El prejuicio sexista en la sociedad actual

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 11 junio, 2019
Patricia Grande Yeves · 24 junio, 2019
El prejuicio sexista ha evolucionado de forma notable en los últimos años. Entre las teorías actuales destaca la distinción planteada por los psicólogos Swin, Aikin, Hall y Hunter.

El sexismo es una actitud basada en una supuesta inferioridad de las mujeres como grupo. Esta conducta ha sido desarrollada a lo largo de la historia por factores sociológicos, hasta haber llegado a oprimir completamente a la mujer por el simple hecho de serlo.

Actualmente, esta actitud no suele expresarse abiertamente en muchas sociedades occidentales; desde la mayoría de colectivos se trata de evitar o se lucha contra ella. Sin embargo, en gran parte del mundo, al igual que el machismo, el sexismo se mantiene muy arraigado.

El prejuicio sexista durante las últimas décadas ha evolucionado de forma notable. Entre las teorías actuales destaca la distinción planteada por los psicólogos Swin, Aikin, Hall y Hunter. A continuación, la desarrollamos.

Mujer triste

Teorías actuales sobre el prejuicio sexista

Primero, habría que diferenciar entre el viejo sexismo y el sexismo moderno. El viejo sexismo sería la concepción tradicional sobre el rol de la mujer inferior al del hombre. El sexismo moderno, en cambio, está caracterizado principalmente por la oposición a las demandas feministas. Esta actitud está basada en la creencia de que las mujeres ya no son objeto de discriminación, por lo que toda política o acción feminista sería innecesaria.

Además, recientemente ha surgido el denominado neosexismo. Esta teoría refleja el conflicto existente en muchas personas: los valores igualitarios hacia las mujeres frente a los sentimientos de superioridad masculina que aún se experimentan hacia ellas.

Los psicólogos Glick y Fiske trataron de aplicar al sexismo un análisis similar al realizado con las teorías contemporáneas sobre el prejuicio racial. Sin embargo, la particularidad de la relación entre hombres y mujeres dificulta aplicar las teorías del prejuicio racista al sexista.

Se da una paradoja: la relación entre hombres y mujeres ha implicado dominancia y subordinación pero, a su vez, este tipo de interacción no ha impedido la formación de relaciones íntimas y familiares. El hombre ha podido rechazar a las mujeres en su puesto de trabajo, pero abrazarlas en su casa. La ambivalencia hacia las mujeres se refleja claramente de la ambivalencia racial.

La teoría del sexismo ambivalente

Desarrollada por Glick y Fiske (1996-2001), es la teoría más influyente en la actualidad sobre sexismo. Como propiamente menciona, se basa en la ambivalencia. Las relaciones entre hombres y mujeres, a lo largo de la historia y en la actualidad, se han encontrado caracterizadas por la dependencia. En este sentido, coexistirían dos tipos de sexismo: 

  • Sexismo hostil. Es a través del que se caracteriza a las mujeres como un grupo subordinado y legitima el control social que ejercen los hombres. La mujer es evaluada negativamente como inferior.
  • Sexismo benevolente. Sería la conducta que idealiza a las mujeres como esposas, madres y objetos románticos. Verdaderamente, presupone también la inferioridad de las mujeres al considerar que necesitan de un hombre para que las cuide y proteja.

En el sexismo benevolente, la mujer es evaluada de manera positiva como diferente, pero enmarcada dentro de unas determinadas funciones; en el hostil, a la mujer se le atribuyen características por las que se les critica. Al final, ambas formas tienen el objetivo de legitimar y reforzar la desigualdad de género.

Mujer en desigualdad con hombres

El feminismo y la lucha por la igualdad

Actualmente, debido al desarrollo de los derechos fundamentales en muchas sociedades (principalmente occidentales), el feminismo y la lucha por la igualdad está en auge.

El feminismo es un movimiento social y político, iniciado a finales del siglo XVIII, que supone la toma de conciencia de las mujeres como grupo. Las mujeres, a través del movimiento, hacen voz de la opresión, dominación y explotación de que han sido y continúan siendo objeto en el seno del patriarcado. El feminismo mueve a la acción para la liberación de su sexo.

En el mundo sigue existiendo mucha desigualdad. Los prejuicios sexistas, la violencia de género o los delitos sexuales son acciones que continúan manifestándose día tras día. Por ello, es importante tomar conciencia de la realidad y actuar por cambiarla.

Existen medidas legales que buscan prevenir y luchar contra los delitos de odio relacionados con la violencia de género y los delitos sexuales. Sin embargo, lo más importante en este sentido no es castigar, sino educar. Es fundamental enseñar a las personas desde que son pequeñas que el respeto, la tolerancia y la igualdad son derechos básicos. De este modo, se puede fomentar el desarrollo de una sociedad sin prejuicios.

  • Vázquez Botana, Alexandra; Gómez Jiménez , Ángel. Editorial Sanz y Torres. Psicología social.
  • Género e igualdad de oportunidades: la teoría feminista y sus implicaciones ético-políticas. http://www.biblioteca.uma.es/bbldoc/tesisuma/1676206x.pdf