¿Cuál es tu tipo preferido de cosquillas? - La Mente es Maravillosa

¿Cuál es tu tipo preferido de cosquillas?

Pedro González Núñez 29 septiembre, 2017 en Psicología 480 compartidos

Seguro que jamás te has preguntado cuál es tu tipo preferido de cosquillas. Porque sí, aunque a muchos os pueda resultar extraño, hay un par de clases diferentes, según la ciencia, pero ambas perfectas para provocar que “la risa sea el sol que ahuyenta el invierno del rostro humano”, tal y como dijo Victor Hugo.

No obstante, y pese a que asociamos las cosquillas a la risa y la diversión, hay mucho más, y muy científico, detrás de un gesto tan sencillo. ¿Te parece si conocemos un poco este genial provocador de “buen rollo”?

Las cosquillas desde el punto de vista neurocientífico

Permite un momento que nos pongamos un poco serios. Bueno, serios no, y menos hablando de cosquillas, mejor científicos. Vamos a explicar qué son las cosquillas realmente y por qué nos producen las sensaciones que nos producen.

Las cosquillas, junto con la risa y las sensaciones que provocan, están relacionadas con la dopamina. Este es un neurotransmisor que se libera cuando nos tocan de cierta forma en algunas partes del cuerpo. En ese momento, nuestro cerebro se activa, recibiendo una risa en forma de recompensa.

Niño riéndose por las cosquillas que le hacen

Pero las cosquillas son mucho más. En realidad, tienen mucha importancia en nuestro estado de ánimo, ya que, al fin y al cabo, nos provocan una buena sensación: divertida y agradable. Incluso han llegado a identificar en nuestro cerebro las neuronas de las cosquillas. Se ubican en la corteza somatosensorial del cerebro. Y hasta aquí, la parte científica sobre las cosquillas, más o menos…

Tu tipo preferido de cosquillas

… más o menos, porque tu tipo preferido de cosquillas también tiene cierta relación con la ciencia, y aún nos toca descifrarlo. Fue en 1897 cuando un par de psicólogos, Stanley Hall y Arthur Allin, distinguieron entre ambas clases, la knismesis y la gargalesis.

Knismesis

Comenzamos por el principio con la knismesis. Este tipo de cosquillas es probable que no sea tu favorito. Se debe a que se distingue por cierto cosquilleo de alta intensidad, que puede tornarse incluso desagradable por dicha intensidad. En realidad, es un picorcillo no excesivamente agradable que se hace con el roce del pie con un dedo ajeno, o el tacto de una pluma, por ejemplo. Es decir, que, aunque no son negativas, no suelen hacernos risa, e incluso nos llegan a incomodar.

Según los científicos, estamos ante una especie de recuerdo evolutivo cuya finalidad real es hacernos reaccionar ante cualquier peligro inminente. Es decir, que, si un insecto o algo extraño camina por nuestro cuerpo y nos produce cosquilleo, tendemos a eliminarlo de manera rápida, casi institiva.

Mano haciendo cosquillas a pie con una pluma

Según los estudios, este tipo de cosquillas activan el hipotálamo. Por si no lo sabes, esta es una región primitiva del cerebro humano donde se generan los deseos de huida ante el peligro. Una forma evidente de supervivencia que hoy usamos poco, ya que nos cruzamos con pocas amenazas reales, pero que para nuestros antepasados era vital.

Gargalesis

Y ahora, vamos con el que será tu tipo preferido de cosquillas; aunque quién sabe, hay gente para todo. La gargalesis sí que produce una presión más elevada en ciertas zonas sensibles del cuerpo, lo que provoca la risa casi incontrolada.

La gargalesis sí que resulta más agradable, llegando a provocar una risa que, en realidad, es mucho más de lo que pensamos. Lo cierto es que esta sensación de diversión es incluso una vía para fomentar vínculos sociales. Normalmente, cuando alguien te hace cosquillas, es porque tiene la suficiente confianza contigo para ello. Así pues, vuestros lazos se unen más todavía, lo que permite que te sientas seguro y más conectado con esa persona.

Pareja haciéndose cosquillas

Pero, además, hay personas en las que las cosquillas tienen un efecto especialmente marcado. También es un síndrome con nombre propio, hipergargalestesia. No obstante, está considerado por los profesionales como un trastorno nervioso, aunque de baja gravedad.

Ya conoces los dos tipos de cosquillas que existen. Te gusten más las de uno u otro tipo, lo más importante es que las disfrutes!

“¡Cuántas cosas hay en una risotada! Es la clave secreta con que se descifra un hombre entero”

-Thomas Carlyle-

Pedro González Núñez

Escritor, amante de la vida, de mi chica y de mi gente. La filosofía y la psicología, especialmente infantil, son mi auténtica pasión. Me encanta la libertad que me dan mis ideas.

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