Virtudes de una buena pareja

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 21 marzo, 2018
Edith Sánchez · 4 julio, 2014

Definitivamente sí hay rasgos de la personalidad que son necesarios para ser buena pareja. No existen las parejas ideales, eso es claro. Pero sí hay características que facilitan y enriquecen el vínculo, independientemente de los avatares que puedan surgir en la relación.

Más que buscar esos rasgos en otras personas, lo importante es que descubras si esas virtudes están en ti. Que las cultives. De esa manera, probablemente, tendrás relaciones más exitosas y gratificantes.

“Tu alma gemela no es alguien que entra en tu vida en paz, es alguien que viene a poner en duda las cosas, que cambia tu realidad, alguien que marca un antes y un después en tu vida.”

-Mario Benedetti-

Responsabilidad, característica de una buena pareja

Una buena pareja es responsable. La palabra responsabilidad viene de “responder”. Esto quiere decir que se es responsable cuando se está en capacidad de asumir lo que se hace, con todas las consecuencias que ello implica.

Nada de sacar el bulto cuando las cosas andan mal, o negar los errores para que no se note que nos equivocamos. Una persona responsable estará en capacidad de aportar la cuota existencial que le corresponde en una relación.

Pareja enamorada mirándoseFlexibilidad

La supervivencia, en todas sus expresiones, se basa en la capacidad de adaptación. No importa cuán maravilloso, fuerte o extraordinario sea alguien. Si no es capaz de adaptarse a nuevas circunstancias, difícilmente sorteará con éxito una relación de pareja.

La adaptación demanda flexibilidad. Es esa capacidad para cambiar de opinión cuando es lo más razonable o adquirir nuevos hábitos si eso mejora una situación. Nada es inamovible y hay que saber ceder y adaptarse cuando es lo que más conviene.

Sinceridad

Ser sincero no es ser brutal, insensible, cínico o grosero. Escoger la manera más cruda de decir las cosas no es tanto señal de sinceridad, como de insensibilidad. La persona sincera comprende el valor que una información tiene para otro. Por eso es capaz de hacerlo saber, manteniendo el respeto por el efecto que pueda causar.

No se trata de mantener informado al otro de absolutamente todo lo que nos acontece. Lo que importa es darle a conocer lo que realmente vale o interesa.

“Nunca cierres los labios a quienes has abierto el corazón.”

-Charles Dickens-

Capacidad de expresar afecto

La pareja no es un socio comercial, ni un compañero de trabajo ni el otro miembro de un equipo de dos. La pareja es la pareja. La médula de la relación es el afecto y por eso una buena pareja sabe expresarlo, sin que se lo exijan o se lo demanden.

Dar muestras de amor está lejos de la zalamería. Tiene que ver con gestos, actitudes y palabras que le permitan al otro sentirse amado, necesitado, apreciado. A veces basta una caricia, un abrazo o una sonrisa, nada más.

Saber escuchar

Pareja hablando
Una virtud cada vez más escasa. Escuchar no es solamente quedarse en silencio mientras otro habla. Escuchar es fundamentalmente centrar la atención en el significado de lo que otra persona está diciendo.

Sin prejuzgar. Sin tener todo el tiempo en mente cómo organizar una respuesta. Buscando entender lo que el otro dice con sus palabras, pero también con sus gestos, con su tono de voz. Escuchar es el eje de la comprensión.

“Muy poca gente escucha con la intención de entender; solo escuchan con la intención de responder.”

-Stephen Covey-

Perseverancia

Una relación de pareja seria y a largo plazo no es fácil. Por más perfecta que sea, siempre tendrá altos y bajos. Momentos de duda y hasta de fatiga. Momentos de euforia y de dudas.

Las personas perseverantes son ante todo personas con esperanza. Creen en las bondades del esfuerzo continuado. No pierden la voluntad de seguir adelante con facilidad. Intentan, insisten. Un gran amor necesita también de perseverancia para florecer y persistir.