Como lidiar con las personalidades difíciles

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 15 junio, 2015
Yamila Papa · 2 diciembre, 2014

Todos conocemos a una o más personas que tienen una personalidad complicada o personas que sin tenerla, por cómo son, chocan sistemáticamente con nuestra forma de ser. Somos unos enamorados del orden y nos topamos con alguien que tiene una tolerancia al desorden desmesurada, probablemente ya está el lío montado. En este artículo vamos a hablaros del primer caso, de las personalidades que son complicadas en sí mismas, personalidades a las que no les hace falta el otro polo para causar una disonancia sistemática, a corto o a largo plazo.

Lo primero que tenemos que tener claro es que las personalidades difíciles son negativas para nuestra vida si lo permitimos. Esto quiere decir, que más allá de las cosas malas del otro, está en nosotros saber qué o cuánto dejarles pasar o entrar.

Uno de los perfiles complicados a los que hay que prestar atención es el del AMIGO HOSTIL. Se caracteriza por ser arisco, reaccionar mal ante las críticas, es muy susceptible, parece que todo le cae pésimo. La mejor manera para tratar con una persona así es ser cauto y prudente, porque sus respuestas suelen ser bastante desproporcionadas o exageradas. Así que, tantea el camino, para no generar conflictos y mantener a la fiera en calma. Pero cuidado, no caigas en el error de mostrar debilidad o demasiada consideración porque eso puede jugarte en contra. Estos amigos hostiles tienen una excelente capacidad para sentirse superiores al resto. Puedes hablar de cosas que no lo involucren directamente, por ejemplo, cambiar de tema cuando ves que la temperatura o los colores de su rostro están cambiando, etc.

Puedes imaginarte que se trata de una animal feroz, como un tigre o un oso. Si tu voz y tus gestos son tranquilos, igual estará él. Si la conversación “se te va de las manos”, entonces, puedes decirle de retomarla más adelante, darle un vaso con agua para que baje las revoluciones, etc. Tratar con cautela a este tipo de personas no es ser débil, sino evitar problemas.

Otra de las personalidades difíciles que seguro te han tocado más de una vez en la vida es el “QUEJOSO PARANOICO”. Ese que siempre ve lo negativo y si bien le pasan cosas buenas, no las destaca. “He conseguido un trabajo después de seis meses de estar parado… pero me queda lejos de mi casa”, “He adelgazado 20 kilos… pero igual me veo gorda”; “me iré de vacaciones al Caribe… no me va a gustar porque hace mucho calor”. Y ejemplos similares de sus afirmaciones, hay miles. Y como si esto fuera poco, cuando le estás contando algo bueno que te ha sucedido, tratará de buscarle lo malo. “¿Así que te ascendieron? Prepárate porque ahora si que vas a tener que trabajar mucho”; “¿Con qué estás de novia con tu vecino? Tu ex me parecía más guapo”, etc.

Para actuar de la mejor manera posible con estas personas sin terminar en una batalla campal, lo mejor es escucharles y dejar que argumenten sus posiciones. Igualmente, esto no quiere decir que les vayamos a dar la razón, ni que dejaremos que sus “malas vibras” nos afecten. Si realmente estás contento por tu ascenso o por tu nueva pareja, poco importa lo que esta persona tiene para decir. Porque a estas alturas, quizás ya te has dado cuenta que sus comentarios no son para ayudarte sino para molestarte o hacerte sentir mal. No dejes que se salga con la suya.

En la vereda opuesta de este perfil encontramos A LA PERSONA QUE SIEMPRE NOS DA LA RAZÓN, QUE NOS DA POR SISTEMA AQUELLO QUE QUEREMOS ESCUCHAR. ¿Qué le pasa a esta persona? Te preguntas cuando su respuesta ante todo es “estoy de acuerdo contigo” o “pienso igual que tú” ¿Acaso no tiene sus propias opiniones? ¿Querrá agradarme y por ello deja de lado sus ideologías o sentimientos?

Presta atención porque dentro de esta persona tal vez se pueda esconder alguien con malas intensiones. Quizás se muestre como un amigo incondicional pero cuando realmente lo necesites, no estará para ayudarte o apoyarte. Sin embargo, no lo condenes sin antes conocerlo mejor. Quizás haya tenido una infancia difícil o bien se lo ha instruido para siempre agradar a los demás sin importar las propias opiniones. Ponlo a prueba, pregúntale qué piensa sobre algo antes de dar tu veredicto.

Estas son simplemente 3 tipos de personalidades complicadas que seguramente te toparás día a día en tu familia, tu grupo de amigos, tu trabajo o hasta tu barrio. Ten cuidado con ellas y no dejes que modifiquen tu vida.