¿El azúcar nos hace más felices?

¿El azúcar nos hace más felices?
Gema Sánchez Cuevas

Revisado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas.

Última actualización: 04 octubre, 2018

¿Nunca has sentido la necesidad imperiosa de tomar algo dulce para sentirte mejor? De hecho, el azúcar está asociado socialmente a lo bueno, rico y agradable. Jean de la Fontaine dijo “cosa dulce es un amigo verdadero”. Pero, ¿es posible que debamos cambiar esta percepción tan común?

En realidad, lo dulce nos gusta desde que nacemos. Según un estudio llevado a cabo en el seno de la Universidad de Washington, en Estados Unidos, los recién nacidos ya tienen una preferencia muy marcada por los sabores azucarados. En contraste con otras sensaciones gustativas, el dulce es su preferido.

¿A qué se debe? Según una buena parte de la comunidad científica, es un vestigio evolutivo. Antaño, los jóvenes consumían alimentos ricos en calorías, es decir, más azucarados. Gracias a esta costumbre aumentaban sus probabilidades de supervivencia cuando escaseaba la comida.

Hoy en día, obviamente, esta costumbre, pese a que parece que permanece en nuestro código genético, no es tan útil para nuestra supervivencia. No obstante, nos sigue encantando el azúcar e incluso la consumimos cuando nos sentimos mal. Pero, ¿realmente es bueno?

¿Es el azúcar un bálsamo para la felicidad?

La respuesta es que no. Lo cierto es que el azúcar consumida sin moderación no es demasiado beneficiosa para nuestro organismo. No obstante, hay que apuntar que en su justa medida, es necesaria. Pero en exceso, resulta muy perjudicial.

¿Quiere esto decir que no podemos tomar un dónut o un dulce de vez en cuando? Claro que no. El problema surge cuando la ingesta de alimentos con exceso de azúcar se realiza a diario. ¿Por qué? Porque ya de por sí muchos de los productos habituales de nuestra dieta, sin contar los caprichos, llevan un exceso de este ingrediente.

Mujer comiendo donuts

Actualmente, gran parte de los alimentos que tomamos de manera habitual se elaboran con dulces calorías vacías, es decir, sin nutrientes esenciales ni necesarios para nuestro organismo, pero que dan buen sabor. Este detalle, que es muy común incluso en comidas saladas, no solo no nos hace más felices, sino que nos perjudica en nuestra salud y nos hace más desgraciados.

Además, según Paul van der Velpen, jefe del Servicio de Salud de Ámsterdam, en Países Bajos, el azúcar en exceso puede provocar efectos similares a la droga, creando un hábito capaz de convertirse en adicción.

“Nada existe más dulce que la miel. Excepto el dinero”

-Benjamin Franklin-

¿Qué efectos provoca el azúcar en nuestro cuerpo?

Como hemos hablado en otras ocasiones, una correcta alimentación se asocia directamente a nuestro estado mental. Con una dieta equilibrada y rica en nutrientes esenciales, las funciones cerebrales y corporales tendrán un funcionamiento óptimo.

Sin embargo, el azúcar en exceso, especialmente la contenida en dulces y demás productos muy procesados, es perjudicial para la salud física, y por ende, para la mental. Es más, como hemos dicho, puede provocar adicción, lo que ha hace aún más peligrosa.

La doctora y escritora Nancy Appleton ha creado un listado de efectos negativos que el consumo de azúcar puede provocar en nuestro organismo. Entre los más llamativos para nuestra felicidad, destacan:

  • El azúcar produce una rápida subida de adrenalina. Así pues, si la tomas para relajarte, en realidad estás provocando el efecto contrario.
  • El azúcar es un excelente conductor para la ansiedad, por lo que en procesos depresivos y de estrés, resulta absolutamente contraproducente.
  • En los niños, provoca irritabilidad y dificultad para la concentración. Este efecto, más pronunciado en los pequeños, también es extrapolable a los adultos.
  • Por el hecho de ser adictiva, un consumo de azúcar excesivo podría causar un aumento del riesgo de alcoholismo. No olvidemos que estas bebidas también contienen azúcares.
  • El azúcar podría provocar envejecimiento prematuro, lo que afectará a nuestra confianza y autoestima.

Conclusiones sobre el azúcar y la felicidad

Estos son solo algunos de los efectos que el azúcar puede provocar en nuestro cuerpo y que también se extienden a nuestra psique. Pero la lista es enorme, pues podría desembocar en cánceres y desestabilizaciones físicas peligrosas.

Mujer comiendo un helado

Pero lejos de crear alarma, hemos de decir que un consumo sensato de azúcares no tendrá efectos contraproducentes. En realidad, el uso del sentido común será nuestro mejor aliado. No hemos de olvidar que encontramos azúcar en la fruta, la verdura y todo tipo de productos que consumimos de forma habitual.

“A la larga, lo más dulce amarga”

-Anónimo-

Es decir, que si te apetece un dulce de forma puntual, cómelo sin problemas. Pero si sientes que lo necesitas constantemente, tal vez te enfrentes a un problema más grave. Porque el azúcar no solo atenta contra la felicidad como estado -más allá del placer que puede sentir al saborear-, sino que en exceso, lo más normal es que se produzca el efecto contrario, reforzando precisamente la ansiedad que sientes y que intentas paliar con la visita a la nevera o al armario de los dulces.


Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.