El valor del arrepentimiento

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 25 noviembre, 2015
Ana Jau · 24 junio, 2013

Todos los días nos topamos con emociones bien conocidas: alegría, celos, tristeza, dolor, etc. Sin embargo, menor reconocimiento otorgamos al arrepentimiento, ¿por qué arrepentirse? El pasado se queda en el pasado, y es imposible cambiar las cosas que hicimos o que dejamos de hacer, lo que dijimos a los seres queridos o aquellas cosas de las que omitimos hablar. Tal como dice un dicho popular “El hubiera no existe”, así que no vale la pena gastar energía con las miradas retrospectivas.

En una lógica del tiempo lineal el arrepentimiento es inútil, pues nunca podremos regresar al pasado y modificar la realidad y el curso de las cosas que de ésta se desprende; sin embargo, si somos un poco más observadores, nos daremos cuenta de que los arrepentimientos tienen un rol importante no únicamente en relación al pasado, también a nuestro presente y a nuestro futuro, en realidad es ese su gran aporte a nuestras vidas.

Nuestro cerebro construye estructuras de acción sobre nuestras experiencias pasadas; así que todos los arrepentimientos se guardan en nuestra mente, son parte de nuestra historia personal que nos permite tomar mejores decisiones en el futuro, el arrepentimiento es parte de los mecanismos de nuestro cuerpo que nos permite decidir los cursos de acción, recordemos que a diferencia de los animales, nuestro comportamiento no se guía principalmente por los instintos. Todas las experiencias de las cuales nos hemos arrepentido nos dejan un sabor de boca que nos orienta en nuevas direcciones.

Esto es particularmente importante porque los seres humanos tenemos capacidad de imaginar el futuro, de planearlo, de construir escenarios para nuestras próximas acciones; y en todos estos casos la sensación de arrepentimiento está presente, en realidad es esta la que nos hace elegir entre una y otra opción.  Me resulta imposible o por lo menos muy complejo, imaginar la vida humana sin arrepentimiento.  La importancia de esta emoción queda manifiesta en el siguiente ejemplo:

Pensemos, si tuviésemos en nuestras manos boletos de una rifa multimillonaria, y tuviésemos también cualquier otro objeto cotidiano, como un libro con empaque, del cual no conocemos el título, y estuviéramos cerca de muchos otros individuos quienes también tienen esos objetos, ¿qué sería más fácil intercambiar con ellos? ¿Les cambiarías más fácilmente el boleto o el libro?

Evidentemente en la mayoría de los casos la respuesta sería el libro, pues sabemos que en caso de que el otro libro sea mejor que el que poseíamos antes, el arrepentimiento sería mínimo, pero si cambiamos nuestro boleto por otro, y al final resulta que el boleto ganador es el que poseíamos al principio, entonces inmediatamente experimentaríamos un profundo pesar, una terrible sensación de arrepentimiento. Este pequeño ejemplo deja manifiesto el papel del arrepentimiento en las decisiones de los individuos y la forma en que éste impacta nuestros cursos de acción.

Por último, es importante señalar que cuanto más importantes sean las decisiones que tomamos en nuestras vidas, mayor repercusión tiene la posibilidad de un arrepentimiento a futuro, pues este es como una alerta que trata de evitar acciones que pueden convertirse en un error.
 
Fotografía cortesía de Verónica Pinteado