4 cualidades de una amistad verdadera

Paula Díaz · 25 marzo, 2015
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 27 septiembre, 2018

Los amigos constituyen un fuerte y eterno pilar en la vida de los seres humanos. Podríamos decir que son nuestros compañeros de vida. Es bien sabido que las relaciones de amistad verdadera hacen mucho más que ayudarnos cuando lo necesitamos.

Esta hipótesis no solamente forma parte de la sabiduría popular, sino que hay investigaciones que afirman que un amplio y solido apoyo social alarga nuestra esperanza de vida.

Pero en una amistad muchas veces nos surgen las dudas sobre. ¿Qué es lo que diferencia una amistad verdadera de un simple compañero? ¿Qué requisitos emocionales tiene ese amigo que le hacen ser único y entrar en la categoría de “mejor amigo o amigo del alma” en nuestro corazón?

Según Robert Rowney, psiquiatra y director de la unidad de trastornos del humor en la Clínica Cleveland, hay ciertos hábitos que distinguen a los verdaderos amigos de aquellos que no los son.

«La amistad es un alma que habita entre dos cuerpos».

-Aristóteles-

Amigas tomándose un café

A continuación, explicaremos las cuatro cualidades para saber diferenciar una amistad verdadera de un compañero o conocido.

Por supuesto, a estos cuatro indicadores debemos de sumarle la capacidad y confianza de decir la verdad o de confrontarnos con la realidad aunque esto en principio nos duela o nos resulte desagradable.

¿Cuáles son las 4 cualidades que distinguen una amistad verdadera de otras relaciones?

1. Nos motivan a aceptar más aspectos de nuestra persona

Los seres humanos tenemos tendencia a ser muy autocríticos y eso puede llevarnos a no tener sobre nosotros mismos pensamientos constructivos.

El psiquiatra Rowney señala que un verdadero amigo nos anima cuando estamos siendo demasiado negativos y declara que “las personas se sienten mejor cuando están rodeados de personas cercanas, que les brinden apoyo y ánimo cuando lo necesiten”.

Aquellos amigos más cercanos serán los que expresen un desacuerdo cuando perciben que nos estamos tratando duramente con nosotros mismos. “Los amigos de verdad aumentan nuestra autoestima de forma natural, y a su vez, el animar a un amigo, nos hace sentir mejor con nosotros mismos”.

2. Nos dicen cuando no tenemos razón

Tienen la confianza suficiente de tener claro que quieren lo mejor para nosotros y por tanto de hacernos saber cuándo realmente estamos cometiendo un error. Ninguno de nosotros somos perfectos y nuestros amigos son capaces de ser conscientes de nuestras equivocaciones, y compartirlas con nosotros para aprender.

Son capaces de indicar tanto lo que hacemos bien como lo que hacemos más, y son capaces de darnos el apoyo que necesitamos en ambos casos.

Amigas dándose apoyo emocional

La sutileza también delata a una persona que de verdad es especial en tu vida y tiene un papel importante. “Si es un amigo reciente o no tan cercano, no se va a atrever a decir algo que pueda molestarte; en cambio un amigo verdadero, alguien en quien realmente confías, sabrá cómo decirte lo que necesitas escuchar. Es muy importante tener amigos que sean claros y directos”.

3. Puedes contar con su ayuda y apoyo

Una de las increíbles características que tu mejor amigo estará encantado de compartir contigo es su eterna preocupación y atención hacia tu persona. “Un verdadero amigo está presente al considerar tus necesidades como propias” afirma Rowney.

Si quieres comprobar si uno de tus amigos comparte el regalo de la atención hacia tu persona tan especial fíjate si él/ella usa o pone en silencio su teléfono móvil cuando estáis juntos. Un estudio realizado en Reino Unido en el 2012 sostiene que la presencia de un teléfono móvil puede distraernos cuando estamos con alguien. Tu mejor amigo no permitirá eso ante tu persona.

La ayuda y el apoyo que se demuestra y brinda en la amistad son tan grandes que incluso disparan nuestros niveles de empatía, tal y como revela este estudio de la Universidad de Virginia (Estados Unidos). Estos investigadores descubrieron que la actividad cerebral de una persona cuando se encuentra ante una situación amenazante o de peligro es prácticamente igual a la que manifiesta cuando es su amigo el que lo está. Es decir, la capacidad de ponernos en el lugar del otro se acentúa hasta tal punto que llegamos a tener una activación neuronal equivalente a la de nuestros amigos. Asombroso, ¿no?

4. Te escucha con el corazón

Es un clásico hábito hablar con las personas y que la mayoría no pueda evitar cambiar el tema para hablar de ellos mismos. Estaréis de acuerdo conmigo en que las conversaciones con nuestros verdaderos amigos no son monólogos ni soliloquios. Así no se construye una amistad verdadera.

Amigos hablando amistad verdadera

Cuando somos capaces de mantener un diálogo abierto con una persona tenemos más posibilidades de fortalecer la relación. Paul Sacco, PhD y profesor ayudante de la escuela de trabajo social de la Universidad de Maryland afirma que la clave de una conversación equilibrada entre ambas personas es prestar atención activamente a lo que está diciendo la otra persona.

«Las personas que son buenas para escuchar validan los sentimientos de las otras personas. Les demuestran que lo que están diciendo tiene sentido y vale la pena”.

-HuffPost Healthy Living-