Donald Woods Winnicott, biografía del psicoanalista que innovó en pediatría

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
19 diciembre, 2018
Donald Woods Winnicott  mostró a las madres que todas tienen a su disposición adecuadas capacidades para favorecer el desarrollo óptimo, seguro y feliz de sus propios hijos.

Decían de Donald Woods Winnicott que poseía un genio clínico excepcional. Este pediatra, psicoanalista y psiquiatra inglés ayudó a miles de padres a comprender mejor la vida emocional de los niños. Profundizó en los procesos transicionales que favorecen la progresiva individuación del yo y gracias a él, se asentaron las bases de la vinculación madre-hijo.

La herencia teórica y práctica que nos dejó el doctor Winnicot fue clave dentro del campo de la pediatría. Los expertos suelen definirlo a menudo como esa figura independiente que trajo grandes progresos al marco psicoanalítico. Supo situarse con voz propia entre la corriente freudiana y la kleiniana (enfoque este último heredado de Melanie Klein, creadora de la teoría del funcionamiento psíquico).

A lo largo de los años 40, Donald Woods Winnicott aportó abundantes investigaciones y trabajos al British Medical Journal. Quería tener una posición propia en el campo de la psiquiatría infantil y contribuir así al avance de esta ciencia. Evitó, en la medida de lo posible, centrarse en una única escuela teórica, para aportar ideas innovadoras sobre la psique del bebé y el niño.

A día de hoy, sus libros siguen editándose de forma regular. El público, y en especial los padres, reciben con interés trabajos tan interesantes como El primer diálogo o  Aciertos y errores en la crianza de los hijos.

«Una madre resulta más eficaz que nunca cuando confía en su propio criterio».

-D. Winnicott-

Donald Woods Winnicott

Donald Woods Winnicott

Donald Woods Winnicott nació en Plymouth en 1896. Pertenecía a una familia de clase alta metodista, vinculada a la política y a las viejas tradiciones británicas. Ahora bien, tal y como se revela en muchas de sus biografías, su infancia contó con una notable ventaja según él.

Su padre Frederick, comerciante y alcalde de Plymouth, no estaba demasiado por casa. Fue criado por una madre afectuosa, comunicativa y muy cercana. Contaba además con dos hermanas mayores y una niñera. Todo ello le permitió crecer en un entorno seguro, donde poder expresar miedos e inquietudes sin barreras y donde sentirse validado en todo momento. Todo ello, marcaría sin duda sus posteriores trabajos.

En 1910 se matriculó en el Lays School para estudiar ciencias y más tarde, ingresaría en el Jesus College en Cambridge para formarse como médico. No obstante, con el estallido de la Primera Guerra Mundial, el joven Winnicott interrumpiría sus estudios para servir en la marina.

El trabajo junto a Melanie Klein

Después del paréntesis bélico, Donald Woods Winnicott logró finalizar sus estudios y especializarse en pediatría en 1920. A partir de ese momento, elige mejorar su formación de la mano de Melanie Klein, una célebre psicoanalista austríaca que parte de las teorías sobre el inconsciente de Sigmund Freud para desarrollar sus práctica clínicas con los niños. Ahora bien, al cabo del tiempo surgen diversas discrepancias entre ambos.

  • Klein pensaba que no era de utilidad incluir a los padres en el proceso terapéútico. Winnicott, por su parte, opinaba que era imprescindible, puesto que la figura de los progenitores es clave para comprender muchos procesos patólogicos en los niños.
  • A su vez, Winnicott se sentía influenciado por muchas más corrientes a parte del psicoanálisis. Le atraían, por ejemplo, los trabajos de Darwin sobre la supervivencia en un medio hostil. Esa idea le permitió entender que los bebés necesitan de un ambienta facilitador para sobrevivir. Y algo así solo podía venir facilitado por la madre.

Las discrepancias entre Klein y Winnicot fueron muy marcadas. No obstante, integró varias de la teorías de esta psicoanalista, como los conceptos del mundo interno, el poder de la fantasía y la utilidad del juego para ver en los niños defensas primitivas, miedos y estados como  la depresión reactiva.

Donald Woods Winnicott erige una base más coherente y sólida del psicoanálisis

En 1931 publica Clinical Notes on Disorder of Childhood. Más tarde, llegaría The maniac defense y The Family and Individual Development. Con estas aportaciones Donald Woods Winnicott erigió una base más coherente y sólida del psicoanálisis. Colegas, catedráticos, profesores y la propia comunidad psicoanalítica destacan sus ideas innovadoras.

  • Su obra se alzó como un avance teórico y práctico indiscutible en el campo de la psicología y psiquiatría infantil.
  • Asimismo, un detalle que definió a este psicoanalista fue su preocupación real por los niños. Durante la Segunda Guerra Mundial creó hogares de acogida y centros para atender a los pequeños durante los bombarderos. 
  • Ofreció ayuda terapéutica a muchas familias para superar los traumas de la guerra y se preocupó a su vez por su evolución. Fue una figura entregada a su trabajo y a sus ideales.

Todo ello se vio recompensado con nombramientos muy destacados en el ámbito académico. Se hizo cargo de la presidencia de la British Psichoanalytical Society y fue siempre ese puente excepcional entre la psiquiatría y el psicoanálisis. Falleció en Londres el 25 de enero de 1971. Tenía 74 años.

Principales aportaciones de Donald Woods Winnicott

Madre con su bebé simbolizando las teorías de Donald Woods Winnicott

La obra de Winnicott se centró casi en exclusiva en el vínculo entre la madre y el hijo. La figura materna era para él ese sostén psicológico esencial para que el niño desarrollara un YO auténtico, saludable y feliz. Estas son las principales aportaciones de Donald Woods Winnicott:

1. El bebé no existe sin su madre 

La disponibilidad materna, esa cercanía absoluta segura y afectuosa, es la que va conformando la entidad psíquica del niño. Sin ella, un bebé no existe. Necesita ese envoltorio físico y afectivo para poder crecer en todos los sentidos.

2. Los fenómenos transicionales

Los procesos transicionales son etapas que permiten a los niños pasar de una etapa a otra. Hacerlo de forma segura mediante el apoyo de los progenitores asegurará el éxito. Un ejemplo de transición es pasar de la lactancia materna a la alimentación sólida, pasar del balbuceo al habla, del gateo a la marcha bípeda.

3. El juego, una necesidad esencial

A través del juego el niño entra en contacto con su sentido de existencia y con su identidad. Es un escenario donde imaginar, probar, experimentar, compartir, aprender, idear… Lo que sucede en ese universo psíquico favorece su evolución.

4. La crianza es alegría y la madre debe confiar en ella misma

Donald Woods Winnicott era un psiquiatra que enfocó su perspectiva hacia el positivismo, hacia la felicidad en el proceso de la crianza y la educación. Asimismo, mantuvo siempre la convicción de que debe confiarse en el instinto de la madre. Solo ellas saben lo que es mejor para sus niños en cada momento.

5. El peligro del «falso yo»

El peligro del falso yo surge en el niño cuando no se siente atendido, comprendido, amado. Es entonces cuando elige «ser otro». Será alguien lleno de necesidades que buscará siempre la atención de los demás. Será un pequeño habitado por los vacíos que no tendrá la oportunidad de individualizarse, de desarrollar su personalidad de manera saludable.

Para concluir, tal y como podemos ver, la contribución  de Winnicott a la evolución del psicoanálisis supuso un gran cambio. De pronto, se puso luz en la figura de los padres (en este caso la madre) como clave en las relaciones tempranas.

  • De la Torre Carreras, E. (2012). Reflexiones sobre el devenir terapeuta desde las aportaciones de D.W. Winnicott. Clínica e Investigación Relacional, 6 (2): 302-311.
  • Hartmann, L. (2003). Winnicott: Life and Work. American Journal of Psychiatry, 160(12), 2255-2256.
  • Johns, Jennifer. (2005). Donald Winnicott. International Dictionary of Psychoanalysis.
  • Kanter, J. (2000). The Untold Story of Clare and Donald Winnicott: How Social Work Influenced Modern Psychoanalysis. Clinical Social Work Journal, 28(3), 245-261.