Testofobia: síntomas, causas y tratamiento

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 2 octubre, 2018
Pedro González Núñez · 22 noviembre, 2018
La fobia a los examenes es bastante común entre los estudiantes. Si no se trata adecuadamente puede impedir avanzar a nivel laboral y profesional.

Término compuesto por las palabras test, la cual proviene del inglés y significa prueba, y fobia, cuyo origen es la palabra griega fobos, que significa miedo. Por tanto, su significado está claro, se trata de un miedo irracional, persistente y muy intenso a los exámenes/evaluación. ¿La padeces o conoces a alguien que la sufra? Te lo contamos todo sobre la testofobia, incluyendo sus síntomas y las formas de intervención más frecuentes.

Aunque no tiene una categoría clínica propia, puesto que se trata de una fobia específica, tiene una gran importancia, ya que en muchos casos impide al sujeto avanzar en su vida personal y en su carrera profesional. Su inicio se suele producir al comienzo de la etapa adulta, pero también puede afectar a niños.

No afecta únicamente a los estudiantes, sino que también lo hace a opositores, deportistas cuando tienen que competir, alumnos que se examinan del carnet de conducir, actores, profesionales que tienen que impartir una clase o dar una conferencia, etc. Es decir, puede afectar a todos aquellos que anticipan una evaluación externa. Vamos a conocerla mejor para saber cómo actuar ante esta fobia.

“El miedo siempre está dispuesto a ver las cosas peor de lo que son”.

-Tito Livio-

Síntomas de la testofobia

La reacción que se desencadena previamente o en el momento de la evaluación es la propia de un ataque de ansiedad, que puede llegar incluso a ser severo. Por lo que los síntomas de la testofobia son los propios de una crisis ansiosa, llegando incluso a desencadenar un ataque de pánico. Se debe a que el sistema nervioso simpático se activa, lo que provoca reacciones motoras de carácter involuntario.

Los más comunes y características son: mareo, taquicardia, sudoración, sensación de ahogo, palpitaciones, subida de la presión arterial, problemas gastrointestinales, malestar intenso que puede llevar a la persona a pensar que está sufriendo un ictus o un infarto, o incluso que va a morir. También está la realización de actos para evitar tener que enfrentarse a la prueba.

Estos síntomas no solo se desencadenan en el lugar del examen, sino que cualquier elemento relacionado con el mismo puede hacer que aparezcan. El entorno del lugar donde se vaya a realizar la prueba, el sitio de la preparación, personas que participen, material que se vaya a utilizar, etc.

Mujer con fobia a los examenes o testofobia

Causas de la testofobia

Una fobia es un temor intenso que responde a la anticipación de un peligro, aunque este sea improbable o despreciable en términos objetivos. En este caso, el fallo o los fallos continuados en situaciones de evaluación similares pueden actuar como reforzadores del miedo.

También puede deberse a que la persona tenga miedo al fracaso, o bien que en su entorno las expectativas sean muy altas. Se suele manifestar cuando comienza la etapa adulta, aunque provenga de la infancia, e incluso algunos casos se pueden dar en esta etapa.

“Nadie llegó a la cumbre acompañado por el miedo”.

-Publio Siro-

Tratamiento de la testofobia

Las fobias tienen tratamiento. Este se realiza usando estrategias diversas que ayudan a la persona a que disminuya el miedo, la ansiedad y el malestar que estos desencadenan cada vez que se tiene que enfrentar a la situación que la provoca.

El método que más se emplea la exposición: enfrentar de manera repetida el estímulo temido, de manera controlada, hasta que la intensidad del miedo baje y la persona que los sufre pueda dominarlo.

Persona haciendo un examen

Normalmente esta exposición es gradual, buscando romper con las asociaciones que se encuentran en la base del miedo. Uno de estos estímulos podría ser, por ejemplo, el aula en la que realizan los exámenes o las propias hojas de los exámenes si estas son especiales.

Justo al miedo, en las fobias la ansiedad también juega un papel importante. Por lo tanto, si aprendemos a relajarnos, conseguiremos picos de tensión más bajos. Por lo tanto, la exposición se centrará en la exposición, pero será bueno incorporar herramientas que ayuden a la persona a trabajar con elementos asociados a la propia fobia.

  • Orgilés, M., Rosa, A. I., Santacruz, I., Méndez, X., Olivares, J., & Sánchez-Meca, J. (2002). Tratamientos psicológicos bien establecidos y de elevada eficacia: terapia de conducta para las fobias específicas. Psicología Conductual10(3), 481-502.