El lado positivo de la ira

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 27 febrero, 2015
Yamila Papa · 22 febrero, 2015

Las cosas pueden ser positivas o negativas según el cristal con el que se las mire. Si bien es cierto que la ira tiene muy mala prensa y se ha cavado su propia fosa, como se dice popularmente, tenemos que aprender a ver la parte buena de esta emoción.

¿Sabías que existe un lado positivo de enojarse? Claro que sí, mientras las cosas sean equilibradas, no hay problemas. No siempre es negativo tener ira, y expresarla correctamente nos puede ayudar a evitar muchos problemas y hasta enfermedades.

La ira está en un grado más elevado que el simple enojo o el enfado, aunque en muchos casos se suelen usar estas tres palabras como sinónimos.

En una reciente investigación en relación a la ira, se indica que si bien solemos pensar que esta emoción es negativa, primitiva y no nos hace bien, en realidad, esto no es así.

Como decía al principio, todo lo malo siempre esconde algo de bueno (imagina el símbolo del Yin Yang, por ejemplo).

La ira no solo sirve para hacernos sentir mal, protagonizar peleas innecesarias, decir cosas de las que después nos arrepentiremos y no medir las consecuencias de nuestros actos, sino que también nos puede beneficiar si la sabemos usar a nuestro favor.

Sin embargo, la ira ha sido condenada desde hace años, como algo malo, destructivo, que era necesario reprimir, desviar u ocultar. Aún hoy seguimos manteniendo esa idea y tratamos por todos los medios de no demostrar cuando estamos enojados. Creemos que la ira es algo irrazonable, innombrable e inmostrable.

 

¿Cuáles son los beneficios de la expresión de la ira?

 

Al igual que ocurre con todas las emociones, la ira también tiene sus responsabilidades, propósitos y razones para existir. Puede ser usada para buenos fines. ¿No lo crees? Ahora sabrás por qué estamos diciendo esto:

En primer lugar, estar enojado es una fuerza que te motiva. ¿Cuántas veces te ha ocurrido que después de enfadarte mucho por algo lo cambiaste o trabajaste para mejorarlo?

El enojo es una manera de abrir o derribar las barreras mentales y emocionales que nos ponemos para no hacer diferentes cosas. Si algo nos provoca ira, es probable que lo solucionemos.

En segundo término, se ha comprobado que las personas que viven enojadas son más optimistas. Sí, así como has leído, aunque pueda sonar extraño. Las personas que se enojan por algo en específico, como ya se dijo antes, son las que toman más cartas en el asunto, como se suele expresar. Por ello es que saben cuando algo puede funcionar en el futuro y se vuelven menos pesimistas.

El tercero de los beneficios de la ira es que este sentimiento nos puede ayudar a relacionarnos con los demás. Ya que el enojo es una manera de comunicar lo que sentimos, sobre todo en lo que se refiere a lo que consideramos injusto, es excelente para explicarle a los otros lo que pensamos o sentimos.

Nos suelen enseñar desde pequeños que la ira es mala y peligrosa y por ello se debe ocultar. Sin embargo, si nos diéramos la oportunidad de expresar el enojo, habrían menos problemas. Ocultar cuando no estamos de acuerdo con algo o alguien perjudica cualquier relación.

¿Sabías que la ira nos permite conocernos más? Así es, ya que nos da una idea de cómo somos en realidad, cómo reaccionamos ante las cosas que ocurren.

Nos otorga información muy valiosa si la sabemos usar de manera inteligente, ayuda a formar una opinión de nosotros mismos y a comprender un poco mejor nuestras vidas. Además, puede ser una manera maravillosa de motivar el propio cambio.

En quinto lugar, la ira sirve para reducir la violencia. Seguro has quedado extrañado con esta afirmación, y quizás hayas leído la frase de nuevo. No nos hemos equivocado. Como se indicaba en otro de los puntos anteriores, el enojo tiene que ver con las ganas de solucionar los problemas, con no aceptar lo que es injusto y con buscar una solución para cada situación.

Por último, la ira puede ser usada como una buena estrategia en las negociaciones. Muchas personas utilizan este sentimiento para obtener lo que desean. Si bien no podemos afirmar que esto sea legítimo, tal vez sea otra de las características positivas del enojo que vale la pena explorar.