El ocio como actividad de liberación emocional

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 6 octubre, 2018
Guillermo Bisbal · 6 noviembre, 2018
Es de suma importancia saber que todo individuo debe tener un equilibrio entre las actividades recreativas y laborales en su vida cotidiana, para beneficiarse de la liberación emocional que proporciona el ocio.

Es hora de empezar a ver el ocio como actividad de liberación emocional, y ponerlo, al menos, a la misma altura que el trabajar, comer y descansar. Entendemos como ocio ese tiempo que se dedica a actividades recreativas, que no sean el trabajo o las labores domesticas. Para completar la definición, hablamos de actividades que se realizan de manera voluntaria.

La diferencia entre las actividades de ocio y las obligatorias es relativa a cada persona. Para algunos el hacer música, dibujar y cocinar pueden ser actividades de ocio, mientras que para otras personas pueden ser un trabajo. Por esta razón es importante que toda persona encuentre alguna actividad de ocio que le permita desconectar de su trabajo.

Estas actividades de ocio benefician de muchas maneras el cuerpo y la mente de quien las realiza. Sirven para descansar, para divertirse, para relajarse e incluso para socializar con otros personas. Pero principalmente nos centraremos en los beneficios del ocio como actividad de liberación emocional.

El ocio como actividad de liberación emocional nos ayuda a sentirnos mejor.

Beneficios del ocio como actividad de liberación emocional

Las actividades de ocio producen excelente beneficios a nuestra salud física, mental y emocional. Debido a que mejoran nuestro estado de ánimo, fortalecen la motivación personal y nos hacen menos vulnerables al estrés. En definitiva, nos facilitan diferentes formas de afrontar distintos problemas de nuestras vidas.

Por esta razón es importante que toda persona que desee estar saludable se interese por encontrar un equilibrio entre las actividades de ocio y las laborales.

Podemos pensar que esto es tan fácil de decir…, como difícil de conseguir. Quizás porque pensamos que el ocio está muy relacionado con el gasto -un dato que sí reflejan las estadísticas, pero que no tiene por qué ser necesariamente así-. Otro argumento puede ser la falta de tiempo o de ideas.

Persona meditando en un retiro de silencio

La clave está en hacer una primera inversión de búsqueda y reorganización. Adopta una actitud abierta también jugará a nuestro favor, igual que los niños que están encantados de probar lo nuevo. Sí, aunque parezca mentira, por muchos años que acumulemos, nunca llegaremos a ser lo suficientemente mayores como para no poder hacer cambios en nuestra rutina, para decidirnos a explorar caminos nunca transitados.

Algunos especialistas recomiendan estas actividades de ocio como si fueran un fármaco más. Debido a que los efectos beneficiosos en el cuerpo y en la mente son sorprendentes. Entre ellos podemos mencionar:

  • Favorece el funcionamiento del sistema cardíaco, al mejorar la respiración y la circulación.
  • Ayuda en los ciclos digestivos, evitando irregularidades.
  • Potencia la creatividad y a la imaginación.
  • Fortalece el sistema inmunológico.
  • Consolida y aumenta el círculo de apoyo.
  • Disminuye la ansiedad: se dan menos situaciones de ansiedad y la gestión de la propia emoción mejora.
  • Mejora la autoestima y promueve una actitud más positiva.
  • Funciona como un drenaje para todas las emociones negativas que vamos acumulando.

El deporte y la liberación emocional

El deporte es una de las mejores actividades de ocio para canalizar el estrés y drenar las emociones negativas. Nuestro cuerpo no solo se siente bien físicamente y con mayor energía, sino que también nos desconecta de la rutina.

Biológicamente estamos diseñados para movernos. De hecho, seguro que muchas de las veces en las que has practicado deporte has tenido la sensación de re-encontrarte y te has dicho: “Yo esto lo tengo que hacer más, porque me quiero sentir más veces así”.

No hay deporte que no proporcione estos beneficios (aunque también es cierto que algunos deportes conllevan riesgos). Sin embargo, la variedad es abrumadora, de manera que ser más conservadores o prudentes es un argumento que no se sostiene para justificar una vida sedentaria, ¿a que no?

Chico y chica chocando sus manos mientras hacen deporte

Los videojuegos y liberación emocional

Los videojuegos también pueden ser considerados como una actividad de ocio. Capaces, como cualquier actividad recreativa, de hacernos desconectar de las preocupaciones. Las estadísticas nos dicen que cada vez son más las personas que acuden a este tipo de entornos virtuales para desarrollar sus habilidades alejadas de la repercusión que puede tener, por ejemplo, fallar en la realidad.

Los videojuegos, dependiendo en buena medida de la temática de los mismos, son empleados como reguladores emocionales. Para afrontar sentimientos como la ira o la tristeza, promoviendo estados de ánimo más positivos.

Algunos investigadores, como Ferguson y Rueda (2010), han revelado que tanto los videojuegos pueden configurar buenos escenarios para ensayar la gestión emocional, especialmente cuando hablamos de emociones como la frustración o la ansiedad.

Mano de un adolescente con un mando de la videoconsola

Cañellas Artigues, C. (2014). Videojuegos, Nativos Digitales y Salud Mental: más allá de la ficción. Trabajo Final de Grado. Islas Baleares: Universidad de las Islas Baleares.