6 estrategias para rendir más al estudiar para los exámenes

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 23 junio, 2018
Roberto Muelas Lobato · 23 junio, 2018

Estudiar para los exámenes puede ser una tarea tediosa y muy estresante. Asimismo, ponerse frente a los apuntes y pasar horas y horas repitiendo y memorizando puede llegar a ser muy frustrante. Sobre todo si las horas pasan y no somos capaces de pasar de la segunda página. ¿A quién no le ha pasado que ha estado una hora enfrente de un libro sin abrirlo? Aunque parezca mentira, existen pequeñas técnicas con las que conseguir asimilar más contenido, mejor y en menos tiempo.

Para evitar que esto nos suceda y convertir el período de estudio en algo más ameno, y por supuesto, productivo, proponemos algunas estrategias. Todos ellos son cosas simples que, en un principio, pueden resultar, incluso, difíciles de llevar a cabo. Sin embargo, con el tiempo y la práctica, seguir estos consejos convertirá el estudiar para los exámenes en algo más ameno y, por supuesto, productivo.

El entorno

¿Dónde estudiar? A muchas personas les cuesta estudiar en su casa. Las causas suelen ser que se distraen mucho o que hay demasiado ruido. Ya que el ruido puede ser más difícil de reducir, lo ideal es tener un espacio limpio libre de distracciones. Por ello, muchas personas prefieren las bibliotecas. Aunque también pueden ser un peligro si nuestros compañeros nos interrumpen constantemente. Lo ideal es organizar los descansos en función de nuestras propias necesidades.

Hay ciertos elementos del entorno que van a hacer que al estudiar para los exámenes rindamos mejor. Sin embargo, muchos de ellos no los podremos controlar. Pero, en caso de poder adecuarlos, lo mejor es que el nivel de ruido sea el mínimo, que la luz sea natural, mejor que la fluorescente, que nos sentemos en una silla cómoda enfrente de una mesa y que no existan distractores.

Chica estudiando examenes

La planificación

Al estudiar para los exámenes, es tan importante hacer descansos como estudiar. Nuestro cerebro se fatiga pasados los 40 minutos y nos cuesta concentrarnos y mantener la atención. Por tanto, recomendamos planificar tiempos de estudio de entre 15 y 40 minutos separados por descansos de 5 a 10 minutos. De esta forma, nuestra mente estará despejada y tendremos las fuerzas renovadas para estudiar.

Lo mismo sucede con la temática que estudiamos. Estudiar el mismo tema durante más de 40 minutos seguidos reproduce los efectos señalados. Cambiar de tema en períodos de 20 o 40 minutos va a ayudar a hacer más ameno el estudio y a que nos pongamos a ello con más ganas.

Los objetivos

Fijarse objetivos y no parar hasta cumplirlos al estudiar para los exámenes es esencial. Pero también lo es que sean objetivos razonables y a corto plazo. Si dichos objetivos son a muy largo plazo, posiblemente perderás el interés. También puede suceder lo contrario, que los objetivos sean a tan corto plazo, por ejemplo minutos, que nunca lleguemos a cumplirlos. Por tanto, cada uno, consciente de sus posibilidades, debe ser el que se ponga objetivos realistas.

Técnicas para memorizar

Existen técnicas para memorizar que se salen de lo convencional pero son muy útiles para algunas personas. Estas son las técnicas de mnemotecnia. Un ejemplo lo encontramos en la serie de televisión “Sherlock”. En ella, el protagonista que interpreta a Sherlock Holmes imagina un edificio donde encuentra diferentes elementos en cada sala.

Esta técnica, llamada el método de loci, se puede usar incluyendo en cada sala partes de los conocimientos que estemos estudiando y adaptando la imagen mental de la casa a nuestras necesidades. Otras técnicas mnemotecnia son la creación de canciones que rimen con elementos o la asociación de palabras con imágenes o sensaciones. En este sentido, lo mejor es probar todas y quedarnos con aquellas que nos funcionen mejor.

Autoexaminarse

Hacerse preguntas a uno mismo, además de servir para comprobar los conocimientos adquiridos, nos va a activar. Por otra parte, estos exámenes mentales sirven para consolidar nuestros conocimientos al repasar lo que ya hemos visto y resaltan las carencias o lagunas que podamos tener. Aun así, en el siguiente apartado veremos que hacerlo en grupo también puede tener otros beneficios.

Chica pensando cómo estudiar para los examenes

Estudiar en grupo

Estudiar con más personas puede aumentar el rendimiento al estudiar para los exámenes por varias razones. Evidentemente, el estudio no puede ser siempre en grupo, pero reunirse de vez en cuando va a ayudar a conocer las carencias de uno mismo. En grupo se pueden ver los fallos y las diferentes interpretaciones, pero también los puntos fuertes.

Esto va a generar una sensación de competencia que servirá de acicate para nuestra motivación. Otra razón es que los más rezagados van a ser arrastrados por la inercia, tendiendo a igualarse con los más adelantados del grupo. Aunque la posibilidad de que los más adelantados “se estanquen” también existe.

En resumen, poner en práctica estas estrategias va a mejorar nuestro rendimiento. Incluso, con el tiempo, acabaremos por adaptar estas técnicas a nuestras preferencias y el estudio dejará de ser tedioso. En este sentido, el conocimiento por el conocimiento puede aportarnos más de lo que a primera vista parece.