¿Cómo aumentar la esperanza de vida?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 26 julio, 2018
Ana Elisabet Amarilla · 26 julio, 2018

La esperanza de vida es la expectativa, en relación a la cantidad de años, que se espera que viva un individuo en un contexto determinado. Hablamos de uno de los indicadores que ha seleccionado las Naciones Unidas para valorar el desarrollo en los diferentes países del mundo.

Ciertamente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) informa que la esperanza de vida difiere en función del lugar de nacimiento y de los sitios en los que la persona crezca. Así, los países con mayor índice de desarrollo presentan una expectativa de vida más elevada que los países subdesarrollados.

“La esperanza de vida ha aumentado en 5 años desde el año 2000, pero persisten las desigualdades sanitarias”.

-Organización Mundial de la Salud (OMS)-

Si bien la Dra. Margaret Chan, Directora General de la OMS, informa que “el mundo ha avanzado a grandes pasos en la reducción del sufrimiento innecesario y las muertes prematuras a causa de enfermedades que pueden prevenirse y tratarse”, sostiene que los progresos han sido irregulares y lo mejor que se puede hacer al respecto es ayudar a los países a lograr cobertura sanitaria universal.

La brecha que separa a países desarrollados de los subdesarrollados es cada vez más profunda, repercutiendo de manera directa en la calidad de vida. Por lo tanto, el planeamiento y mejora de las políticas públicas a escala mundial sería una de las mejores maneras de revertir la situación y prolongar la esperanza de vida de los países en vías de desarrollo.

Pareja de personas mayores felices

La esperanza de vida en España y la Unión Europea

El Sistema Europeo de Información sobre Expectativas de Vida y Salud (EHLEIS) informa que el número de años de vida saludable ha aumentado en España si comparamos los datos actuales con los del SILC y con la media de los 28 estados miembros de la Unión Europea (UE28).

“Esperanza de vida (EV) y Años de vida saludable (AVS) a la edad de 65 en España y en la Unión Europea (UE28) basado en SILC (2004-2013)”.

-European Health and Life Expectancy Information System (EHLEIS)-

European Health and Life Expectancy Information System (EHLEIS) forma parte del BRIDGE-Health, cuyo objetivo fundamental es crear un Sistema de Información Sanitaria Europeo integrado en el tercer Programa de Salud de la UE 2014-2020.

De este modo, a través de los datos obtenidos se puede plantear nuevas medidas de prevención y mejora de la calidad de vida de las personas que residen en la Unión Europea, pues lo ideal es aumentar la esperanza de vida saludable y evitar las enfermedades, especialmente aquellas que son crónicas o que ponen en peligro la vida.

¿Qué hábitos saludables aumentan la esperanza de vida?

La Organización Mundial de la Salud informa acerca de los factores que influyen en el envejecimiento saludable. Si bien algunas de las variaciones en salud son genéticas, el contexto no es menos relevante. En este sentido, existe un buen número de factores contextuales que influyen en el envejecimiento desde una etapa temprana.

El entorno es influyente a la hora de la toma de decisiones para el mantenimiento de hábitos saludables. La OMS aconseja llevar hábitos de vida saludables, para reducir el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles.

“El mantenimiento de hábitos saludables a lo largo de la vida, en particular llevar una dieta equilibrada, realizar una actividad física periódica y abstenerse de fumar, contribuye a reducir el riesgo de padecer enfermedades no transmisibles y a mejorar las facultades físicas y mentales”.

-Organización Mundial de la Salud-

Lo ideal es consumir al menos cinco frutas y verduras al día, pues reduce el riesgo de desarrollar patologías y garantiza una ingesta suficiente de fibra dietética. Además, es bueno respetar las horas de sueño, en lo posible nocturnas, pues un descanso es quizás es factor que más vitalidad nos ofrece.

Mayores haciendo ejercicio físico para aumentar la esperanza de vida

La OMS asegura que las dietas insalubres y la falta de actividad física son de los principales factores de riesgo para la salud a escala global. Ciertamente, una alimentación saludable comienza en los primeros años de vida, la cual proporciona beneficios a largo plazo si se mantiene durante todas las etapas posteriores.

Así, en grandes números, mantener hábitos saludables, incluso en edades avanzadas, puede ser determinante para la calidad de vida. En suma, el entrenamiento y una buena nutrición ayudan a preservar la función cognitiva, además de aminorar la velocidad a la que se producen las pérdidas y retrasar la dependencia.