Ansiedad subconsciente: ¿podemos tener ansiedad y no saberlo?

¿Te cuesta relajarte? ¿Eres de esas personas que le dan muchas vueltas a los pensamientos? ¿Sueles sufrir tensión muscular? La ansiedad también puede cursar de manera subconsciente, siendo aún más peligrosa cuando actúa por canales que dificultan su identificación.
Ansiedad subconsciente: ¿podemos tener ansiedad y no saberlo?
Valeria Sabater

Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater.

Última actualización: 31 octubre, 2022

¿Es posible que una persona sufra ansiedad y no sea consciente de ello? Algo que sucede con más de un problema psicológico es que, a veces, los confundimos con rasgos de personalidad. Ocurre, por ejemplo, con la distimia o el trastorno depresivo persistente. Hay quien asume que su forma de ser es así, alguien que pasa periodos cíclicos de hastío, apatía y desencanto vital.

Cronificar y hasta normalizar el malestar tiene un coste: llegar a situaciones extremas. La apatía persistente, así como el estrés que no se atiende, pueden derivar, por ejemplo, en una depresión mayor. De este modo, también puede darse el caso de que alguien sufra lo que conocemos como ansiedad subconsciente. Es un estado en el que la inquietud y el nerviosismo se vive como un ruido de fondo.

Es una experiencia psicofísica que puede acompañarnos durante largos periodos de tiempo. No hay un desencadenante concreto que explique ese estado, es más bien una sensación continuada de “estar al límite” mental y emocionalmente. Esto se traduce en un amplio abanico de síntomas, como presión en el pecho o una evidente incapacidad para relajarnos.

Es posible que algo así nos sorprenda… ¿Cómo es posible estar sufriendo ansiedad y no saberlo? Lo cierto es que, como ya hemos señalado, el ser humano tiende a normalizar hechos, sensaciones y enfoques mentales que son perjudiciales.

Nuestra manera de reaccionar ante el entorno y los estímulos estresantes pueden ir dando forma a un patrón en el que la ansiedad se instala en nuestro registro mental.

mujer con Ansiedad subconsciente:
Hay mucha gente para quienes la ansiedad no está clara y no la identifican.

Estoy aquí, pero no lo sabes: ansiedad subconsciente

Nos sorprendería la cantidad de personas que evidencian un trastorno de ansiedad generalizada (TAG) y no lo saben. Por lo general, esta condición psicológica aparece ya en la adolescencia, convirtiéndose poco a poco en ese enfoque que filtra y procesa casi cualquier circunstancia. El problema primigenio está en el hecho de que no siempre comprendemos cómo funciona la ansiedad.

Las personas que lidian de manera subconsciente con este estado suelen acudir al médico por numerosos malestares físicos. El insomnio y el agotamiento suelen ser los más comunes. De este modo, cuando esa sintomatología física persiste y se les deriva a atención psicológica, no siempre entienden la razón. ¿Por qué ir al psicólogo si no me ha pasado nada malo?

A menudo, se cree que para que aparezca la ansiedad debe existir una fuente clara que la desencadene. Sin embargo, la mayor parte de las veces lo que hay es un patrón de pensamiento habituado a la preocupación excesiva y a la anticipación de amenazas que no existen. Y en efecto, uno no siempre es consciente de que el problema no está fuera, sino en la propia mente, en cómo se procesa la realidad.

Cuando la ansiedad se mantiene en el tiempo y no nos damos cuenta de ello, los circuitos neuronales pueden sensibilizarse hasta el punto de procesarlo casi todo como una amenaza.

¿Cómo se manifiesta?

Entendemos la ansiedad subconsciente como ese estado de inquietud y nerviosismo constante que, a pesar de limitar la vida de quien la sufre, no actúa ante ese malestar y lo normaliza. Es más, por término medio, ni siquiera sabe que ese cuadro sintomático define un trastorno psicológico, y no una “manera de ser y responder”. Estas son las maneras en que suele manifestarse.

  • Cualquier dificultad y problema, por pequeño que sea, se lleva al límite y se hace una montaña de él.
  • Sensación de estar siempre al límite de las fuerzas mentales y físicas.
  • Preocupación constante.
  • Tener siempre la sensación de que “va a pasar algo”. Esa experiencia, la de estar siempre alerta a pesar de no haber ningún peligro real, es una característica habitual en la ansiedad subconsciente.
  • Problemas para relajarnos o desconectar en fin de semana o vacaciones.
  • La mente nunca deja de rumiar, de anticipar futuribles, de darle vueltas a lo ya hecho, a lo no realizado aún, etc.
  • Presión en el pecho, taquicardia, sensación de que a veces no se puede terminar de respirar.
  • Alteraciones del sueño.
  • Alteraciones en la alimentación.
  • Problemas digestivos ocasionales.

¿Por qué no nos damos cuenta de que sufrimos ansiedad?

A veces, la ansiedad discurre y opera debajo del sustrato de la consciencia. No nos damos cuenta de que está ahí, alterándolo todo. Lo hace en silencio, moviendo los hilos de la mente, alterando su enfoque, encendiendo la alarma de la preocupación e hiperactivando el sistema nervioso simpático (encargado de la epinefrina y la norepinefrina).

Ahora bien, si nos preguntamos por qué alguien evidenciaría ansiedad subconsciente sin saberlo, hay diversas razones que lo explican. Una de ellas tiene que ver con la genética. Un estudio de la Universidad de Freiburg, en Alemania, señala que condiciones como la ansiedad generalizada tienen un componente biológico. La heredabilidad está en el 30 %.

En ocasiones, el cerebro demuestra desde edades tempranas una tendencia hacia la preocupación excesiva. También una hiperactividad del sistema nervioso simpático, como la antes citada. Esto hace que tengamos niños y adolescentes que siempre están alerta y que evidencian más miedos y fobias que la mayoría.

Si el entorno normaliza ese patrón de comportamiento, uno puede llegar a la edad adulta asumiendo que esa es su personalidad, su forma de ser. Cuando lo que hay, es una ansiedad subyacente que se ha cronificado.

El desencadenante de la ansiedad es siempre el de un ser humano dotado de la capacidad para imaginar un futuro aterrador.

Hombre en psicoterapia tratando la Ansiedad subconsciente:
Hay tratamientos eficaces para la ansiedad subconsciente. Lo más importante es que la persona entienda los mecanismos de esa condición psicológica.

¿Cómo se trata esta situación?

La ansiedad subconsciente es la que experimenta una persona sin que tener conciencia de ella. El primer paso será que el paciente entienda de dónde viene el impacto que está experimentando en su vida y que conozca los mecanismos de esa condición que lo aprisiona.

Cabe señalar que cuando alguien convive durante una parte amplia de su vida con esta realidad silenciosa, el trabajo terapéutico es complejo. Lo es porque esa mente lleva con ella feroces sesgos cognitivos, resistentes creencias limitantes y profundos pensamientos distorsionados que han estado reforzando durante años. Sin embargo, hay tratamientos muy eficaces para recuperar las riendas de la propia vida:

  • Los enfoques farmacológicos, como las benzodiacepinas, así como los antidepresivos inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina, suelen formar parte del tratamiento. Sin embargo, siempre será necesario evaluar cada caso en particular.
  • La terapia cognitiva-conductual es el enfoque psicoterapéutico más eficaz para los trastornos de ansiedad.
  • Asimismo, las técnicas de relajación y respiración profunda son herramientas complementarias que pueden ayudarnos.

En todos los casos, el objetivo será apagar ese ruido mental que acompaña siempre a la ansiedad subconsciente. Cuando este desaparece, surgirán la plenitud y el bienestar.

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