¿Cómo puede la filosofía ayudarnos a ser felices?

Pedro González Núñez · 23 junio, 2016

El célebre filósofo francés Jean Paul Sartre dijo una vez que “felicidad no es hacer lo que uno quiere sino querer lo que uno hace”. Para entender el sentido de esta frase y llevarla a buen término, la filosofía es una herramienta excelente.

A lo largo de las próximas palabras, nos vamos a acercar a la filosofía para ser más felices desde tres puntos de vista muy diferentes. Por un lado leeremos al filósofo Manuel Calvo, por otro al gurú Chris Gardner, y finalmente, nos acercaremos a la figura del entrañable Sam Berns.

La filosofía para la Felicidad de Manuel Calvo

Comenzamos nuestro apasionante viaje por el mundo de la filosofía acercándonos a la figura del escritor Manuel Calvo. En sus obras de divulgación, este gran autor cuestiona todo cuanto creemos tener claro, tratando de encontrar la respuesta personal a nuestras eternas preguntas.

Cara de pergil

Calvo hace que el lector se cuestione su propia forma de socializar, acompañando a cada persona en un viaje hacia la pérdida de todo tipo de miedos, desde Dios hasta la muerte o la propia vida. Un largo caminar por las sendas de la libertad para llegar hasta ser dignos, orgullosos y conscientes de la realidad que nos rodea.

“La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos”

-Henry Van Dyke-

Para Manuel Calvo, los seres humanos tenemos una importancia vital en el orden del Universo. Por ello es necesario tomar conciencia de nuestro propio poder. Solo así seremos consecuentes con nuestro estatus como raza. El autor usa la filosofía para preguntarnos quiénes somos, de dónde venimos, a dónde vamos y qué queremos realmente.

La filosofía de la felicidad según Chris Gardner

Las carencias, la pobreza, el maltrato y la sordidez no tienen por qué ser óbice para no alcanzar la felicidad. Así habla el célebre gurú Chris Gardner, cuya figura pudimos ver incluso en el cine, de la mano de Will Smith en la película “En busca de la felicidad”.

Gardner cree firmemente en que cada uno es el dueño de su camino. Por muy duras que sean las circunstancias, la senda a seguir debe estar marcada por cada individuo según sus necesidades y su búsqueda. A veces hay que hacer lo que sea necesario antes de poder realizar lo que de verdad queremos.

Pies caminando sobre la arena y las plumas

Otro aspecto que Gardner desmenuza en su filosofía para la felicidad es la esperanza. Descubrir el momento personal de cada uno y partir de él, por muy malo que sea, sin perder nunca la ilusión, es un aspecto muy importante en el pensamiento de este gurú.

Es más, Chris Gardner ha creado incluso un plan A que ha de estar encima de cualquier alternativa, en el que la búsqueda debe ser concisa, clara, comprometida, consistente y convencida. Es necesaria una gran resolución y fuerza de voluntad y hay que buscarlas en el interior de cada uno.

Sam Berns y las ansias de vivir

Finalizamos nuestro viaje por la filosofía para ser más feliz visitando el entrañable caso de Sam Berns. Un joven que sufrió de progeria, una enfermedad que provoca envejecimiento prematuro y que acabó con su vida con solo 18 años, pero no sin antes dejarnos un rico y maravilloso legado.

Sam Berns jamás perdió el poco tiempo que estuvo a nuestro lado lamentándose por sus circunstancias. Él fue consciente de las condiciones en que tuvo que vivir, pero en lugar de encontrar traumas y obstáculos, localizó oportunidades para transformar su realidad.

“Mi felicidad consiste en que sé apreciar lo que tengo y no deseo con exceso lo que no tengo”

-Leon Tolstoi-

pareja abrazada

Otro de los puntos fuertes que encontró Berns en la vida fue la gente. Si te rodeas de personas que te aman y cuidan de ti, tu interior saca al exterior toda su luz y brillantez. La malsana competencia solo trae falta de ética y desesperación.

Sam Berns era un firme creyente de la actividad. Mantenerse siempre en movimiento, sin dejar de avanzar un solo segundo, mirando hacia delante con optimismo para llevar los sueños a verlos hechos realidad, fue otra de las premisas de este prematura filósofo que debió vivir rápido por su terrible afección.

Hoy día, estos tres testimonios sobre el uso de la filosofía para ser más feliz deben redundar con fuerza en nuestra mente. No es necesario haber leído más que nadie o ser más instruido, simplemente hemos de pensar y usar las enseñanzas de tantos y maravillosos pensadores que nos ha dado el mundo para adaptarlos a las necesidades particulares de cada uno y ver la realidad con más optimismo cada día.