Antonio Gala, biografía de un maestro de las palabras

Sonia Budner · 23 febrero, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 23 febrero, 2019
¡Cómo olvidar su Pasión turca o Las afueras de Dios! Antonio Gala es un verdadero alquimista de las palabras. Un mago de la metáfora que ha sabido, como nadie, iluminar nuestro presente a través de la historia. Todo un maestro de lo sublime y de lo sensual.

¿Cómo abordar un artículo sobre Antonio Gala? Hoy, intentaremos acercarnos a la vida y obra de este mago de las palabras. Un maestro de la alquimia del lenguaje que ha sabido hacernos llegar emociones, paisajes, historias, sabores y colores pasándolos por el tamiz de sus palabras.

Los libros de Antonio Gala son parte de la identidad de muchos de nosotros que hubiéramos de otra manera si él no hubiera sido parte de nuestro mundo. Sin duda, el escritor ocupa un lugar en el corazón y en la mente de muchas personas a las que consiguió llegar y calar hasta el alma. Ha sabido como nadie iluminar nuestro presente a través de la historia.

Antonio Gala posee un talento innato para transformar la vida cotidiana en poesía, unas veces, sublime; desgarradora, otras. Las historias, los personajes, los jardines, los paisajes y ciudades descritos por Gala son tan minuciosos que parecen quedarse flotando a nuestro alrededor como si de verdad hubiéramos estado allí. En este artículo, vamos a intentar hacerle honor y repasar sus vivencias y su magnífica obra.

Antonio Gala hablando

Antonio Gala, vida

Corría el año 1930 cuando Antonio Gala nació en un pequeño pueblo de Ciudad Real. Pasó su primera infancia en su localidad natal y, a los nueve años, se traslada a Córdoba. Gala fue un escritor temprano y un lector precoz, ya en su infancia demostró cierto talento para las letras, concretamente, en la tarea de escribir.

A los quince años, comienza a estudiar Derecho en la universidad de Sevilla y se licenciaría además en Filosofía y Letras y Ciencias Políticas y Económicas en la Universidad de Madrid. Sin duda, fue un joven de inquietudes diversas y con cierto don para el estudio.

Al finalizar sus estudios, parece que Antonio Gala atraviesa un período de rebeldía hacia los deseos de su padre, quien soñaba que su hijo se convirtiera en Abogado del Estado. Pero Gala abandona esta idea para unirse a la vida monástica de los Cartujos. Aunque esta iniciativa no sale bien, su carácter rebelde le cuesta la expulsión de la orden.

Durante su edad adulta, Antonio Gala vivió en diferentes ciudades y países, empieza a enfocar su carrera hacia la docencia hasta decantarse por la literatura. En 1959, se instala en Portugal como profesor de Filosofía e Historia del Arte, actividad que compaginaba con la producción de poesía y comienza una brillante carrera en el mundo del periodismo y del teatro.

Poco después, se traslada a Florencia, lugar en el que continúa escribiendo poesía y publicándola de manera regular. Un grave problema de salud le sorprende a principios de los años sesenta, Gala estuvo al borde de la muerte y su salud se deterioró enormemente. Las secuelas le obligaron a utilizar un bastón para siempre que, de alguna manera, se ha convertido en una especie de seña de identidad.

«Vivid no de acuerdo con los ideales recibidos, sino con vuestras aspiraciones, con vuestra intuición más vehemente»

-Antonio Gala-

Más tarde, se consolida como escritor profesional con sus artículos semanales para el diario El País. En 1990, publica su primera novela El manuscrito carmesí, que le reportó un premio Planeta. Su producción literaria es enorme y ha tocado casi todos los géneros posibles: poesía, novela, ensayo, periodismo, teatro y guiones de televisión.

Antonio Gala, obra

Toda la obra de Antonio Gala ha sido considerada como portadora de un gran lirismo. En su trabajo durante los años 50, destacan varios libros de poemas como: Enemigo Íntimo o La deshonra.

Más tarde, comenzaría un período como dramaturgo con Los verdes campos del Edén, otra producción que alcanzó varios galardones y que encierra un magistral uso del tono metafórico extremo.

A esta obra le siguieron muchas otras del mismo género, que pusieron en escena la realidad de la España de aquellos tiempos. Con cierto carácter moralizante y crítico, Gala, a través de metáforas, conducía al espectador a comprender el presente en el que vivía.

«Callad, amantes, y ocupad el labio con el beso. No pronunciéis palabras vanas mientras se busca vuestro corazón en otro pecho, jadeante y pobre como el vuestro, ya al filo de la aurora».

-Antonio Gala-

Antonio Gala

En 1985 y continuando su producción de guiones, se estrena en televisión Paisaje con Figuras. Una serie televisiva que acercaba, por primera vez, a millones de españoles a multitud de personajes históricos, a través de los cuales se forjó nuestra identidad presente. Aquel fue un programa que inspiró a muchos de nosotros, siendo muy jóvenes todavía, comenzó a nacer en nosotros una precoz pasión por la lectura de biografías y por la historia.

Ya en la década de los 90, Antonio Gala se vuelca en la narrativa con libros tan inolvidables como El manuscrito carmesí, La pasión turca y La regla de tres. Tres obras que se enfocan en la erótica femenina tratada de manera poética y con la más sublime de las sensibilidades. Tras estos títulos, Gala continuó con obras como Las afueras de Dios.

El poder de las palabras

Desde la ciencia cognitiva, sabemos que la lectura profunda es una experiencia mucho más enriquecedora que la mera comunicación de las palabras. La lectura de Antonio Gala es una lectura envolvente, compleja en emociones y detalles, que nos plantea retos con nosotros mismos y con el mundo. Nos habla de lo que habita en el alma.

Su obra refleja el poder de lucha, del amor, de las vivencias desgarradoras que enriquecen la mente y el espíritu. Nos muestran lo infravalorado del sufrimiento humano como vía de conocimiento. El dolor de las batallas personales cuando aún no se han ganado. La perplejidad y el vacío aterrador de los golpes bajos de la vida, el orgullo de las cicatrices emocionales cuando ya han sanado. En definitiva, de la vida desgastada a base de vivirla.

«Me parece una ordinariez ser plenamente feliz».

-Antonio Gala-

Los libros de Antonio Gala, sus recursos literarios y su maestría hilvanado palabras, vidas e ideas son como semillas mágicas que, además del increíble placer que produce su lectura, dejan un sedimento mucho más profundo, que da sus frutos de infinitas maneras y mucho tiempo después.