El amor en el espectro autista: inicio y desarrollo de la pareja

13 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Sergio De Dios González
El amor en el espectro autista es uno de esos temas rodeado de mitos y que poco o nada se tratan. Una interesante serie de Netflix nos ha dado la oportunidad de conocerlo un poquito mejor....

El amor es uno de los temas más tratados por el cine, la literatura, la pintura, la escultura… Para resumir, podríamos decir que tiene su pequeño espacio en todas las formas de expresión que conocemos. Sin embargo, son muy pocas las ocasiones en las que se han analizado las particularidades de este sentimiento y de las relaciones en grupos que son minoritarios en la sociedad. Por eso, siguiendo la estela de la serie que se ha estrenado de manera reciente en Netflix, hoy queremos hablar del amor en el espectro autista.

Dentro del cajón del trastornos del espectro autista se encuentran agrupados una serie de trastornos que se caracterizan porque afectan a la comunicación y al comportamiento de la persona.

Gracias a los instrumentos de cribado con los que contamos hoy en día, este tipo de trastornos suelen detectarse a edades muy tempranas, lo que a su vez produce que la intervención comience antes y que los resultados sean mejores. Por otro lado, el hecho de que ya muestren su presencia en la infancia hace que sean considerados trastornos del desarrollo.

Acudiendo a la ficción, quizás uno de los personajes más emblemáticos de este espectro sea Sheldon Cooper. Prácticamente en todos los capítulos de la serie, somos testigos de las dificultades que tiene este personaje para socializar. Vemos cómo sus amigos, en ocasiones, tienen que hacer un esfuerzo considerable por encajar su particular forma de manifestar lo que piensa o siente. Este puede ser un buen punto de partida para intentar anticipar algunos de los detalles que nos dejará ver El amor en el espectro autista.

La primera cita en el amor en el espectro autista

El primer mito que derriba la serie, y en el que hace especial hincapié, es en el de las personas con un trastorno del espectro autista sí quieren tener relaciones. Pueden disfrutar y mucho de actividades solitarias, pero eso no quita para que no sientan el deseo de compartir y enamorarse, es decir, compartir su vida con alguien o construir una intimidad.

Esta es quizás la primera barrera que tienen que romper, que los demás sean capaces de reconocer esta aspiración. Dicho de otra manera, en su manera de entender la afectividad cabe el amor. Así, a lo largo de la serie podemos conocer la historia de dos parejas que ya han dado el paso de ir a vivir juntas. Un camino, que como ellas dicen, no ha sido en absoluto fácil.

Sin embargo, lo que más predomina en la serie es la ilusión de varias personas con TEA ante la posibilidad de tener una primera cita. En ellos podemos ver unos nervios que conocemos y unas inseguridades que también son familiares, ya que no son muy distintas a las nuestras. También podemos ser espectadores de cómo se produce ese encuentro y de las dificultades a las que se tienen que enfrentar.

La comunicación

En algunos puntos de la serie-documental El amor en el espectro autista, podemos asistir a algunas sesiones en las que chicos y chicas con este trastorno se preparan para estos encuentros.

El primer punto a trabajar es el saludo. Se explicitan esa manera de recibir al otro que todos tenemos de alguna manera interiorizada. Levantarnos para recibir al otro o mantener el contacto visual durante los primeros intercambios. Un punto en el que también se incide para el resto del encuentro.

Otra de las habilidades que se suelen trabajar con ellos es la de mantener viva la conversación. Para ello, se les anima a que hagan una pequeña lista de temas y preguntas que les gustaría hacerle al otro.

Pareja comiendo en el río

Después, se les propone avanzar a un nivel superior, de manera que la conversación pase de ser un interrogatorio a una conversación más real en la que haya menos posibilidades de que el otro se sienta intimidado. De esta forma, se trabaja el intercambio de turnos a partir de una única pregunta o de preguntas derivadas de una respuesta que no hayan sido planeadas.

En todos los casos, los especialistas intentan que entiendan el encuentro y la conversación como flexible. Una flexibilidad que ensayan también para no ser demasiado directos o hacer preguntas personales que estén en un nivel de intimidad al que todavía no han llegado. Vemos que este un punto que les cuesta especialmente.

Ante ello, los especialistas les trasmiten una idea que a buen seguro también nos habrían trasmitido al resto en nuestra primera cita: a mantener conversaciones interesantes también se aprende. De ahí que sea tan importante el hecho de que las personas con trastornos del espectro autista se relacionen con personas que no solo compartan sus intereses, desconocidos con los que van a tener que encontrar puntos en común a partir de un primer contacto.

La serie, en sí, merece la pena. El hecho de que exista un proyecto tan valiente ya merece que le dediquemos minutos. Además, como puntos fuertes podemos destacar su sinceridad: nos muestra que una relación para estas personas es posible, pero también una meta que no es fácil de alcanzar.

De hecho, lo que vemos es que la mayoría de citas no terminan llegando buen puerto; eso nos permite ser testigos del impacto emocional que esto tiene, pero también de cómo se recuperan y terminan concediéndose una nueva oportunidad.