Cómo enfrentarnos al miedo a volar

Yamila Papa · 13 noviembre, 2016

Las manos transpiran a mares… la respiración es entrecortada… los dientes castañean… las imágenes de desgracias aéreas no dejan de pasar por la mente… Es imposible, aunque queramos no podemos organizar ningún viaje que implique subirse a un avión porque más que miedo a volar, sentimos pánico.

Nos estamos perdiendo la posibilidad de conocer lugares hermosos, visitar amigos y familiares que viven lejos o simplemente acompañar a nuestra pareja en el sueño de su vida: visitar las pirámides de Egipto, bailar el hula hula en Hawai o ver canguros en Australia.

¿Sabías que el miedo a volar es muy frecuente? Se cree que 1 de cada 4 personas lo sufre. Así es, la cuarta parte de la población. ¡Y a ti justo te ha tocado en ese grupo! El principal temor tiene que ver con que el avión se caiga y en segundo lugar porque somos seres naturalmente terrestres y nos suele dar cierta desconfianza todo lo que esté en el aire o en el mar.

El miedo a volar y las emociones

 

Mujer con miedo a volar

No importa las veces que tus allegados te digan “tienes menos probabilidades de morir en un accidente aéreo que en una carretera” o “los aviones modernos son el medio de transporte más seguro que existe”. Hay frases que parecen sacadas de un manual de ayuda al fóbico y que no tienen ningún sentido para ti.

Como todo temor, el miedo a volar está relacionado con las emociones, las experiencias pasadas o incluso con el simple hecho de haber visto una película donde el avión se caía.

Lo peor de todo es que aquellos que te rodean y no temen volar, no te entienden. Piensan que estás exagerando o que no aprecias la oportunidad de ir a Nueva York, Río de Janeiro o Hong Kong solo por unas cuantas horas en un avión.

“Solo hay dos emociones en un avión: el aburrimiento y el terror.”

-Orson Welles-

Volar es la única manera superar el miedo

Podemos ir a la consulta con el psicólogo, hacer un curso de mecánica aérea para comprender cada ruido o movimiento del avión o incluso usar un simulador de vuelo… sin embargo, nada nos quitará el temor más que… ¡Volar!

Hombre con miedo a volar

Es comprensible que te dé pánico el solo hecho de pensarlo. Es más, mientras estás leyendo este artículo apuesto a que te tiemblan las rodillas, has empezado a transpirar y tu corazón late más a prisa. Pero, más allá de sufrir cada vez que alguien dice que se va de viaje o de postergar esas vacaciones soñadas en un lugar lejano, es preciso que respires profundo y empieces un tratamiento.

Acude a las clases que brindan las aerolíneas. Muchas compañías aéreas tienen un programa de ayuda a los pasajeros con miedo a volar. Comienza por una entrevista personal y luego un curso teórico con pilotos y encargados de mecánica para responder todas las preguntas que tengas.

Por último, se realiza una sesión en un simulador de vuelo con todas las situaciones a las que podrías tener que enfrentarte (despegue y aterrizaje, turbulencia, problemas técnicos, etc).

Medita o practica la relajación. Te ayudará a reducir el estrés y la angustia que se apodera de ti cuando piensas en volar. Pon en práctica estas técnicas varios días antes de programar el viaje hasta que las automatices.

Evita la ingesta de sustancias. Muchas personas con miedo a volar deciden consumir un ansiolítico o beber alcohol. En el primer caso, no quita el miedo, pero permite atravesar con más calma la situación. El segundo está desaconsejado porque aumenta las sensaciones y, además, provoca malestar físico. Además, el control de los impulsos es menor.

¿Qué hacer el día “V” (de volar)?

Haz tomado coraje (o eso crees) y aceptado la propuesta de tu esposo/a para por fin ir al Macchu Pichu o a pasear en camello por el desierto. ¡Enhorabuena! Mientras organizabas el viaje y preparabas las maletas no ha habido lugar para pánico.

Todo eso cambia cuando llegas al aeropuerto y haces el check-in… allí las sensaciones desagradables vuelven a comenzar. Y estás a punto de salir corriendo de la terminal sin importar que tu pareja viaje sola.

Mujeres leyendo en un avión sin miedo a volar

Tranquilo. Puedes superar tu miedo a volar. ¿Cómo? Con estos consejos:

  • Evita elegir el asiento de la ventanilla: te pondrá muy nervioso al despegar o si viajas de día ver solo nubes. Es preferible que vayas en los asientos de al lado de las alas porque es donde menos se sienten los movimientos.
  • Observa a la tripulación: es probable que estén riendo, tranquilos, confiados. Eso te dará la pauta de que no hay nada que puedas temer. Te aconsejo que le digas a la azafata que tienes miedo porque te prestará más atención y te ayudará a superar los momentos más críticos.
  • Respira hondo: cierra los ojos si es necesario. Recuerda que las turbulencias son cambios de velocidad de las masas de aire y no afectan la seguridad del avión.
  • Lleva muchos pasatiempos: ¿Qué tal un libro de tu escritor favorito, una revista de pasatiempos o alguna película entretenida? También puedes pensar en todo lo que te espera cuando aterrices.
  • Usa ropa ligera: es probable que transpires y todo te moleste, que tengas calor y quieras sentirte lo menos “aprisionado” posible. La ropa debe ser lo más cómoda posible.

Y por último trata de volar acompañado, en lo posible, de alguien que ya haya viajado en avión antes. Así te transmitirá su tranquilidad y podrás tomarlo de la mano cuando tengas miedo.