Adultos con altas capacidades, ¿cómo son?

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
· 21 diciembre, 2018
Los adultos con altas capacidades presentan una alta sensibilidad, se sienten a menudo excluidos de la sociedad y con la sensación de no poder alcanzar sus propias expectativas.

Los adultos con altas capacidades o superdotación intelectual no siempre saben que lo son. Al pasar su infancia de una forma atípica es común que lleguen a la madurez sintiéndose excluidos, desconectados de una realidad poco estimulante, rígida y monótona. No todas estas personas con mentes brillantes logran alcanzar el triunfo profesional e incluso la felicidad.

Decía Calvin Coolidge, quien fuera el trigésimo presidente de Estados Unidos, que el mayor problema de la sociedad es que no se le dé la oportunidad de demostrar su auténtico potencial. Han pasado casi 100 años desde que se pronunciara dicha frase. Sin embargo, este mismo problema sigue existiendo a pesar de todos los avances científicos, sociales y psicológicos.

Así, figuras como Carol S. Dweck, profesora de psicología en Stanford, señala que gran parte de nosotros seguimos pensado que las personas inteligentes tienen el éxito casi asegurado. Sin embargo, algo que se observa con frecuencia es que los adultos con altas capacidades así como los propios niños superdotados viven con la eterna sensación de que «hay algo que no está bien en ellos».

En su día a día solo aprecian disonancias. Contradicciones entre lo que sienten y lo que otros expresan. Distancias entre lo que buscan y lo que se les ofrece. Experimentan a su vez que el mundo es demasiado rígido y estructurado y, su mente, excesivamente curiosa, desafiante e inconformista.

Todas esas realidades internas definen, por término medio, a esos adultos con altas capacidades que siguen necesitando de una orientación adecuada, de eficaces mecanismos para construir una vida más satisfactoria.

«Si trabajas lo suficiente, te impones, usas tu mente y tu imaginación, puedes moldear el mundo según tus deseos».

– Malcolm Gladwell-

hombre escribiendo y representando a los adultos con altas capacidades

Características de los adultos con altas capacidades

Hay un aspecto que debemos aclarar en primer lugar. No hay una realidad causa-efecto que nos demuestre aspectos como que todos los niños superdotados serán adultos infelices o adultos exitosos que gocen de un alto índice de bienestar.

Como ocurre con cualquier persona, todo depende del entorno, de una crianza más o menos afectiva, de si han recibido en la escuela adecuadas adaptaciones curriculares, de si se han sufrido bullying o han contado con una infancia con un círculo social favorecedor.

Así, los adultos con altas capacidades hacen de su vida lo que realmente pueden partiendo de sus circunstancias personales. No obstante, algo que debemos tener en cuenta es que, si no nutrimos de manera temprana esos dones excepcionales, es posible que no florezcan con toda su capacidad.

  • No identificar al alumno con altas competencias supone un obstáculo para que todos lleguen a realizarse profesional y personalmente. Aún más, la propia sociedad pierde también un increíble potencial.
  • Si no les damos medios, si no les facilitamos el camino dándoles adecuado apoyo, muchos no llegarán a tener acceso a esas carreras científicas o artísticas donde seguramente facilitarían múltiples avances a nuestro mundo.

Veamos a continuación qué características suelen definir a los adultos con altas capacidades.

chica representando a los adultos con altas capacidades

Insatisfacción al no cumplir sus expectativas

Los adultos con altas capacidades pueden ocupar puestos laborales de buena posición. Pueden tener un trabajo con el cual ganarse la vida. Sin embargo, hay algo que falla, algo que desafina en esa cotidianidad falta de metas, monótona y gris.

  • Su mente está llena de altos objetivos. Son personas muy exigentes que chocan con esa realidad demasiado estructurada y nada estimulante.
  • Ello hace que acaben, a menudo, teniendo problemas con sus compañeros de trabajo, con sus superiores. Lo que vivieron a menudo en su etapa escolar se repite de nuevo. Son esas personas que hacen preguntas desafiantes, esas a las que nadie entiende y que etiquetan como hiperactivos, raros, inconformistas…

Alta sensibilidad emocional

Los adultos con altas capacidades cuentan con un extenso historial de decepciones. Son perfiles con altos valores, con un sentido de la justicia muy marcado. Estas dimensiones provocan que se sientan a menudo frustrados por una realidad que no encaja con sus esquemas.

  • Es común que se esfuercen en esconder el sufrimiento. Que ansíen guardarlo bajo llave, silenciado capa tras capa. Sin embargo, en ocasiones, cuando aparece de nuevo la decepción, el dolor afloran al instante los sentimientos.
  • Tanto si lo quieren como si no, son perfiles con una elevada sensibilidad, de ahí que a la mínima se sientan dolidos, engañados, y que vivan en una noria emocional donde pasen de la efusividad a la tristeza en muy poco tiempo.

Necesidad de conectar de manera profunda con otras personas

Estudios como los publicados en la revista Behavioral Science, y llevados a cabo por el doctor Francis Heylighen, nos hacen un exhaustivo resumen de esos problemas cotidianos con los que se encuentran los adultos con altas capacidades.

Así, una idea que a menudo se da por cierta -cuando no corresponde con la realidad- es que esta personalidad carece de habilidades sociales. Pensemos que han crecido en muchos casos rodeadas de personas poco afines. Por perfiles que no compartían sus intereses, que no veían el mundo de la misma forma. Ello ha dificultado que pudieran socializar con la calidad que ellos necesitaban.

Al llegar a la edad adulta, siguen experimentando vacíos sociales. Ansían esa conexión emocional y sobre todo intelectual, donde las pasiones tracen unos mismos objetivos. Donde los intereses compartan unos mismos espacios en los que discurra la complicidad, la necesidad de aprender y desafiar lo establecido, de aportar algo más al mundo…

pareja representando a los adultos con altas capacidades

Para concluir, tal y como podemos ver, este colectivo de nuestra sociedad sigue necesitando de muchas respuestas, estrategias y cambios. La detección temprana en los niños, así como ese apoyo psicológico en el adulto, puede facilitarles el camino no solo para que se puedan realizar en base a sus expectativas personales. Lo más importante es que alcancen el bienestar, la felicidad.

  • Heylighen, F. (1992). Gifted People and their Problems. Behavioral Science37, 39–58.
  • Kreger Silverman, Linda (2011) Enjoying the Gift of Being Uncommon: Extra Intelligent, Intense, and Effective. CreateSpace