4 mitos que la mayoría de la gente cree

Edith Sánchez·
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
Existen muchos mitos que un grupo grande de personas comparte, a pesar de que la ciencia o la tecnología han demostrado que no corresponden a la verdad. Estas afirmaciones se repiten mecánicamente, sin que sobre ellas pasemos un filtro de crítica o duda.
 

Aunque estamos en pleno siglo XXI y en medio de la era de la información, hay muchas ideas que sobreviven compartidos por buena parte de la sociedad, mitos que la mayoría de la gente cree.

La verdad es que el ser humano es muy crédulo y tiende a pensar que una mayoría -de manera especial, si es afín o un grupo al que se pertenece- sostiene una tesis, esta es verdad.

El primero de esos mitos en los que la mayoría de la gente cree es que quienes los repiten no son suficientemente inteligentes o ilustrados. Esto no es cierto, ya que incluso grandes científicos, dentro de los que se cuentan Premios Nobel, han llegado a creer esas mentiras. Es tanta la fuerza que adquieren esas “verdades falsas”, que a veces hacen caer hasta al más escéptico.

Todo indica que los seres humanos somos muy dados a dejarnos llevar por la intuición y por el impacto de las mayorías. Además, nos encanta opinar de todo y lo hacemos sobre la base de lo que hemos escuchado por ahí, sin detenernos a analizar la validez o datos que lo apoyan.

 

Para la muestra, enseguida te damos ejemplos de esos mitos que la mayoría de la gente cree, a pesar de que ya se ha probado su falsedad.

Los mitos tienen más poder que la realidad. La revolución como mito es la revolución definitiva”.

-Albert Camus-

Hombre pensando en una conversación

1. Uno de los hemisferios cerebrales domina

Uno de los mitos que la mayoría de la gente cree es que uno de los dos hemisferios cerebrales domina sobre el otro; una predominancia en la regulación que determinaría gran parte de nuestra personalidad. De este modo, según el hemisferio que domine, seremos más racionales o emocionales o más científicos o artísticos.

Lo cierto es que el cerebro sí tiene zonas especializadas, pero ninguna de ellas está en competencia con las demás por el dominio y, además, finalmente, todas están interconectadas y se influyen mutuamente.

Si somos mejores en un área que en otra, no se debe a que uno de los hemisferios se imponga sobre el otro, sino a otros factores, como genética, aprendizaje, experiencias, etc.

2. La inteligencia y uno de los mitos que la mayoría de la gente cree

 

Este es uno de los mitos que la mayoría de la gente cree y dentro de esa mayoría hay muchos psicólogos, pedagogos, maestros, etc. Se dice que la inteligencia puede ser evaluada mediante pruebas psicométricas, cuando la idea es, si somos rigurosos, un tanto discutible.

El experto Julián de Zubiría señala que antes se creía que las dimensiones socioafectivas y práxicas, así como los conocimientos adquiridos, no influían en la inteligencia. Hoy se sabe que sí y que además dichas pruebas no pueden medir la metacognición. De hecho, Zubiría señala que en ningún aspecto “existen pruebas para evaluar procesos complejos en tiempos breves”.

3. El alcohol mata neuronas

Frente al alcohol hay muchos mitos que la mayoría de la gente cree y no son ciertos. Se dice, por ejemplo, que beber alcohol mata neuronas, cuando esto no es verdad. Lo que es cierto es que beber en exceso por mucho tiempo puede dañar las conexiones entre las neuronas y causar atrofia y degeneración en las mismas.

Otro mito extendido, y peligroso, dice que el alcohol sirve para mantener el cuerpo caliente. La verdad es que esa sustancia sí genera la sensación de calor en el cuerpo, pero en realidad su efecto es el de bajar la temperatura corporal. Así que, de hecho, es peligroso beber alcohol cuando hace mucho frío.

 

Cerebro de una persona con adicción al alcohol

4. La gente está desmotivada

Otro mito muy extendido es el de señalar que si las personas dejan de hacer algo o lo hacen a medias, se debe a una falta de motivación, a secas. La verdad es que las personas siempre tenemos motivaciones para hacer o dejar de hacer. Lo que sucede es que a veces nuestras motivaciones no coinciden con lo que se espera que hagamos.

Algo similar ocurre cuando se dice que una persona “no le encuentra sentido” a la vida o a una actividad específica. Los seres humanos le otorgamos sentido a todo, lo que sucede es que a veces ese sentido es erróneo. Así, una persona que “no le encuentra sentido a la vida” lo que hace en realidad es otorgarle un sentido de hastío, tristeza, etc.

Como ves, todos estos mitos nos muestran que a veces damos por hecho ciertas realidades solamente porque vemos que otras personas lo hacen. Por ello, haríamos bien en amentar nuestro sentido crítico, incluso sobre las hipótesis que son muy compartidas, escuchando las afirmaciones de quienes realmente son expertos en ese tema.

 
Campbell, J. (2017). El poder del mito. Capítán Swing Libros.