Wagner: biografía de un músico atormentado

Camila Thomas · 2 marzo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 2 marzo, 2019
La obra de Wagner aceleró intensamente un cambio en el movimiento musical, influyendo en los compositores del siglo XX. Descubre qué hace de este músico un genio sin igual.

Wagner es uno de esos compositores que marcó una época, influyendo en muchas de las grandes corrientes musicales. La influencia del célebre Wilhelm Richard Wagner y su composición se aprecia tanto en la melodía y la armonía, como en la orquestación.

Sus ideas, propuestas y modo de vida tuvieron tanto admiradores como detractores. Fue, en todo caso, un hombre polémico. En lo musical, las óperas de Wagner se caracterizaron por la dilución pronunciada de las tonalidades difuminando la línea entre cantar y recitar.

La música de Wagner transporta a su público a universos plagados de heroísmo y voluptuosidad. La fuerza de su composición conquista al oyente, invitándolo a compenetrarse con la historia que se desarrolla en el escenario.

Primeros años

Richard Wagner nació un 22 de mayo de 1813, en la ciudad de Leipzig, Alemania. Nació en un hogar humilde: su madre, Rosima Patz, era hija de un panadero; su padre fue un escribano de la policía, Karl Friedrich Wagner. A los pocos meses de vida del pequeño Richard, su padre fallece a causa de una epidemia de tifus.

Poco tiempo después, su madre se casa con Ludwig Geyer, quien se convertiría en su padrastro. Geyer era actor, cantante y pintor, por ello, suele señalarse como una influencia en las inclinaciones artísticas del joven Wagner. Como consecuencia del trabajo de Geyer, en una compañía de teatro, la familia se muda a Dresde, sede de dicha compañía. en Dresde.

Rostro Richard Wagner

Wagner ingresó en la escuela del Vizehofkantor Carl Friedrich Schmidt en Dresde en el año 1817. En el año 1822, se matriculó en la Kreuzschule (escuela de la cruz) de Dresde. Richard estudió allí hasta los 14 años y, en esa casa de estudios, recibió algunas lecciones de piano.

Richard Wagner ostentó el nombre de Richard Geyer hasta casi cumplir los quince años. Cambió su apellido al formalizar su ingreso a Nicolaischule (escuela nicolaíta) de Leipzig, el 21 de enero de 1828.

La desolación de su juventud

La cantidad y variedad de sus primeras composiciones prueban que Richard se inició como compositor con obras de una amplia diversidad genérica. Entre ellas, existía cierto predominio de piezas instrumentales que seguían prototipos clásicos.

En 1833, cuando el artista contaba con tan solo veinte años, inicia su carrera profesional, aceptando la posición de director del coro Würzburg. Sus trabajos, en esta etapa inicial, fueron todos de escaso presupuesto y estaban dirigidos a un público provinciano. Siendo director de orquesta, culmina su primera ópera: Las Hadas. Sin embargo, no sería estrenada hasta cinco años después de su muerte.

Tres años después, Wagner se encontraba infelizmente casado con Minna Planer y, para entonces, ya habría compuesto varias óperas. En este periodo, Wagner comenzó a desarrollar sus ideas de índole revolucionario. Hay quienes apuntan que las ideas de Wagner, de algún modo, influyeron en las ideas del nazismo de Hitler. De hecho, actualmente, sus composiciones siguen siendo vetadas en Israel.

Esta etapa fue bastante oscura para Wagner, el matrimonio con Minna Planer no ayudaba demasiado y estaba atravesando una serie de problemas económicos. Además, tuvo problemas de adicciones con el juego y el alcohol, de este modo, su recuperación económica se hizo todavía más difícil.

En 1839, el gran caudal de deudas acumuladas por Richard Wagner le obligó a huir del país,trasladándose a París. El compositor no pisaría nuevamente Alemania hasta 1842. Pero su estancia en París fue un fracaso y no logró estrenar ninguna de sus obras allí. Trabajó asiduamente en como arreglista de otros compositores, pero sin demasiada gloria.

Wagner como escritor

Wagner no solo fue un destacado compositor, sino que se atrevió a experimentar con otras formas artísticas como la escritura. Entre los años 1840 y 1842, se publicaron algunos de  los ensayos más importantes de Wagner.

Estos ensayos trataban cuestiones históricas y teóricas que habían resultado de gran interés para el artista a lo largo de su vida. Wagner también fue un periodista muy prolífico, llegó a publicar en la prensa alemana numerosas reseñas de eventos musicales parisinos. Wagner también escribió algunas piezas de carácter documental.

“Unicamente los hombres fuertes conocen el amor, solamente el amor incluye la belleza, solamente la belleza produce el arte. El amor de los débiles entre sí no puede producir sino la satisfacción de sus apetencias lujuriosas”.

-Richard Wagner-

Cabe destacar que existe ambigüedad en algunos de sus datos biográficos. Esto se debe, principalmente, a que existen numerosas inconsistencias incorporadas por el propio Wagner en su autobiografía Mein Leben (mi vida).

Esta autobiografía comprende desde el año de su nacimiento hasta los 51 años. El texto es extremadamente subjetivo y su ego se hace patente, de esta manera, resulta difícil saber con exactitud qué es real en la vida de Wagner. Esta autobiografía fue escrita en 1865 a petición de su benefactor el Rey Luis II de Baviera.

Retorno a la patria

A partir de la ópera Meyerbeer, Wagner se convirtió en el compositor más reconocido de Alemania. Quiso la fortuna que, pocos días después del estreno,  sucediera el fallecimiento del Kapellmeister real (Director de cámara real) Francesco Morlacchi.  El 2 de febrero de 1843, Wagner ostentaba el cargo vitalicio de Kapellmeister real. Este cargo le concedió prominencia política, que le hizo experto en entretejer creatividad y gerencia.

Los intereses artísticos de Wagner se fusionaron rápidamente con su actividad política. El compositor concebía el teatro como el espejo de una sociedad reaccionaria. Así, al acometer la transformación del primero, cambiaría la segunda. De ahí que Wagner se viese implicado en la política subversiva.

Warner fue afín al nacionalismo Alemán. Este pensamiento puede verse claramente reflejado tanto en sus personajes mitológicos como en los argumentos de sus obras. Una idea que se reitera en su obra es la de las colonias alemanas.

“Cada vez que escucho a Wagner, siento ganas irresistibles de invadir Polonia.”

-Woody Allen-

Cambios políticos y El patrocinio del rey Luis II de Baviera

En 1849, la delicada situación política desembocó en una revolución en Dresde. Esto significó el final de la carrera de Wagner como Kapellmeister real. La emisión de una orden de arresto contra Wagner provocó su huida a Suiza, donde permaneció exiliado durante once años.

Durante este periodo, Wagner se encontró en una situación muy precaria. Estuvo excluido del mundo musical alemán y sus ingresos eran tan exiguos como sus esperanzas de poder representar sus obras.

En 1864, Wagner se encontraba en Mariafeld, en las proximidades de Zurich, en apremio por sus muchos acreedores. El rey Luis II, su admirador confeso, le ofreció a Wagner su hospitalidad y ayuda financiera. De este modo, «el maestro» compuso para su benefactor La marcha del Homenaje.

En 1865, se estrenó su famosa obra Tristán e Isolda en la ciudad de Munich. Un año después, su esposa Minna fallece en Dresde y el compositor se instala en Ginebra. Bajo el mecenazgo del Rey, Wagner trabajó en sus óperas sin preocuparse de sus gastos.

Wagner

Bayreuth

Años más tarde, Wagner concibe el plan de fundar la Sociedad Wagner, un teatro que daría lugar al famoso festival homónimo que perdura hasta día de hoy. La piedra fundacional del Teatro de Bayreuth la puso el día de su 59 cumpleaños. Para llevar a cabo su tarea, realizó una serie de conciertos por Alemania con el fin de recaudar fondos. La obra se finaliza en 1874 gracias a la ayuda de Luis II.

El compositor construye su villa Wahnfried también en Bayreuth. Sin embargo, tan solo dos años después de terminarse las obras, los números del teatro mostraban cuantiosas pérdidas. Wagner dio una serie de conciertos para obtener fondos que aminoraran las pérdidas. Aunque no duraría demasiado tiempo, poco después, enfermó del corazón.

Muerte y legado

Entre los años 1881 y 1882, Wagner sufrió varios ataques al corazón. El 13 de febrero de 1883 el célebre compositor fallece en Venecia. Su cuerpo fue inhumado en el jardín de su villa Wahnfried.

La Tetralogía (El anillo del Nibelungo) es indudablemente su más importante obra. Está compuesta por cuatro óperas: La Valquiria, El oro del Rin, El ocaso de los dioses y Sigfrido. La Tetralogía, Parsifal, Tristán e Isolda, Los maestros cantores de Nuremberg, Lohengrin, Tannhäuser y El holandés errante integran el llamado Canon de Bayreuth.

El ciclo completo no se presentó hasta 1876 y, a partir de ese momento, el canon se representaría en el festival anual que  todavía se celebra en Bayreuth, Alemania.

Las ideas de Wagner tuvieron tantos partidarios como detractores. El legado del Teatro de Bayreuth, de complejidad nunca antes vista, fue posible gracias a su ferviente admirador el rey Luis II de Baviera. Este teatro es destinado exclusivamente a la representación de su obra, demostrando así que el genio de Wagner sigue muy vivo a pesar del paso del tiempo.

  • del Fresno, B. M. (1993). Nacionalismo e internacionalismo en la música española de la primera mitad del siglo XX. Revista de musicología, 16(1), 640-657.
  • Magee, B. (2012). Wagner y la filosofía. Fondo de Cultura Económica.
  • Mann, T. (2013). Richard Wagner y la música. Debols! llo.