Científicos afirman que hay cuatro tipos de envejecimiento

¿Por qué hay personas para quienes no parece pasar el tiempo? En cambio, ¿por qué hay quien, aún siendo joven todavía, tiene una apariencia y salud más malograda? La clave está en los ageotipos.
Científicos afirman que hay cuatro tipos de envejecimiento
Valeria Sabater

Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater.

Última actualización: 29 junio, 2022

Parece un misterio, un enigma de la genética. ¿Por qué hay personas que llevan tan bien el paso del tiempo? Quizá han hecho un pacto, como lo hizo Dorian Gray al desear que fuera un cuadro, y no él, quien sufriera el devenir de los años. Ahora bien, lo cierto es que la ciencia parece tener ya la respuesta. Hay cuatro tipos de envejecimiento y están mediados por los ageotipos.

Este término define la forma en que cada persona sufre la acción de ese declive molecular y celular. Hay determinados marcadores genómicos que determinan dicho proceso, el cual suele tener su inicio en la década de los 30 años. Es entonces cuando el metabolismo se vuelve más lento. Hay cambios hormonales y la sangre transporta menos proteínas.

Dependiendo de qué marcador sea el nuestro, iniciaremos un tipo de envejecimiento u otro. Son como trayectos genéticos, desencadenantes que nos indicarán qué procesos se pondrán en marcha y dominarán ese lento declive. Sin embargo, es interesante saber que dichos procesos no son irreversibles.

Si cada uno de nosotros supiéramos cuál es nuestro ageotipo, podríamos aplicar estrategias más adecuadas para enlentecer ese envejecimiento. También para mejorar nuestra salud y reducir factores de riesgo como infartos o disfunciones hepáticas.

Cada uno tenemos unas variantes moleculares que determinan biológicamente nuestro envejecimiento.

hombre haciendo ejercicio simbolizando los cuatro tipos de envejecimiento
Las personas que llevan una vida activa, tanto social como físicamente, enfrentan el tiempo micho mejor.

Envejecer es mucho más que cumplir años

Hacernos, mayores, envejecer, es un proceso del que nadie puede escapar, pero que todos podríamos ralentizar. Los ageotipos determinan cuatro tipos de envejecimiento orquestados por diferentes patrones moleculares. Ahora bien, ninguno de ellos explica un envejecimiento más o menos rápido. Define el desencadenante.

El hecho de que haya personas que con 30, aparenten 50 y otras que con 80, aparenten 60, se debe a múltiples factores. Porque más allá de nuestra edad cronológica, está la edad fisiológica, influenciada por nuestro estilo de vida y la genética. Estos dos elementos son los que determinan desde tener una mejor tonicidad, hasta una estructura ósea más fuerte o un metabolismo más activo.

Variables como una buena alimentación, una vida activa o una buena gestión del estrés cotidiano median en la producción de la telomerasa. Se trata de una encima que protege los telómeros, esas secuencias incrustadas en los extremos de los cromosomas que los protegen cada vez que estos se dividen.

Cuidar de que esa parte de los cromosomas no se rompan, es clave para mantener nuestra juventud y nuestra salud.

Los cuatro tipos de envejecimiento nos explican cuál es el desencadenante que determinará ese proceso. Conocerlo nos puede permitir tomar medidas para ralentizar en nosotros el impacto del tiempo

Los cuatro tipos de envejecimiento

Ha sido un estudio publicado en la revista Nature el que nos ha puesto en conocimiento de que hay cuatro tipos de envejecimiento. Cada uno de ellos está marcado por una forma de ageotipo. Este trabajo, realizado en la Universidad de Stanford, analizó durante décadas el envejecimiento de 106 personas de entre 29 y 75 años.

Los resultados que obtuvieron son de lo más interesantes y reveladores. Se descubrieron cuatro patrones moleculares que determinaron, por un lado, el propio envejecimiento y, por otro, enfermedades asociadas. Cada uno de nosotros podemos tener uno o más ageotipos.

1. El ageotipo inmunitario

Resfriados, infecciones, agotamiento, sensación de debilidad… Hay personas que, desde edades tempranas, ya evidencian una respuesta inmunitaria más débil.

Esto puede ser un desencadenante molecular para que el organismo empiece a volverse más lento. También para que se inicien procesos inflamatorios y alteraciones hormonales.

El ageotipo inmunitario puede derivar, por ejemplo, en artritis reumatoide el día de mañana.

2. El ageotipo metabólico

Entre los cuatro tipos de envejecimiento, este es uno de los más comunes. Tiene que ver con el hecho de que las personas mayores desarrollen, en un momento dado, diabetes tipo 2. El origen está en alteraciones hormonales y metabólicas. Este factor es muy importante.

Nuestro estilo de alimentación es clave para activar un tipo de envejecimiento metabólico. Factores como la obesidad, el colesterol o la hipertensión son disparadores para que nos veamos tempranamente afectados por el paso del tiempo.

3. El ageotipo nefrítico

¿Cómo cuidas tu salud renal? Beber abundante agua, evitar los alimentos con demasiada sal o precocinados, mediará en el correcto cuidado de nuestros riñones. Pensemos que estos órganos son clave para nuestro bienestar: eliminan desechos, mantienen un correcto equilibrio entre sales, agua y minerales, etc.

Una mala salud renal también es un desencadenante silencioso para el envejecimiento prematuro.

4. El ageotipo hepático

Como bien sabemos, un funcionamiento deficiente del hígado es un riesgo para la salud y el bienestar. No solo orquesta, según este estudio, en el envejecimiento humano, sino que unos malos hábitos de vida y alimentación, pueden ser fatales.

Esto nos reafirma, una vez más, la importancia de una correcta alimentación para promover el correcto funcionamiento de nuestros órganos.

Hay cuatro tipos de ageotipos: hepático, metabólico, inmunológico y nefrótico. Conocerlos nos permitirá en un futuro próximo diseñar fármacos personalizados para cada uno de nosotros.

Personas mayores tomando un café simbolizando los cuatro tipos de envejecimiento
Envejecemos tal y como vivimos. Unos buenos hábitos cotidianos median en la oportunidad de llegar a edades avanzadas en mejor estado.

Envejecer bien y con salud

Conocer los cuatro tipos de envejecimiento y sus ageotipos asociados es una ventaja. Esto nos permitirá el día de mañana, diseñar pautas más específicas y personalizadas para cada uno de nosotros. Tendremos fármacos que evitarán el desarrollo de diversas enfermedades de manera temprana. Contaremos con un tipo de medicina más individualizada y menos genérica y la estrategia será prevenir para actuar antes de que la dolencia aparezca.

El hecho de que la medicina esté avanzando en este campo responde casi a una urgencia social. Somos una sociedad cada vez más envejecida que necesita llegar a ese otoño de la vida en mejores condiciones. Porque de nada nos vale que la esperanza de vida aumente, si no lo hace la salud, si no contamos con estrategias terapéuticas que nos permitan sentirnos bien. Seguir disfrutando de los nuestros y conquistando sueños.

Envejecer bien y con salud no debería ser un privilegio, sino un derecho en el que la ciencia y la sociedad deben ser también nuestras aliadas.


Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.