El síndrome amotivacional, consecuencia del consumo de cannabis

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Marián Carrero Puerto
· 10 diciembre, 2018
El síndrome amotivacional convierte a la persona en alguien totalmente incapaz de hacer nada, de manera que solo realizará esas actividades que esté totalmente obligada a hacer.

Canuto, porro, trocolo, cigarrito de la felicidad… Sí, señoras y señores, todas esas palabras hacen alusión al consumo de cannabis (marihuana) y hoy vamos a hablar de su relación con el síndrome amotivacional.

En los últimos años se han presentado un cierto número de evidencias científicas acerca de las propiedades terapéuticas de los cannabinoides como pueden ser analgesia, disminución de la presión intraocular, efecto antiemético en vómitos inducidos por quimioterapia antineoplásica, propiedades relajantes musculares en diversas enfermedades como esclerosis múltiple, traumatismos medulares y alteraciones del movimiento.

No obstante, su uso recreativo se ha extendido enormemente en nuestra sociedad y, de hecho, es la droga más consumida en todo el mundo. Esto resulta preocupante en sí mismo, tanto como el dato que vamos a ofrecer a continuación. El síndrome amotivacional tiene mayores probabilidades de aparecer en aquellas personas que consumen cannabis durante un largo período de tiempo.

«La apatía es la solución, es decir, resulta más fácil abandonarse a las drogas que enfrentarse a la vida, robar lo que uno quiere que ganárselo, pegar a un niño que enseñarlo. Por otra parte el amor requiere esfuerzo, trabajo».

-Morgan Freeman-

Chico desmotivado apático

¿Cómo se define el síndrome amotivacional?

El síndrome amotivacional se define como un estado de pasividad e indiferencia, que se caracteriza por generar dificultades generalizadas en lo cognitivo, interpersonal y social y que está relacionado con el consumo de cannabis durante años (intoxicación crónica por THC).

Dicho estado puede mantenerse a pesar de haberse interrumpido el consumo. La persona se siente sin ganas de hacer nada, en estado continuo de anhedonia, no tiene motivación o entusiasmo y presenta una falta de interés generalizada o apatía.

La motivación es el interés por satisfacer una determinada necesidad, que genera un impulso por realizar la conducta que produce dicha satisfacción. Está implicada en la activación, dirección y mantenimiento de la conducta.

El consumo de cannabis produce que toda motivación por realizar otras tareas que no sean el propio consumo desaparezca o pierda intensidad. El placer ofrecido por el consumo «gana» y las otras motivaciones (laborales, interpersonales, ocio, pareja, etc.) se aplazan.

«Necesariamente vence siempre el entusiasta al apático. No es la fuerza del brazo, ni la virtud de las armas, sino la fuerza del alma la que alcanza la victoria».

-Johann Gottlieb Fichte-

¿Qué efectos produce su consumo durante un largo período de tiempo?

Cuando el consumo se prolonga en el tiempo, la droga ocupa el primer lugar y se constituye como una necesidad básica, haciendo que las otras necesidades se releguen a un segundo plano y toda la vida gire alrededor de la sustancia.

Otros incentivos no ejercen la suficiente fuerza ya que las alteraciones cognitivas presentes en la adicción hacen que el sujeto se relaje y que las demás motivaciones desaparezcan.

El consumo prolongado de la sustancia produce un deterioro cognitivo que, aunque el consumo sea interrumpido, pueden hacer que persista cierta sintomatología.

A pesar de que está clara la relación entre el consumo de marihuana y el síndrome amotivacional, no se ha demostrado del todo que esta problemática esté directamente causada por el cannabis, aunque todo apunta a que ayuda a que se desencadene.

«Dejarse llevar pasivamente es impensable».

-Virginia Woolf-

Signos y síntomas del síndrome amotivacional

Lo signos y síntomas de este síndrome son los siguientes, aunque se ha de señalar que no es necesario que estén todos presentes:

Uno de ello es la apatía de tipo emocional, que consiste en:

  •  Reducción de la voluntad para ejecutar acciones.
  •  Incapacidad para acabar tareas.
  •  Incapacidad de evaluar las consecuencias de los futuros actos.
  •  Desinterés.
  •  Pasividad.
  •  Dificultades para mantener la concentración y la atención.
  •  Alteraciones de la memoria.
  •  Indiferencia.
  •  Falta de introspección (no hay conciencia del estado en que se está, del síndrome).
  •  Demora en la realización de tareas.
  •  Despreocupación por el futuro (aplazar).
  •  Desinterés por hacer actividades duraderas o que requieren mayor concentración.
  •  Baja motivación por el trabajo o escuela.
  •  Despreocupación por el cuidado personal.
  •  Desinterés sexual.
  •  Disminución de los reflejos.
  •  Frustración fácil.
  •  Lentitud de desplazamientos y enlentecimiento de los movimientos.
  •  Reducción generalizada de cualquier actividad (profesional, social, ocio, etc).
  •  Pasotismo (sin afección del afecto).

«La debilidad de actitud se vuelve debilidad de carácter».

-Albert Einstein-
Mujer desganada por consumir cannabis

A nivel cognitivo, la sintomatología producida por el consumo de cannabis crónico produce alteraciones en las funciones ejecutivas, como son:

  • La anticipación y establecimiento de metas.
  • La planificación.
  • La inhibición de respuestas.
  • La selección de conductas apropiadas según el contexto.
  • La organización tempo-espacial.
  • La flexibilidad cognitiva.
  • El seguimiento a comportamientos.
  • La toma de decisiones.
  • La memoria de trabajo.

A nivel social, la sintomatología descrita genera una disminución de las interacciones con otras personas, generada por la pérdida de interés por participar en situaciones sociales, en actividades de cualquier tipo, la apatía y la pasividad. Esto provoca que las redes de apoyo social del individuo se vean afectadas. Toda esta sintomatología puede producir:

  • Bajo desempeño académico y/o laboral, debido a dificultades para estudiar y para aprender.
  • Aislamiento social, al disminuir las interacciones con otras personas.
  • Ausencia de planes de futuro.
  • Predisposición para involucrarse en conflictos con las autoridades.
  • No fijarse metas.

¿Qué se puede hacer para tratar el síndrome amotivacional?

El primer objetivo de tratamiento debe ser la disminución progresiva del consumo de cannabis hasta su eliminación total, ya que si tienes síndrome amotivacional y consumes marihuana en la fase de rehabilitación, difícilmente revertirás la situación.

La adicción se puede superar a través del trabajo psicoterapéutico para rehabilitar los déficits que persistan, siendo posible usar psicofármacos si fuera necesario.

El tratamiento de primera elección deben ser los fármacos ISRS (antidepresivos) junto a terapia cognitivo conductual, para incitar a la persona a retomar actividades diarias, mejorar las relaciones con los familiares y trabajar sobre el estilo de pensamiento que conduce a la inactividad.

  • Bobes, J., & Calafat, A. (2000). De la neurolobiología a la psicosociología del uso-abuso del cannabis. Adicciones12(5), 7-17.
  • Gutiérrez-Rojas, L., Irala, J. D., & Martínez-González, M. A. (2006). Efectos del cannabis sobre la salud mental en jóvenes consumidores.
  • Tziraki, S. (2012). Trastornos mentales y afectación neuropsicológica relacionados con el uso crónico de cannabis. Rev Neurol54(12), 750-760.