Cómo superar los celos en las relaciones de pareja

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 5 septiembre, 2017
Eva Maria Rodríguez · 16 septiembre, 2014

Muchas personas sienten celos a veces, sobre todo cuando existen fuertes sentimientos de atracción y amor hacia su pareja. Incluso, en ocasiones y con moderación, los celos pueden ayudar a darle chispa a una relación. Pero en muchas ocasiones los celos nos controlados pueden dar lugar a situaciones de tensión en la pareja y pueden terminar por deteriorar o incluso destruir la relación.

Es normal sentir celos, siempre y cuando estos no propicien situaciones de control, de asfixia en la relación y que hagan daño a la propia pareja. Muchas personas que maltratan sufren celos enfermizos, celos que controlan a la persona y hace que cometa actos que indican de todo menos amor.

“Los celos son posesión, no importa como quieran pintarlos. Es asfixiar al otro en nombre de un amor enfermizo”

-Walter Riso-

6 consejos para superar los celos

Si te importa tu relación y reconoces ser un/a celos@ compulsiv@ es interesante que tomes nota de las ideas. Superar los celos es posible, aunque no siempre es fácil. Te recomendamos que acudas siempre a un profesional que, sin duda, te ayudará. Aunque, el primer paso, es reconocer y ser autocrítico con uno mismo para decir “sí, yo soy muy celos@”.

1. Confiar en el otro

Es fundamental confiar en el otro, que seguramente se sentirá ofendido por la falta de confianza. Incluso si hay razones para desconfiar por algún desliz o infidelidad del pasado, es fundamental recuperar la confianza y aclarar los términos del perdón.

“La persona que te conviene es aquella que teniendo la libertad de hacer lo que quiera, te elige a ti en todo momento”

-Anónimo-

Mujer celosa

2. Dejar de compararse con los demás

Compararse con los demás puede ser un camino fácil para perder autoestima. Si tu pareja te eligió a ti será por algo, virtudes, habilidades, actitudes, etc. valoradas en conjunto. No tiene sentido considerar las cualidades aisladas de los demás, especialmente las relacionadas con el aspecto físico o el status social. Si no puedes evitarlo, busca qué tienes tú que no tienen l@s demás, especialmente lo que le gusta a tu pareja, y explótalo.

3. Prepararse para perdel@

Suena duro, pero es un buen ejercicio para buscar soluciones. Imaginar lo que supondría perder al otro es una buena forma de enfrentarse al problema, de ver más allá, de acabar con el pensamiento destructivo de “sin ti no soy nada” y cosas por el estilo. En la raíz de los celos se encuentra el miedo a la pérdida y la inseguridad ante lo que ocurrirá en el futuro. Superar ese miedo es vital para enfrentarse a ellos.

4. No entrar en el juego de poner celoso al otro

Intentar poner celoso al otro no hará que te sientas mejor. Tomárselo como un juego distorsionará la situación. Puede que en algunas situaciones le de chispa a la relación, pero cuando los celos son un problema éste se puede agravar. Los celos son una reacción irracional a una situación que se asume desde una perspectiva concreto. Si juegas te arriesgas a perder.

“Si los celos son señales de amor, es como la calentura en el hombre enfermo, que el tenerla es señal de tener vida, pero vida enferma y mal dispuesta”

-Miguel de Cervantes-

5. No distorsionar la realidad

Los celos están impulsados por el uso destructivo de la imaginación, que juega muy malas pasadas, llevando a la mente imágenes muy negativas. Es necesario atender a lo que ocurre y no imaginar siempre lo peor. Si no puedes evitarlo, piensa justo al contrario e imagínate cómo rechaza al otro, cómo se sobrepone a las insinuaciones o lo que quieras, con tal de no salir perdiendo.

Mujer insegura

6. Evitar prohibiciones y limitaciones

Dicen que quien evita la ocasión evita el peligro. Pero esto es un signo de desconfianza realmente destructivo para una relación. Es fundamental dejar al otro libertad para que actué como desee, vaya a donde quiera y hable y se relaciones con quien le parezca. Una vez más, la confianza es vital.

“Si el amor te inmoviliza, hay temor. El amor saludable empuja, sacude y conmueve: te transformas. Amar es ausencia de miedo”

-Walter Riso-

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