Cómo eliminar el rencor

Cristina Pérez · 21 marzo, 2014

El rencor es una emoción negativa que aparece cuando sentimos que alguien se ha portado mal con nosotros y nos ha herido. Pero sentir rencor no arregla ningún problema, al contrario, nos puede producir infelicidad y sufrimiento.

El sentimiento rencoroso aparece como protección para no sufrir, para huir del dolor. Convirtiendo la tristeza en rencor nos sentimos más fuertes, muchas veces todo esto se hace de forma inconsciente.

“El rencor es como tomar veneno y esperar que mate a tus enemigos.”

-Nelson Mandela-

Para eliminar el rencor no es necesario perdonar. Hay situaciones graves donde el perdón no sería lo recomendable, pero deberíamos igualmente tratar de quitar el rencor para quedarnos nosotros en paz, para que dentro de uno quede todo resuelto de una manera sana.

Muchas veces un fuerte rencor puede conducir a la persona a querer vengarse, pero lo cierto es que eso empeora aún más el malestar interior. Cuando alguien siente rencor significa que había sentimientos en juego.

Vengarse entonces puede dar un bienestar momentáneo, pero acabará produciendo más dolor todavía, porque se producirá un choque de contradicciones. Y es que el rencor suele producir ganas de venganza, pero los sentimientos que también hay hacia la persona nos acabarían produciendo culpa y arrepentimiento.

¿Qué ganamos sintiendo rencor?

 

Pareja mirándose con rencor

No hay nada positivo en sentir rencor. Mientras la otra persona que te hizo daño probablemente esté feliz y no sienta culpa por el dolor que provocó, la persona dañada sí se estará dañando a sí misma. Por ello no es nada racional cargar con el rencor a cuestas, porque al fin y al cabo solo nos provocamos dolor a nosotros mismos.

Frases positivas para acabar con el rencor

La manera de pensar es determinante para volver a la paz interior. Si no paramos de darle vueltas a lo sucedido, si nos seguimos haciendo preguntas que no tienen respuesta, si indagamos sin parar en los porqués, en lo injusto, en los errores que cometimos, no acabaremos nunca de sentir rencor.

Lo recomendable es pensar de una manera que deje “soltar” el pasado, cortemos esa cuerda que nos mantenía atados al pasado y sigamos hacia adelante con el alma en paz. A continuación, planteamos algunas cuantas frases que nos pueden ayudar a dejarlo todo atrás sin rencores.

  • Así es la vida, todo sucedió así y ya no se puede hacer nada. He aprendido de todo lo sucedido y ahora lo importante es lo que hay en mi vida en el presente y lo que voy a sembrar para el futuro”.
  • Me libero de las culpas y rencores. Ya no se puede hacer nada y elijo centrar mi mente en el presente porque ir hacia atrás es perjudicial para mi”.
  • Me quiero y acepto todo lo sucedido. Me quedo con la lección de vida aprendida y decido seguir hacia adelante con el alma en paz”.

4 consejos para eliminar el rencor

Hombre lanzando un rayo con rencor

 

1. Desahogo

Tómate un día para sacarlo todo hacia afuera, puedes hablarlo con alguien de mucha confianza o escribirlo. Di o escribe todo lo que pienses, opines, lo que sientes en lo más profundo de tu ser.

2. No ir hacia atrás

Una vez tuvimos nuestro día de desahogo, hay que procurar no volver hacia atrás porque recrearse en el dolor estanca. El fin de sacarlo todo era para desahogar y sacar todos los sentimientos hacia afuera, pero una vez hecho es importante dejarlo atrás y olvidarse de todo.

3. Aceptación y aprendizaje

Aceptar lo sucedido, significa que nos desprendemos del rencor, odio o cualquier sentimiento que tengamos. Es aceptar que las cosas no se pueden cambiar y dejar ya de lado las negatividades, centrarse simplemente en el aprendizaje que nos dio esa situación.

4. Seguir viviendo con paz interior

Podemos instalar nuevos hábitos que nos ofrezcan paz interior, como hacer relajación, tomarnos nuestro tiempo de calma para hacer lo que nos gusta, ejercicio, etc. Y sobretodo seguir hacia adelante, con nuestros proyectos, hobbies, deseos, manteniéndonos siempre activos.

Recordemos que lo que nosotros sentimos por dentro no depende del exterior. Depende de uno mismo manejar las emociones. No dejemos nunca que lo que nos ocurra nos perjudique el bienestar interior. De nosotros depende, tomemos consciencia en lo que nos centramos en nuestro día a día.