Compras nerviosas ¿qué nos dice la psicología?

01 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
La compra compulsiva o nerviosa es un fenómeno bastante común. Todos la podemos experimentar en algún momento, sobre todo, en esas épocas en que nos sentimos atrapados por los problemas, la ansiedad y por la existencia de alguna amenaza externa. Lo analizamos.

Deseo compulsivo por adquirir determinados productos, sensación de que si tenemos determinados artículos en casa nos sentiremos más tranquilos y satisfechos, grupos de personas que salen a adquirir en masa existencias en un supermercado… Las compras nerviosas conforman un fenómeno frecuente que viene explicado casi siempre por la ansiedad e incluso el pánico.

En Estados Unidos conocen de primera mano este tipo de comportamiento. En épocas de huracanes, no es extraño ver a los vecinos de esas poblaciones amenazadas por la emergencia, acudir a los grandes almacenes a por provisiones, a por alimentos, linternas, pilas, baterías, papel higiénico, etc. Lo mismo sucede en las gasolineras.

El nerviosismo que impulsa a esa compra a menudo compulsiva, viene muchas veces reforzada por la presencia de alguna amenaza externa. Esto mismo se vivió por ejemplo en Venezuela en el 2018, con la reconversión de la moneda. El caos no tardó en llegar a las calles, una oleada de hombres y mujeres acudieron a sus tiendas en busca de alimentos y combustibles.

El miedo, a menudo justificado, nos impulsa sin duda hacia este tipo de comportamientos.

Bolsa de tela en el supermercado representando las compras nerviosas

 

Compras nerviosas ¿a qué se deben?

Abraham Maslow nos indicaba en su famosa pirámide de las necesidades básicas que, en la base de nuestro bienestar, en el primer escalón, se asienta el poder disponer de alimentos para nuestra subsistencia. Es así. En medio de un contexto de incertidumbre y miedo, disponer en casa de recursos básicos para subsistir genera tranquilidad en nuestro cerebro. Es algo comprensible.

Ahora bien, un hecho que hemos podido comprobar es que se necesita de muy poco para que de pronto respondamos con pánico. Debemos ser previsores, está claro.

No obstante, una misma reacción en masa provoca situaciones que todos queremos evitar: desabastecimiento de ciertos productos, largas colas e incluso situaciones de estrés y confrontación entre nosotros. Es necesario por tanto tener en cuenta algunos aspectos sobre las compras nerviosas en caso de que exista algún tipo de amenaza externa o preocupación interna.

Ser previsores, sí, comprar por pánico, no

David Savage es profesor de ciencia del comportamiento y microeconomía en la Universidad de Newcastle en Australia. Algo que nos señala este experto es que debemos aplicar siempre un comportamiento de compra «racional y equilibrado»

¿Qué significa esto? Significa, que debemos hacer una valoración realista. Si hay algún tipo de amenaza externa (por efectos naturales o emergencia sanitaria) ajustaremos la compra a lo que necesitemos y al tiempo que creamos en que no podremos acudir a las tiendas. Por término medio, y en este tipo de emergencias, siempre se aconseja realizar una compra para 15 días.

Hay que evitar además, adquirir muchas existencias de un solo producto.

Persona en la cola del supermercado representando las compras nerviosas

 

La compra por pánico genera más pánico: la retroalimentación del miedo

Los medios también son, de algún modo, incentivadores del propio pánico. Cuando hay alguna emergencia externa las compras nerviosas no solo se producen por una reacción instintiva de las personas ante una situación de miedo e incertidumbre. A veces, ver en la televisión que grupos de personas acuden a los centros comerciales en masa, alimenta esa misma conducta y eleva el miedo.

La mente desconfiada y el deseo de tener el control

Steven Taylor, es psicólogo clínico y profesor de la Universidad de Columbia Británica. Uno de sus trabajos más relevantes trata precisamente sobre cómo actúa el cerebro humano ante la presencia de una emergencia externa. En dicha investigación nos explica un aspecto interesante que debemos tener en cuenta.

La mente humana suele reaccionar con cierta desconfianza ante la información que recibe en momentos socialmente complicados. Siempre se tiene la sensación de que “no nos lo están diciendo todo”. A veces, leemos datos falsos a los que damos veracidad, otras veces, recibimos información contradictoria… Estas situaciones alimentan el miedo y lo que necesitamos es tener cierta sensación de control.

Un modo de lograrlo es a través de las compras. Llegar a casa y tener las alacenas llenas de alimentos y de productos de primera necesidad alivia y reconforta.

Cerebro humano en fondo gris representando las compras nerviosas por coronavirus

Alternativa: la compra racional en un contexto de crisis

Las compras nerviosas, ya sea las provocadas por la mera ansiedad o por la presencia de un factor externo que nos genere miedo (disturbios, cambios sociales, amenazas naturales o sanitarias…) nos obliga a varias cosas. La primera, a adaptarnos a esta situación. Lograrlo, pasa por actuar con calma, equilibrio e inteligencia. Es así como sacamos lo mejor de nosotros mismos.

La segunda es que, en caso de que tengamos que ser previsores y realizar esas compras, lo haremos de manera racional.

  • Debemos evitar que nos controle el pánico. Las conductas empujadas por la ansiedad y el miedo agravan la situación: los precios aumentan y escasean productos.
  • Hay que comprar lo que necesitemos en función de las necesidades cotidianas, ni más ni menos.
  • Si las instituciones nos recomiendan alguna medida, actuaremos en consecuencia.
  • No debemos anticipar futuribles irracionales: las tiendas no se van a dejar de recibir abastecimiento. Podremos seguir comprando con normalidad cuando así lo necesitemos.

Para concluir, si en algún momento percibimos que el miedo o la ansiedad nos desborda de algún modo, no dudemos en contactar con profesionales especializados.

Las crisis se afrontan desde la calma, el consenso, el comportamiento cívico y aunando esfuerzos y motivaciones entre todos.

  •  Taylor, Steven (2019) The Psychology of Pandemics. Cambridge Scholars