Cómo superar un enfado con tu pareja

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 21 junio, 2017
Eva Maria Rodríguez · 20 noviembre, 2013

Los enfados de pareja son situaciones bastante comunes que surgen por diversos motivos y que pueden desencadenar grandes conflictos. Para superar y controlar la ira surgida a raíz de un conflicto es fundamental identificar tanto nuestros sentimientos como los sentimientos del otro.

De echo, Harriet Lerner, psicóloga especializada en terapia de pareja, en su libro “La danza de la ira”, nos presenta una idea fundamental: las discusiones en la pareja son sanas. Según su opinión el matrimonio es el pararrayos del estrés que nos rodea en nuestra vida cotidiana, es decir, discutir es natural, el problema es saber hacerlo bien.

Según Lerner, para saber discutir debemos de ser conscientes de las emociones que nos mueven y entender que somos presos de nuestras palabras. Para evitar que la ira del día a día haga que nuestra relación se convierta en un campo de batalla, escuchar y entender al otro es un paso fundamental.

Por qué discuten las parejas

Antes de determinar cómo controlar el enfado en la pareja o cómo enfrentarnos a él, es importante saber por qué nos enfadamos, cuál es el origen de las discusiones en la pareja.

Normalmente, las parejas discuten por cinco grandes asuntos: el dinero, el sexo, los suegros, problemas relacionados con la casa y el trabajo y por el aumento de la familia (tener hijos).

Sin embargo, el enfado realmente se produce cuando uno de los miembros de la pareja percibe que el otro no se preocupa por cómo se siente, y es el dolor que origina esta desconexión lo provoca la ira. En este sentido, el enfado sería una expresión de miedo y ansiedad ante el temor de no conectar con el otro, un mecanismo de supervivencia.

Pareja enfadada por infidelidad emocional

El enfado y la expresión de las emociones durante el conflicto

Un estudio realizado en 2012 sobre la comunicación de las emociones durante el conflicto en las parejas casadas realizado por Keith Sanford, profesor asociado de psicología y neurociencia en la Universidad de Baylor, determinó que las parejas son muy hábiles en la lectura de las emociones de sus compañeros durante las discusiones. El problema es que el significado de esas emociones, especialmente la ira, no son siempre evidentes.

Sanford descubrió que cuando un conflicto se repite una y otra vez, las parejas expresan ira sobre dicho conflicto, sin importar lo que realmente sienten y sin importar el hecho de que puede dar lugar a más conflictos. De esta manera la situación se convierte en una trampa de la que es difícil escapar, en una espiral dañina.

Sanford también descubrió que cuando un miembro de la pareja está enfadado es muy posible que olvide el hecho de que la otra puede estar triste, incluso cuando él también lo esté.

“Sucede a veces que se discute porque no se llega a comprender lo que pretende demostrar nuestro interlocutor.”

-Leon Tolstoi-

Otras investigaciones realizadas anteriormente revelan que expresar la tristeza acerca a ambas partes y permite a la pareja superar la ira. Es decir, que si se expresa la tristeza durante el conflicto es mucho más sencillo resolverlo. El problema es que es muy difícil que se note la tristeza cuando también se expresa ira.

Cómo enfrentar los enfados de pareja

Cuando las parejas tienen conflictos es importante tener muy claro cuál es el objetivo de la discusión. Sin embargo, esto es algo que la mayoría de las parejas no hacen.

Enfados de pareja

Enfadarse y provocar una discusión sin ser consciente de los propios sentimientos puede provocar un sentimiento de ira como reacción para sentirnos menos vulnerables. Esto es algo que hace que el otro tenga dificultades para entender los sentimientos reales y la tristeza de la pareja y reaccione también con ira. Esto genera un ciclo de constantes discusiones que no lleva a ninguna conclusión.

En una discusión, lo difícil no es defender nuestra opinión, sino conocerla”.

-André Maurois-

Los enfados de pareja hay que enfrentarlos de una manera muy distinta. Es esencial que los miembros de la pareja se se detengan un momento para intentar identificar los otros sentimientos involucrados y que se muestren dispuestos a expresar estas emociones para hacer los cambios. Si se consigue, el resultado será muy diferente.