Test de asertividad de Rathus

4 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
Expresar ideas y necesidades, defender nuestros derechos con respeto y sin usar la agresividad. Ser asertivo es clave en nuestras relaciones y este test de Rathus, desarrollado en 1973, sigue siendo de utilidad para valorar nuestra competencia en esta área.

El test de asertividad de Rathus se elaboró en base a una necesidad detectada en los años 60. La asertividad, como habilidad social y comunicativa, es esencial para nuestro bienestar mental. Saber expresar de manera correcta pensamientos y necesidades, defender derechos, etc., optimiza nuestras relaciones con los demás y, a su vez, actúa como nutriente para nuestra autoestima.

Por tanto, estamos ante una dimensión que no siempre viene de «fábrica», pero que siempre conviene desarrollar. Así, es interesante saber que el entrenamiento en asertividad fue una de las primeras técnicas desarrolladas por los terapeutas conductuales a finales de los años cincuenta y principios de los sesenta.

Los expertos tenían claro que era necesario ofrecer pautas y estrategias a las personas en esta materia. Sabían que, cuando el ser humano se comunica y se comporta de manera asertiva, se reducen las conductas agresivas. Además, se ensalza el respeto y se protege la identidad, los valores y la autoconfianza de cada uno. Sin estas áreas, sin un buen nivel de asertividad, estamos abocados en muchos casos al sufrimiento.

Este instrumento, elaborado por el doctor Spencer A. Rathus en 1973, sigue siendo tan útil como interesante. Gracias a él, podemos medir nuestra competencia en materia de asertividad. Veamos más datos a continuación.

«Recuerde, su objetivo no es convertirse en una persona agresiva y egocéntrica, porque la asertividad no es eso. Simplemente, disfrute de sus relaciones sociales y evite que otros se aprovechen de usted».

-Spencer A. Rathus-

Mujeres hablando sobre el Test de asertividad de Rathus

Test de asertividad de Rathus

El test de asertividad de Rathus fue elaborado hace ya más de 40 años. Sin embargo, sigue siendo igual de válido, fiable y útil a la hora de darnos información sobre una persona en esta área. Cabe señalar, no obstante, que durante estos años se ha actualizado (Thompson y Berenbaum, 2011) y que, a día de hoy, resulta interesante también por otro aspecto que el propio doctor Spencer Rathus señaló en su momento.

Hay personas que se perciben a sí mismas como altamente asertivas, cuando en realidad lo que están incluyendo en su conducta y estilo de comunicación es la agresividad. Este instrumento, por tanto, también nos da información sobre si el sujeto tiene precisamente un perfil agresivo y no asertivo. Por otro lado, el test de asertividad Rathus se concibió con otra finalidad: la de servirnos como escala de entrenamiento.

¿Qué mide el test de Rathus?

Nos ofrece información sobre los siguientes puntos:

  • Esta prueba mide el nivel de asertividad de una persona.
  • Nos ofrece información sobre si suele defender o no  sus derechos, ideas y necesidades.
  • Asimismo, obtenemos datos para saber si es una persona pasiva o por el contrario, agresiva.
  • Otro detalle interesante del test de asertividad de Rathus es que la información que recibamos, nos servirá para conocer qué áreas deberíamos trabajar. Hay quien por ejemplo, presenta una baja asertividad debido a su ansiedad social. Este sería por tanto un aspecto que deberíamos atender.

¿En qué consiste el test de asertividad de Rathus?

La escala de Rathus consiste en 30 items (preguntas) con 6 opciones de respuesta (van desde muy característico en mí a nada característico). Esta prueba nos da una puntuación final, así como un percentil.

Las preguntas son las siguientes.

  • 1. La mayoría de las personas que me rodean parecen ser más agresivas y asertivas que yo.
  • 2. He dudado en hacer o aceptar citas por timidez.
  • 3. Cuando la comida que se sirve en un restaurante no está hecha a mi satisfacción, me quejo al camarero o camarera.
  • 4. Tengo cuidado de evitar herir los sentimientos de otras personas, incluso cuando siento que ellos me han herido a mí.
  • 5. Si un vendedor se ha tomado muchas molestias para mostrarme  ropa o objetos que no son de mi agrado, me resulta difícil decir que no.
  • 6. Cuando se me pide que haga algo, insisto en saber por qué.
  • 7. Casi siempre busco argumento firmes y contundentes cuando mantengo una conversación.
  • 8. Me esfuerzo solo por salir adelante, sin llamar la atención.
  • 9. Para ser honestos, la gente a menudo se aprovecha de mí.
  • 10. Me gusta comenzar conversaciones con personas desconocidas.
  • 11. A menudo no sé qué decir a las personas que me atraen.
  • 12. Dudo en hacer llamadas telefónicas a establecimientos comerciales e instituciones.
  • 13. Prefiero solicitar un trabajo o la admisión a un curso escribiendo correos que pasando por entrevistas personales.
  • 14. Me resulta vergonzoso devolver algo que he comprado.
  • 15. Si un pariente cercano me molesta, me callo y lo disimulo.
  • 16. He evitado hacer preguntas por miedo a parecer estúpido.
  • 17. No me gustan las discusiones, me bloquean.
  • 18. Si un profesor reconocido hace una declaración que creo que es incorrecta, lo corregiré en público para dejar claro mi punto de vista.
  • 19. Evito discutir sobre mi salario durante las entrevistas de trabajo.
  • 20. Cuando he hecho algo importante o que vale la pena, me las arreglo para que otros lo sepan.
  • 21. Soy abierto y franco sobre mis sentimientos.
  • 22. Si alguien ha estado difundiendo historias falsas y malas sobre mí, veo a esa persona lo antes posible para hablar de ello.
  • 23. A menudo me cuesta decir que no.
  • 24. Tiendo siempre a reprimir mis emociones.
  • 25. Nunca dudo en quejarme del mal servicio en bares o restaurantes.
  • 26. Cuando recibo un cumplido no sé qué decir.
  • 27. Si una pareja cerca de mí en un teatro o en una conferencia conversara en voz alta, les pediría que se callaran o que mantuvieran su conversación en otro lado.
  • 28. Cualquiera que intente ser mejor que yo en algo debe estar preparado para vérselas conmigo.
  • 29. Soy rápido para expresar una opinión.
  • 30. Hay momentos en que simplemente me siento incapaz de decir algo.

Persona haciendo el Test de asertividad de Rathus

Valoración de la prueba de Rathus

Para valorar esta prueba, los evaluadores saben que hay preguntas que puntúan en positivo y otras en negativo. La suma de cada punto nos dará una cifra y, a partir de ella, sabremos en qué percentil estamos; bien en el de una persona asertiva, nada asertiva, medianamente asertiva o, por contra, agresiva.

Seguidamente, el psicólogo nos explicará qué áreas deberíamos trabajar, con qué herramientas y qué pautas serían las mejores en función de nuestras necesidades personales.

Por último, cabe señalar que la asertividad es cuestión de práctica, es también manejar nuestra inseguridad y ansiedad social para marcar límites y relacionarnos con los demás de manera más segura y decidida.

  • Gustafson, R. (1992). Una prueba psicométrica sueca del Rathus Assertiveness Schedule.  Psychological Reports , 71 (6), pág. 479. doi: 10.2466 / pr0.71.6.479-482.
  • Rathus, SA (1973). Un cronograma de 30 ítems para evaluar el comportamiento asertivo. Behavior Therapy , 4 (3), págs. 398–406. doi: 10.1016 / s0005-7894 (73) 80120-0.
  • Rathus, S. A. (1973). A 30-item schedule for assessing assertive behavior. Behavior Therapy4(3), 398–406. https://doi.org/10.1016/S0005-7894(73)80120-0