesivo compulsivo.

Dentro de los objetivos de la rehabilitación, está tanto la recuperación de lo dañado, como la estimulación de las funciones para que se desarrollen adecuadamente. De igual manera, debe encontrar estrategias para compensar las funciones que no se pueden recuperar.

Psicóloga con una paciente

En la investigación, ¿cuál es la diferencia entre psicología clínica y la neuropsicología?

En la actualidad, una de las líneas de investigación de la psicología clínica se centra en la profundización y entendimiento de los trastornos psicopatológicos. Lo hace para encontrar las diferencias entre las personas que tienen conductas acordes a lo que pide la sociedad y las que no la tienen.

Asimismo, intenta entender y teorizar de una manera más profunda el desarrollo personal de los individuos. Por lo tanto, su exploración se dirige a factores que pueden predisponer a la persona a desarrollar un trastorno emocional.

Otro de los enfoques de la investigación es la psicoterapia. En este caso, quieren encontrar herramientas para mejorar su manera de diagnosticar y tratar los trastornos emocionales. Como consecuencia, quieren desarrollar herramientas que sean más precisas y adaptadas a cada uno de los trastornos.

En contraposición, la neuropsicología enfoca su investigación en aspectos diferentes. Por un lado, se están comenzando a trabajar mano a mano con la neurociencia cognitiva. Esto con el fin, de entender el papel de las funciones cognitivas superiores en el desarrollo de patología psiquiátricas y psicológicas. Asimismo, se pretende ayudar a desarrollar estrategias para una recuperación más efectiva de estos trastornos.

Además, las exploraciones se han centrado en entender las consecuencias que tienen las personas por presentar dificultades en el neurodesarrollo. Así, el estudio se ha centrado en patologías que han mostrado estar asociadas a dificultades en desarrollo cerebral, como son el autismo y el TDAH.

Por último, la rehabilitación neuropsicológica también está en su foco de interés. Aquí, se quieren integrar cada vez más las herramientas tecnológicas para una mejor adaptación de las terapias a la realidad. Con esto, se pretende mejorar los resultados, ya que se pueden llegar a desarrollar actividades mucho más cercanas a la cotidianidad del paciente.

Conclusión

Es importante aclarar que estas dos especialidades, a pesar de ser diferentes, son complementarias tanto en la práctica clínica como en la investigación. Un adecuado diagnóstico y tratamiento de cualquier tipo de enfermedad psicológica o neuropsicológica debe incluir la perspectiva de las dos especialidades. Es decir, ayudan a complementarse para lograr el objetivo de dar autonomía y calidad de vida a la persona.

Aun así, existen diferencias entre la psicología clínica y la neuropsicología. Entender que cada una de ellas se especializa en ámbitos clínicos diferentes. Es decir, que una se encarga de los trastornos emocionales y de comportamiento y la otra se enfoca en déficits cognitivos y daños cerebrales.

Por último, la investigación toma caminos diferentes, enfocándose en aspectos relevantes para cada una de ellas. Aun así, los avances en los dos aspectos ayudarán a encontrar mejores herramientas o explicaciones a múltiples aspectos relacionados con la salud mental

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