Cómo actuar ante el depredador emocional

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 4 octubre, 2018
Gema Sánchez Cuevas · 27 abril, 2013
A la hora de hacer frente al depredador emocional, es aconsejable que contemos con un buen apoyo social y psicológico

La víctima de un depredador emocional no siempre dispone de adecuados recursos para poder hacer frente a este comportamiento. Así, es común que esté condicionada por completo a la personalidad del primero, que se sienta víctima de una cárcel psicológica y atrapada a su vez por el miedo.

En estos casos, además de hacer uso de adecuadas habilidades psicoemocionales, siempre es vital que contemos con apoyo social y asistencial. Por llamativo que nos parezca, todos nosotros en algún momento, podemos caer en este tipo de vínculos tan dañinos. No importa nuestro género, posición social o experiencia previa.

El depredador emocional habita en casi cualquier escenario. Es más, en ocasiones tras estos comportamientos se halla un perfil narcisista, un tipo de personalidad altamente especializada en la manipulación psicológica, el chantaje y la dominación. Saber actuar es clave en todos los casos.

“Hay personas que crean destrucción a su alrededor y no son descubiertas hasta que el daño es patente o no tiene remedio”

-Neus Colomer-

Identificar al depredador emocional

Hay un primer aspecto que debemos tener en cuenta. Debemos ser sensibles y saber reacciona a tiempo ante todo proceso de depredación emocional. No podemos dejar de lado que esta realidad se da con excesiva frecuencia y que define un tipo de maltrato psicológico altamente común.

  • Para ello, hay que echar a un lado la culpa e ir abandonando la posición de tolerancia, reconociendo que esa persona con la que estamos, puede presentar un posible trastorno de personalidad o, simplemente, ser alguien con un comportamiento peligroso.
Mujer maltratada por un depredador emocional

 

Por ello, es importante comprender sus tácticas y su modo de funcionamiento contando en la medida de lo posible, con ayuda psicológica y apoyo de nuestro entorno.

Veamos algunas características.

¿Cómo es el depredador emocional?

  • Ansía tener el control en todo momento.
  • Desprecia y humilla a la otra persona. En caso de que ofrezca refuerzos o actos positivos lo hará por interés personal o para conseguir algo.
  • Manipula la realidad, nos hace creer en todo momento que estamos equivocados o que somos ingenuos.
  • Se victimiza para tener el control.
  • Lenguaje irónico, crítico, sarcástico.
  • Aires grandilocuentes.
  • Nos castiga a menudo con la indiferencia y con la idea de cortar la relación.
  • Proyecta la culpa sobre nosotros.

Como curiosidad, según un estudio llevado a cabo en la Universidad de Innsbruck, Alemania, por los doctores Ursa Nagler y Katharina J. Reiter, el depredador emocional es muy hábil en materia de Inteligencia Emocional. No obstante, cuidado, porque esa habilidad la utiliza para controlar a los demás.

Dejar de justificarse

Es importante tener este mensaje en mente cuando nos encontremos ante un depredador emocional. Es verdad que la víctima tendrá ganas de justificarse, ya que el discurso del agresor se encuentra plagado de mentiras, pero las explicaciones y justificaciones solo conducirán a atascarse más en ese momento.

  • El depredador emocional utilizará todos los errores e imprecisiones que su víctima ha cometido, en su contra, aunque hayan sido con buena intención.
  • Por lo tanto, es mejor el silencio, ya que cualquier cosa que hagamos o digamos puede volverse en nuestra contra.
  • Si nos encontramos ante un momento de separación, el proceso de acoso se podrá desarrollar por teléfono o a través de mensajes.

Para ellos se recomienda si es posible cambiar de número o de correo, filtrarlos o habiendo una tercera persona que nos ayude, y sea ésta quien intervenga, ya que si es de nuevo la víctima la que responde, puede volver a sumergirse en el proceso de depredación emocional, desestabilizándose su proceso de separación e independencia.

Actuar

En la medida en que el proceso mental de separación vaya progresando, y la víctima se encuentre con fuerzas y resistente, puede cambiar de estrategia y actuar firmemente, sin temor.

La crisis permitirá que la vida de la víctima vuelva a renacer. Debemos dar por finalizado ese vínculo de manera clara y definitiva.

Hombre triste con la mano en el rostro que sufre el efecto de un depredador emocional

Resistir

Es importante saber que para resistir psicológicamente hay que contar con algún tipo de apoyo, que sea capaz de devolver a la víctima la confianza en sí misma que ha estado perdida.

Los apoyos válidos son los que se contentan por estar al lado de la víctima, disponibles cuando ésta los necesite, sin emitir juicios o dejándose engañar por los reproches y manipulaciones.

Además, es recomendable acudir a profesionales (psicólogos, psiquiatras, etc.) para que nos ayuden a reestablecer nuestro bienestar y autonomia personal, así como a recuperar nuestra confianza y hacer frente a nuestros miedos.

Intervención de la justicia

Puede ocurrir que una crisis o un conflicto de este tipo solo pueda resolverse con la justicia. Sin embargo, en estos procesos es necesario la aportación de pruebas, y es esto donde suele haber más complicaciones, porque las humillaciones, desprecios, insultos y ofensas son difíciles de demostrar, a menos que haya un tercero cuando ocurran, pudiendo ser éste la clave.

También se sugiere conservar todos los documentos escritos que puedan ser reconocidos como pruebas. Es un proceso arduo, y lleno de incertidumbre, ya que hay muchos jueces que se muestran desconfiados.

Quizás el único medio para proteger a la víctima sea el establecimiento de unos rígidos mandamientos judiciales y la evitación de cualquier contacto entre las partes. Siendo, finalmente asunto de la justicia la adopción de las medidas de protección más adecuadas para evitar el resurgimiento de la relación de depredación emocional.

  • Colomer, Neus (2011) Depredadores emocionales: libérate y toma el control de tus emociones. Planeta
  • Nagler, U. K. J., Reiter, K. J., Furtner, M. R., & Rauthmann, J. F. (2014). Is there a “dark intelligence”? Emotional intelligence is used by dark personalities to emotionally manipulate others. Personality and Individual Differences65, 47–52. https://doi.org/10.1016/j.paid.2014.01.025