Diferencias entre la motivación intrínseca y extrínseca - La Mente es Maravillosa

Diferencias entre la motivación intrínseca y extrínseca

Eva Maria Rodríguez 13 febrero, 2016 en Actualidad y psicología 200 compartidos
Hombre con motivación intrínseca escribiendo la palabra

Aunque hay muchas teorías sobre lo que nos motiva, lo cierto es que las personas estamos motivadas por factores tanto internos como externos. La personalidad, el autoconcepto y el tipo de tarea suelen determinar si es la motivación intrínseca la dominante o es la extrínseca.

¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿Qué es lo que impulsa nuestro comportamiento? ¿Quieres sentirte más motivado para tener éxito en tu día a día? Cada comportamiento tiene una causa subyacente. Así, la comprensión de los motivadores que impulsan el comportamiento son claves para cambiar o mejorar sus resultados.

Este es sin duda un tema que nos afecta a todos nosotros de forma directa. Experiencias como aprobar un examen, perder peso, conseguir que nuestros hijos aprendan algo determinado, lograr un objetivo laboral o incluso mejorar como seres humanos requiere que integremos ese componente mágico: la motivación. Sin embargo la forma en que alcanzamos ese logro viene mediada por una amplia serie de procesos.

Profundicemos en ellos a continuación.

“La única diferencia entre el éxito y el fracaso es la capacidad de actuar”

– Alexander Graham Bell-

Mano cogiendo una medalla con motivación

Qué es la motivación extrínseca

La motivación extrínseca se define como todas esas acciones que realizamos con el fin de obtener algún tipo de recompensa externa. Puede ser algo físico, monetario o un refuerzo psicológico. Es decir, el factor motivador no es una consecuencia natural de la tarea.

Las formas psicológicas de motivación extrínseca pueden ser también elogios. Los niños por ejemplo, basan una buena parte de sus comportamientos tempranos en este tipo de motivación: ansían ese refuerzo positivo por parte de los adultos para regular su conducta, construir su identidad y conformar a su vez la base de la motivación intrínseca.
De hecho, no podemos dejar de lado un aspecto clave: gran parte de la motivación extrínseca se convierte en motivación intrínseca, tarde o temprano el ser humano aprende a realizar una serie de conductas y acciones sin esperar nada a cambio. De hecho, no nos equivocamos si decimos que este proceso, este cambio es uno de los más analizados en el mundo de la educación, tal y como nos revela un estudio llevado a cabo en la Universidad de Otawa y la Universidad de Quebec, en Canadá.
En la motivación extrínseca el comportamiento es motivado por el deseo de obtener algo deseado o evitar un resultado adverso.
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Qué es la motivación intrínseca

Una de las teorías más conocidas sobre la motivación intrínseca es el de la autodeterminación. Enunciada en 1975 por los psicólogos por Edward Deci y Richard Ryan, ambos profesores de la Universidad de Rochester , afirma que las personas tienen tres necesidades psicológicas innatas:

  • La necesidad de sentirse competentes.
  • La necesidad de relacionarnos.
  • La necesidad de tener autonomía.

Así,  la motivación intrínseca surge en el ser humano a partir de la combinación de estas tres dimensiones. Se hace referencia ante todo a esas acciones donde la persona lleva a cabo una serie conductas por propia voluntad, inspiración y deseo. Nunca por obtener una mera recompensa externa.

Algunos ejemplos de este tipo de motivación son estudiar para mejorar y sentirse realizado, hacer lo que se te pide porque sabes que es tu deber y así te sabes mejor persona, hacer el trabajo porque lo asumes como tu obligación y así te sientes satisfecho contigo o participar deporte para superarte.

Por otro lado, todas esas tendencias espontáneas que llevamos a cabo por mera curiosidad, para buscar desafíos o con el fin de desarrollar nuestras habilidades y conocimientos, genera toda unas serie de beneficios en nuestro cerebro. Este es sin duda un dato muy relevante que nos invita a la reflexión.

Tal y como nos revelan en un estudio llevado a cabo en la Universidad Strathfield, Australia y publicado en Frontiers in Human Neurosciencie, la motivación intrínseca favorece la aparición de serotonina en nuestro organismo, mejoran los procesos cognitivos y se alivia el estrés.

En la motivación intrínseca el comportamiento es motivado por el deseo de mejorar y por la satisfacción de hacer las cosas bien hechas.
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Cuál es mejor, la motivación intrínseca o la extrínseca

La principal diferencia entre los dos tipos de motivación es que la extrínseca surge desde fuera de la persona y la intrínseca surge de la propia tarea. Esto no significa que la motivación extrínseca sea peor que la intrínseca. Sin embargo, hay que tener en cuenta algunos factores importantes, especialmente cuando se trata de motivar a otros.

Hombre subiendo unas escaleras con motivación

Los investigadores han encontrado que los dos tipos de motivación pueden diferir en eficacia de las personas. Algunos estudios han demostrado que el exceso de recompensas externas para un comportamiento ya internamente gratificante puede conducir a una reducción en la intrínseca. Este fenómeno se denomina efecto de sobrejustificación.

  • Sin embargo, la motivación extrínseca puede ser beneficiosa en algunas situaciones. Por ejemplo, las recompensas externas pueden provocar el interés por participar en algo en lo que el individuo no tenía ningún interés inicial.
  • Además, las recompensas extrínsecas pueden ser utilizadas para motivar a otros a adquirir nuevas habilidades o conocimientos. Una vez que estas habilidades tempranas han sido aprendidas, las personas pueden evolucionar hacia una motivación intrínseca para seguir con el desarrollo de la actividad.

Las recompensas externas también pueden ser una fuente importante de información, permitiendo que las personas sepan cuando han alcanzado el nivel de rendimiento requerido, han superado la media o han alcanzado el nivel que se esperaba de ellas.

Aunque la mayoría de los especialistas sugiere que la intrínseca es mejor, no siempre es posible. En algunos casos, la gente simplemente no tienen ningún deseo interno de participar en una actividad. Por otra parte, aunque el exceso de recompensa puede ser problemático, cuando se usan apropiadamente pueden ser una herramienta útil.

El papel de las recompensas

Mujer que tiene reconocimiento en el trabajo por su motivación intrínseca

Los investigadores Lepper,  Henderlong y  Gingras de la Universidad Rochester, en Reino Unido han llegado a tres conclusiones respecto a las recompensas extrínsecas y su influencia en la motivación intrínseca. Cabe destacar que las recompensas externas inesperadas normalmente no merman la motivación intrínseca. Por ejemplo, si un estudiante obtiene una buena calificación porque disfruta aprendiendo y recibe una gratificación, su motivación por aprender no se verá afectada.

  • Una segunda conclusión es que los elogios pueden aumentar la motivación interna. Los investigadores han encontrado que el reconocimiento social y el feedback positivo, cuando el rendimiento de alguien supera el de la media, puede aumentar la motivación intrínseca. Otro tipo de motivadores extrínsecos, como los materiales, pueden disminuir la motivación intrínseca cuando ya de por sí es alta.

Por último, la motivación extrínseca y la motivación intrínseca también pueden desempeñar un papel importante en la configuración de aprendizaje. Algunos expertos sostienen que el énfasis en las recompensas externas reduce cualquier motivación intrínseca. Otros sugieren que estos motivadores extrínsecos ayudan a los estudiantes a sentirse más competentes en el aula, mejorando así la intrínseca.

Eva Maria Rodríguez

Profesora, escritora, blogger y madre de dragones. Espero que mi experiencia como madre, como educadora y como mujer sea de utilidad para tod@s los que leéis este blog.

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