Yeonmi Park, biografía de la niña que enfrentó al monstruo

Edith Sánchez · 23 septiembre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 23 septiembre, 2019
Yeonmi Park es una joven que actualmente tiene 25 años, vive en Estados Unidos y trabaja por los derechos humanos. Cuando era apenas una niña de 13 años vivió una experiencia aterradora, al huir de Corea del Norte rumbo a China. Esta es su historia.

La historia de Yeonmi Park es la de una mujer que, con tan solo 13 años, enfrentó una prueba de magnitudes extraordinarias; ni siquiera ella sabía de qué se trataba. Actualmente, es una profesional exitosa que vive en Estados Unidos. Pero en 2007, su vida era la de una niña norcoreana que ignoraba por completo cómo funcionaba el mundo más allá de las fronteras de su país.

La primera vez que tuvo noción de que existía una realidad diferente a la que había conocido, fue cuando vio la película Titanic. Era una cinta prohibida por el régimen de Corea del Norte, pero hay material de este tipo que circula en el mercado negro. Cuando Yeonmi Park la vio, descubrió que el amor de pareja existía y que se podía morir por amor a alguien y no solo a la patria.

“Incluso los pájaros y los ratones pueden escucharte susurrar, porque significa miedo, sometimiento, adoctrinamiento político y social. No pienses diferente, no digas lo que opinas, no pongas en duda. Obedece, renuncia a tu individualidad”.

-Yeonmi Park-

Por extraño y orweliano que parezca, Yeonmi Park ha dicho que en Corea del Norte no existen palabras para definir ese tipo de amor. Ninguno de los términos que se emplean hablan de algo individual, privado o personal. Todo es colectivo, todo es un “nosotros”. Por eso, cuando escapó de su país natal, en realidad, no sabía hacia dónde iba o por qué debía marcharse.

Camino al atardecer

La infancia de Yeonmi Park

Yeonmi Park nació el 4 de octubre de 1993 en Corea del Norte. Su familia tenía una condición económica mejor que la del promedio de los habitantes, puesto que su padre era miembro del Partido del Trabajo de Corea. Ejercía como funcionario del ayuntamiento y un personaje respetado. Todo comenzó a cambiar a raíz la crisis económica de ese país durante los años 90.

Los bienes básicos comenzaron a escasear y su padre creó y participó de una red de contrabando para obtener mejor calidad de vida. Sin embargo, tratándose de uno de los países más herméticos del mundo, sus actividades fueron detectadas por las autoridades. Como consecuencia, fue enviado a un campo de trabajos forzados durante algún tiempo. Yeonmi Park, su hermana Eunmi y su madre pasaron mucha hambre en aquel entonces.

Vivían en una zona cercana a la frontera con China. Yeonmi Park veía las luces de los poblados de ese país y pensaba que si llegaba allí podría conseguir algo de comida. Cuando su padre volvió del castigo, le sugirió a la familia huir hacia China. Su hermana Eunmi desapareció de la noche a la mañana y, aunque todos asumieron que había huido, no lo sabían con certeza.

La huida hacia China

La motivación de Yeonmi Park para huir hacia China con su madre fue simplemente la de imaginar que en ese lugar, tal vez, podría comerse una taza de arroz. No estaba huyendo del régimen, sino del hambre. Su padre no pudo acompañarlas porque se encontraba enfermo en aquel momento. Una vez cruzaron la frontera, se encontraron con traficantes de personas.

Quienes huyen de Corea del Norte hacia China son deportados por las autoridades. Los chinos son conscientes de la situación y algunos han creado todo un negocio alrededor de este drama. Esta fue la clase de personas que encontraron Yeonmi y su madre al pasar la frontera. Uno de los traficantes quiso violar a la chica, pero su madre se ofreció a cambio de ella y fue violada delante de Yeonmi.

Posteriormente, ambas mujeres fueron vendidas a dos granjeros diferentes. Yeonmi intentó quitarse la vida cuando fue separada de su madre. Sin embargo, el granjero que la compró le dijo que si se convertía en su amante, la ayudaría a que se reuniera nuevamente con su familia. Sorpresivamente, cumplió su promesa plenamente.

Yeonmi Park

Una nueva vida

Con el tiempo, Yeonmi pudo reunirse de nuevo con su madre y juntas lograron llevar a su padre a China. Lamentablemente, tenía un cáncer muy avanzado y murió al poco tiempo, con tan solo 45 años. Para no llamar la atención, no le hicieron funeral. Simplemente lo sepultaron en una montaña cercana. Más tarde, las dos mujeres encontraron apoyo en unos misioneros chinos que las ayudaron a ir hacia Mongolia.

Allí, nuevamente, estuvieron en riesgo, pero amenazaron con quitarse la vida si eran deportadas a Corea del Norte. Finalmente, pudieron llegar a Corea del Sur. Para Yeonmi Park era como si estuviera en otro planeta. Cuenta que el primer día de clase, en su nueva escuela, la maestra le preguntó cuál era su color favorito y no sabía qué responder. No tenía idea de qué era tener una preferencia individual.

Yeonmi Park se convirtió en una defensora de los derechos humanos y en una luchadora en contra del tráfico de personas. Actualmente, vive en Estados Unidos, donde se casó y tiene una hija. Por suerte, su pesadilla se fue esfumando y hasta se reencontró con su hermana estando en Corea del Sur.

Hay que decir que algunos expertos en temas coreanos han puesto en duda la veracidad de su historia, pero hasta el momento no existe ninguna evidencia de que sea falsa.

Sea como fuere, se trata de una historia desgarradora que muestra cómo la sociedad y la cultura que nos rodean influyen directamente en nosotros. El hecho de no conocer una preferencia individual, de no poseer conocimientos sobre el amor, asegura a un régimen la sumisión. El lenguaje nos libera, pero también puede encarcelarnos.

La historia de Yeonmi Park puede ser cierta, no serlo o, tal vez, una combinación de ambos; de recuerdos que pueden verse alterados por las emociones.

  • Bosch, X. B. (2017). ¿Los falsos mantras norcoreanos? Desnuclearización, colapso del régimen y reunificación. Comillas Journal of International Relations, (9), 19-45.