¿Cómo hablar de intimidad con tu pareja?

Yamila Papa · 3 marzo, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 23 abril, 2018

A veces es más difícil hablar de intimidad con la persona que duerme a nuestro lado todos los días que con una amiga o el terapeuta. ¿Por qué será que nos da temor, vergüenza o pudor hablar de ciertos temas en pareja? Si aprendes a charlar abiertamente con tu media naranja sobre cuestiones íntimas, mejorarán mucho su relación.

No hay nada más bonito que llevarse de maravillas con la pareja. Sobre todo en lo que se refiere a la intimidad. Y no sólo estamos hablando de sexo, sino también de ser cómplices, compañeros, entenderse con una mirada o un gesto.

A veces nos gustaría poder hablar con nuestra pareja de temas algo delicados y no sabemos cómo, cuándo ni dónde. Pensamos: ¿y si se enoja? ¿y si le molesta? ¿y si no entiende? Deja de lado los “y si” y anímate a conversar con quién compartes tu vida, tu casa y tu familia.

Claves para hablar de intimidad con la pareja

El lugar

Es preciso buscar un sitio cómodo y tranquilo para hablar. Puede ser sentados en el sofá después de comer o bien en la habitación. Si tienen hijos, traten de que ya se hayan ido a la cama o no estén rondando por ahí. Que nada ni nadie los interrumpa. Crear un ambiente tranquilo ayudará a comentar una charla sincera, íntima y cordial.

Es recomendable no hablar de intimidad incómodos ni en “sitios comunes”. Esto es, que si solemos hablar de política, de cómo estuvo nuestro día o de dinero en la cocina o el comedor, para charlas más privadas buscaremos un sitio diferente. Asociar un lugar de la casa a las charlas más íntimas, nos ayudará a mejorar nuestra relación. Aquellos que meditan, aseguran que tener un espacio dedicado a exclusivamente a la meditación en casa, les ayuda a entrar en estado meditativo de forma más rápida. Lo mismo ocurre con las charlas íntimas, asociar un lugar a este tipo de conversaciones hará que la conversación fluya de forma más natural.

Tampoco es bueno ir a un café o a un restaurante, porque los comensales que están a nuestro alrededor pueden escuchar y será muy vergonzosa la situación. Lo mismo que puede ocurrir en el metro o en un parque.

Hablar de intimidad con la pareja

Sea en un lugar público o en uno privado, deben estar uno frente al otro, mirándose a los ojos. De esta manera, será más sencillo explicar y comprender lo que ocurre. Es preciso recordar que la mirada es el reflejo del alma y una fuente de credibilidad.

El momento

Una vez que hayas determinado cuál es el mejor lugar para hablar de intimidad con tu pareja, elige el momento oportuno. Partiendo de la base de que tú conoces bien a la persona con quién te has casado o convives desde hace un tiempo, también deberías saber cuándo está más enojada/o, más tolerable, más cerrado/a, más dispuesto/a, más relajada/o, etc.

Por ejemplo, si cuando llegáis del trabajo su humor no es el más adecuado, es recomendable aplazar la charla. Así pues, mejor espera a que se de un baño, coma algo y se relaje. Si después de la comida le gusta ver una película o las noticias, quizás sea bueno que esperes a que finalice su programa preferido. Recuerda que necesitas toda su atención y no que esté mirando el reloj o la televisión de reojo mientras tú estás hablando o queriendo expresar tus sentimientos.

Es preciso, que en este tipo de conversaciones, la atención esté focalizada plenamente en el otro. De esta forma, nos aseguramos que no perdemos detalle de la información que nos está proporcionando. Además, estaremos mostrando nuestro interés, dedicación y preocupación.

Cómo hablar

Otro aspecto a tener en cuenta es saber el tono para dirigirte a tu pareja. Sí, esto lo puedes estipular de antemano. La idea es que entre los dos mejoren la relación, no que todo termine en peleas o en malos entendidos. Es fundamental que la conversación empiece y termine bien, aunque por momentos pueda torcerse. Es por ello fundamental mantener la calma a pesar de los contratiempos que puedan surgir. En ocasiones, aquello que nuestra pareja ve como normal, a nosotros puede causarnos malestar. Si esto ocurre, quizá sea momento de analizar nuestros pensamientos y creencias.

En caso de que los desacuerdos sean demasiado incómodos, la mejor opción es saber que lo importante es el presente. Ella te ha elegido y él te ha elegido. Por lo que lo importante no es aquello que haya sucedido en el pasado, sino aquello que esté ocurriendo en el presente. Es más, el pasado y las experiencias nos convierten en quienes somos, por lo que quizá, si no fuera por todo lo que hemos pasado, no habríamos enamorado a nuestra pareja.

Tanto si existen desacuerdos como si no, usar palabras románticas o tiernas es una gran elección. En realidad, las palabras que utilices pueden ser muy importantes y causar un gran impacto. Pero lo importarte es explicar aquello que deseas de forma tu pareja te comprenda y que tú te sientas satisfecho con el resultado.

La importancia de informarse antes de hablar

Si te gustaría hablar de un tema del que no sabes demasiado, quizás sea una buena idea que busques información al respecto. Ten cuidado con lo que puedes leer en Internet, siempre es mejor consultar con un especialista o un libro. Además, en las librerías, puedes conseguir libros sobre casi cualquier cosa. Así, tendrás a tu disposición todo tipo de estudios, investigaciones, entrevistas, noticias, etc.

Hombre en la biblioteca

Si te sientes incómodo/a por hablar de sexo, lee un poco al respecto y luego si tu pareja lo acepta, haz que también se informe sobre ello. De esta manera ambos tendrán más herramientas para hablar, compartir deseos y despejar dudas. Mantengan una mente “abierta” para poder recibir comentarios del otro. Incluso puedes poner en práctica ciertas cosas que quizás hasta el momento ni siquiera habían pasado por tu imaginación.

Hablar con tu pareja no tiene que ser un momento de angustia. Se conocen bien y no deberían haber secretos relevantes entre ustedes. Las conversaciones sobre sexo o intimidad pueden ser una buena manera de echarle condimento a la relación o no dejar que el fuego de la pasión se apague.

Relájate e intenta que también sea un momento agradable y divertido; un recuerdo agradable os unirá y facilitará que tengáis más momentos de este estilo. Puede ser una experiencia enriquecedora para ambos: ríanse, jueguen, insinúen, hablen directamente, pero por nada del mundo dejen de hablar de intimidad. Sea con silencios, palabras o caricias.