5 claves para preparar con éxito una entrevista de trabajo

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 27 marzo, 2018
Maria Prieto · 27 marzo, 2018

La entrevista de trabajo puede ser uno de los momentos de mayor presión en el proceso de búsqueda de empleo. Si es posible, es mejor preparar este encuentro de forma minuciosa, de manera que al menos para las preguntas más frecuentes tengamos preparada una respuesta brillante y honesta.

Pensemos que la empresa busca al candidato idóneo para ocupar el puesto de trabajo que se oferta. Si la entrevista de trabajo es buena, saldrán a relucir valores y cualidades del aspirante que no podrían obtenerse con ninguna otra prueba dentro del proceso de selección de personal. Valores y cualidades que nos darán el puesto o nos alejarán de él.

Por otro lado, antes de acudir a la entrevista de trabajo ya solemos haber pasado un primer proceso de criba basado en el currículum. Es decir, si nos hacen la entrevista es que realmente somos una opción seria para el puesto; de otra manera, la empresa no gastaría recursos en hacernos una entrevista. Es decir, lo que ganemos o perdamos en esta fase va a depender de cómo contestemos y de las preguntas que hagamos.

En la entrevista de trabajo quieren conocerte en persona, valorar la imagen que proyectas, cómo te expresas, si controlas los nervios y, por supuesto, otros muchos aspectos relacionados directa o indirectamente con el puesto al que optas.

Siempre pueden aparecer preguntas sorprendentes en una entrevista de trabajo. Es más, algunas pueden estar diseñadas para que sintamos más presión. Normalmente en este tipo de momentos el candidato no suele hacerse con el puesto al que opta, pero por el contrario sí es fácil que una respuesta descontrolada lo descarte.

En caso de ser nosotros, sí podemos ofrecer una réplica genial, mejor. Pero, en caso de no poder, optemos por una actitud conservadora ante este tipo de cuestiones. Esta clave sería el prólogo de otras cinco que os vamos a ofrecer a continuación.

1. Conoce la empresa

Cuanto más sepas de la empresa que puede contratarte, mejor. Intenta conseguir toda la información que puedas sobre el número de empleados, si dispone de página web, cuál es su filosofía, cuáles son los productos con los que comercian, cifras de ventas, etc.

Internet es un buen aliado para encontrar toda esta información, aunque si tienes la oportunidad de acercarte a ver las oficinas en persona podrás obtener información interesante (estructura del edificio, si está situada a pie de calle, si dispone de aparcamiento, paradas de metro o autobús…).

Mujer con un ordenador

2. Dónde y cuándo

Es importante que tengas claro el lugar, el día y hora a la que te han citado. Es posible que te convoquen en un lugar que no esté relacionado con la empresa. Sucede con frecuencia cuando las empresas subcontratan a otras para que hagan la selección para el puesto. Aún así, si tienes ocasión de ir algún día antes puedes calcular con exactitud el tiempo que tardas en llegar, si hay posibilidad de ir en transporte público o puedes aparcar con facilidad.

La puntualidad es un aspecto clave. Intenta guardarte un margen para imprevistos; por otro lado, aunque estés en el lugar, no te presentes con demasiado tiempo de anticipación. Hacerlo puede dar la sensación de que gestionas mal tu tiempo y no te planificas bien.

3. Cuida tu aspecto

Ya hemos oído hasta la saciedad eso de que “una imagen vale más que mil palabras”, pues en este caso es muy cierto. Teniendo en cuenta el puesto de trabajo al que te presentas y la cultura de la empresa debes buscar un vestuario coherente con estas dos variables.

Para las empresas o los puestos “más serios”, busca un traje adecuado de color neutro, corbata con colores corporativos de la empresa, calzado limpio y cerrado y camisa planchada. Además, busca que sea cómodo, se trata de que proyectes la sensación de formalidad pero sin apuntar la idea de que estás haciendo un papel o de que eres presa de esa misma formalidad.

En cambio, si el puesto para el que quiero optar es de “camarero de chiringuito de playa”, quizás ir de traje no sea la mejor idea. Buscaremos algo mucho más relajado, dándole un lugar primordial a nuestra espontaneidad. Nuestros potenciales clientes estarán disfrutando de sus vacaciones y preferirán personas alegres a personas demasiado serias. Luego, esto es lo que intentarán encontrar en nosotros y nuestra forma de vestir puede ser el primer anuncio de ello.

Entrevista de selección de personal

4. Documentación

Lleva una copia de tu currículum vitae que has entregado previamente y si te han pedido cualquier otro documento, asegúrate de que esté organizado e impecable.

Estudia a conciencia tu currículum, ya que en la entrevista pueden pedirte que lo expliques con mayor profundidad. Es posible que quieran saber qué supuso para ti una determinada formación o una determinada experiencia.

5. Mejor solo

Es preferible presentarse sin compañía a las entrevistas de trabajo. Ir acompañado puede interpretarse como signo de inmadurez o inseguridad. Es curioso: muchos padres acompañan a sus hijos en sus primeras entrevistas de trabajo indicándoles cómo deben actuar y lo que deben decir. Cuidado con estos consejos, los departamentos de recursos humanos también han evolucionado y las características que piden no siempre se van en la línea de lo que un análisis superficial nos puede adelantar.

Al final cada entrevista, cada entrevistador y cada candidato es un mundo. En este sentido, la persona que normalmente termina haciéndose con el trabajo es la que tienen una mayor habilidad para leer la propia entrevista y poner en sintonía las tres partes.

El único lugar en el cual “éxito” viene antes que “trabajo” es en el diccionario“.

-Vincent Lombardi-