El papel de los padres frente al ciberbullying

07 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga María Vélez
El ciberbullying es uno de los problemas más importantes de los adolescentes y niños. Por ello, es importante saber, como padres, cómo hay que actuar y qué se puede hacer.

Los medios de comunicación y la posibilidad que tenemos de publicar algo que en unos minutos pueda dar la vuelta al mundo, sin ningún tipo de censura o control, tiene muchas ventajas. Pero también muchos contras, como que haya aumentado exponencialmente el daño que puede causar un acosador, en casos como el ciberbullying.

En estos casos, el trabajo que se realice con los jóvenes en edad de riesgo es esencial, así como lo son las figuras de apoyo, especialmente los padres. El problema, es que en la mayoría de los casos, los padres no conocen bien qué medidas pueden tomar y cómo es la mejor forma de gestionarlo con sus hijos. Por ello, en ese artículo se prestará atención al papel fundamental de los padres en estas situaciones.

¿Existe concienciación sobre el ciberbullying?

Los medios de comunicación advierten sobre estos sucesos: acoso escolar, bullying, acoso en las redes o ciberbullying, niños que llegaron a suicidarse… A pesar de que cada vez se escucha con más frecuencia, muchas personas se lo toman a la ligera y no se implican realmente en el problema.

Puede ser que se produzca una habituación a ese tipo de noticias y las personas pasen a ser meras receptoras de información, sin procesar lo verdaderamente grave del asunto. Esto puede generar en la víctima la sensación de que no tendrá credibilidad, haciéndole dudar de si realmente tiene un problema.

¿Cómo conseguir salir del pozo?

Desde la psicología, cuando se trata con jóvenes y adolescentes la prevención del ciber-acoso, se hace hincapié en lo siguiente:

  • Evitar la culpabilidad. Realmente, quienes acosan suelen tener una baja autoestima y necesitan engrandecer su personalidad humillando o abusando de otros.
  • No responder a amenazas o provocaciones. Esto sólo ayuda a alimentar las actitudes de los abusadores y a agravar el malestar.
  • Pedir ayuda a padres y/o profesores. En ocasiones a las víctimas les puede dar vergüenza o inseguridad acudir a un adulto a explicarles la situación, pero es esencial que den el paso y encuentren la confianza que necesitan.
  • Intentar no borrar las pruebas que comprometan a los agresores: mensajes, amenazas, fotos comprometedoras, capturas de pantalla, etc.
  • Practicar ejercicios de relajación para disminuir los niveles de estrés y ansiedad.
  • Aumentar la privacidad y limitar la información que se comparte en Internet. Aprender a configurar la privacidad de las redes sociales es algo que todos deberíamos hacer y que pueden proteger más de lo que creemos.
  • No dedicar tiempo excesivo a las redes sociales, ni darles más importancia de la que tienen. Emplear el tiempo libre en hacer actividades placenteras con gente que comparta gustos e intereses.
Estrategias de los padres para prevenir la ansiedad en los niños

El papel de los padres en la prevención del ciberbullying

Los padres suelen sospechar que sus hijos pueden estar sufriendo con sus iguales en la escuela o la calle, pero les resulta difícil que éstos accedan a contarles toda la verdad. Por ello, es importante crear desde pequeños un clima de confianza y comunicación, en el que el hijo se sienta escuchado.

De forma preventiva, los padres deben servir de ejemplo para los niños y explicarles los riesgos que suponen las redes sociales y la importancia de la intimidad. Si un niño crece en base a un apego seguro, será más fácil que acuda a sus familiares en caso de que sea víctima de acoso o si es conocedor de algún caso.

Asimismo, es conveniente que se dosifique el uso de Internet y del ordenador debiendo estar situados a la vista de padres. Esto no quiere decir que actúen como policías, pero sí como guía de la educación de sus hijos. Una opción puede ser establecer unos horarios de uso y la limitación de determinadas redes o páginas web.

Y, sobre todo, cuando tengan conocimiento del problema, los padres deben actuar con determinación, pero con calma y apoyo al menor. Hay que evitar buscar las venganzas, sólo erradicar el problema y asegurarse de que la víctima sale lo más airosa posible.

El centro educativo como factor preventivo

Que exista una relación de apego seguro entre padres e hijos no asegura que un niño no vaya a ser víctima de acoso o ciber-acoso y que en caso de serlo demande ayuda. Los profesores, al igual que los padres, deben ser otra red de apoyo a la que pueden acudir los jóvenes. 

Consejos para jóvenes para enfrentarse al cyberbullying

Ser víctima de acoso tiene consecuencias negativas en la salud psicológica y social que pueden permanecer en la vida adulta. Por ello, es importante educar basándonos en la empatía y respetando la diversidad, porque será la mejor forma para prevenir el problema.