¿Cómo hablar de intimidad con tu pareja? - La mente es maravillosa

¿Cómo hablar de intimidad con tu pareja?

Yamila Papa 25 enero, 2015 en Pareja 0 compartidos
Pareja hablando

A veces es más difícil hablar de intimidad con la persona que duerme a nuestro lado todos los días que con una amiga o el terapeuta. ¿Por qué será que nos da temor, vergüenza o pudor hablar de ciertos temas en pareja? Si aprendes a charlar abiertamente con tu media naranja sobre cuestiones íntimas, mejorarán mucho su relación.

No hay nada más bonito que llevarse de maravillas con tu esposa/o, sobre todo en lo que se refiere a la intimidad. Y no sólo estamos hablando de sexo, sino también de ser cómplices, compañeros, entenderse con una mirada o un gesto.

A veces nos gustaría poder hablar con nuestra pareja de temas algo delicados y no sabemos cómo, cuándo ni dónde. Pensamos: ¿y si se enoja? ¿y si le molesta? ¿y si no entiende? Deja de lado los “y si” y anímate a conversar con quién compartes tu vida, tu casa y tu familia.

Claves para hablar de intimidad con la pareja

En primer lugar, es preciso que busques un sitio cómodo y tranquilo para hablar. Puede ser sentados en el sofá después de comer o bien en la habitación. Si tienen hijos, traten de que ya se hayan ido a la cama o no estén rondando por ahí. Que nada ni nadie los interrumpa.

Nada de hablar de intimidad incómodos ni en “sitios comunes”. Esto quiere decir, que si solemos hablar de política, de cómo estuvo nuestro día o de dinero en la cocina o el comedor, para charlas más privadas busquemos un sitio diferente.

Tampoco es bueno ir a un café o a un restaurante, porque los comensales que están a nuestro alrededor pueden escuchar y será muy vergonzosa la situación. Lo mismo que puede ocurrir en el metro o en un parque.
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Hablar de intimidad con la pareja

Sea en un lugar público o en uno privado, deben estar uno frente al otro, mirándose a los ojos. De esta manera, será más sencillo explicar y comprender lo que ocurre. No olvides que la mirada es el reflejo del alma y una fuente de credibilidad.

Una vez que hayas determinado cuál es el mejor lugar para hablar de intimidad con tu pareja, elige el momento oportuno. Partiendo de la base de que tú conoces bien a la persona con quién te has casado o convives desde hace un tiempo, también deberías saber cuándo está más enojada/o, más tolerable, más cerrado/a, más dispuesto/a, más relajada/o, etc.

Entonces, si cuando llegáis del trabajo su humor es el peor del mundo, no lo/a invites a charlar en ese instante, mejor espera a que se de un baño o coma algo. Si después de la comida le gusta ver una película o las noticias, quizás sea bueno que esperes a que finalice su programa preferido. Recuerda que necesitas toda su atención y no que esté mirando el reloj o la televisión de reojo mientras tú estás hablando o queriendo expresar tus sentimientos.

El tercer consejo para poder hablar de cuestiones íntimas en pareja es saber qué tono elegirás para dirigirte a él o ella. Si, esto lo puedes estipular de antemano. La idea es que entre los dos mejoren la relación, no que todo termine en peleas o en malos entendidos. Es fundamental que la conversación empiece y termine bien, aunque por momentos pueda torcerse.

Puedes usar palabras románticas o tiernas, usar terminología médica, frases indirectas, lo que sea de mayor utilidad para el tema que tratáis y la persona con la que lo tratas. En realidad, de poco valen las palabras que utilices, siempre y cuando puedas explicar lo que deseas, que tu pareja te comprenda y que tú te sientas satisfecho con el resultado.
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La importancia de informarse antes de hablar

Si te gustaría hablar de un tema del que no sabes demasiado, quizás sea una buena idea que busques información al respecto. Ten cuidado con lo que puedes leer en Internet, siempre es mejor consultar con un especialista o con un libro en la biblioteca. Además, en las librerías hoy en día puedes conseguir libros sobre casi cualquier cosa. Así, tendrás a tu disposición todo tipo de estudios, investigaciones, entrevistas, noticias, etc.

Hombre en la biblioteca

Si te sientes incómodo/a por hablar de sexo, lee un poco al respecto y luego si tu pareja lo acepta, haz que también se informe sobre ello. De esta manera ambos tendrán más herramientas para hablar, compartir deseos y despejar dudas. Mantengan una mente “abierta” para poder recibir comentarios del otro y poner en práctica ciertas cosas que quizás hasta el momento ni siquiera habían pensado o imaginado.

Hablar con tu esposo/a no tiene que ser un momento de angustia. Se conocen bien y no deberían haber secretos relevantes entre ustedes. Las conversaciones sobre sexo o intimidad pueden ser una buena manera de echarle condimento a la relación o no dejar que el fuego de la pasión se apague.

Relájate e intenta que también sea un momento agradable y divertido; un recuerdo agradable os unirá y facilitará que tengáis más momentos de este estilo. Puede ser una experiencia enriquecedora para ambos: ríanse, jueguen, insinúen, hablen directamente, pero por nada del mundo dejen de hablar de intimidad. Sea con silencios, palabras o caricias.

Yamila Papa

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