¿En qué consiste el síndrome de “burn out”?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 15 diciembre, 2017
Gema Diez · 4 agosto, 2013

La expresión síndrome de burn out se ha convertido en un término popular. Un cuadro clínico estudiado y definido en 1970 por el psicólogo Herbert Freudenberger.

Este síndrome, hoy ya muy conocido, describe las consecuencias de un estrés severo que experimentan las personas que trabajan en determinadas profesiones, donde se sienten quemados, agotados y sin ganas, y que, además, se sienten incapaces de hacer frente a la situación.

“Cuando el trabajo no constituye una diversión, hay que trabajar lo indecible para divertirse.”

-Enrique Jardiel Poncela-

El término burn out se utiliza para definir el desgaste en profesiones de ayuda, empleados con exceso de trabajo, e incluso el estrés en amas de casa. Es un agotamiento de la energía, especialmente entre los profesionales del ámbito de la ayuda social, que se sienten sobrecargados por problemas que sufren otras personas.

Cuando un profesional se enfrenta a un síndrome de burn out o agotamiento profesional, su trabajo se vuelve ineficiente. Es así porque sufre un agotamiento físico y emocional que hace que acabe desarrollando una actitud negativa a trabajar y la pérdida de comprensión y la compasión por los clientes.

Del agotamiento al síndrome de burn out

Mujer que sufre síndrome de burn out

Las condiciones angustiantes  en el trabajo pueden poner a la gente bajo presión extrema, hasta que se sienten agotados y quemados.

Cuando eso ocurre ya no pueden hacer frente a la situación, se sienten incapaces de ello, en buena medida por  acción del estrés. Además, pueden aparecer diferentes síntomas físicos y mentales.

Esas señales pueden tener origen en causas diversas. Desde un exceso de trabajo a una falta de reconocimiento por él, desde presiones por parte de los jefes a conflictos con compañeros de trabajo. Son aspectos que lo que acaban provocando es un descuido en las propias necesidades del trabajador.

Síntomas del agotamiento o síndrome de burn out

Pueden ser diferentes y manifestarse de diferente manera en cada persona. Algunos síntomas aparecerán pronto y tal vez se pasen por alto, otros darán la cara cuando el problema es ya una realidad a la que hay que hacer frente cuanto antes.

El síntoma más temprano y más común es la negatividad en el trabajo. El trabajador encuentra su empleo cada vez más frustrante, menos satisfactorio, más agobiante. De esta manera, llega a desarrollar una actitud cínica con sus compañeros, distanciándose emocionalmente, y desentendiéndose de su trabajo.

Otra de las señales de alarma es el agotamiento emocional. La persona se siente cada vez más sobrecargada y agotada.  Empieza a sentir que no tiene energía suficiente, y puede incluso comenzar a manifestar síntomas físicos, como dolor o problemas de estómago o intestino, por citar solo algunos.

Al final, todo lo anterior se acaba reflejando en un menor rendimiento en el trabajo de la persona que sufre el síndrome de burn out. Y esa falta de rendimiento se nota no solo en la actividad laboral, sino que llega a manifestarse también en las tareas diarias en el trabajo, en casa o con los familiares. Es el resultado de sentir negatividad, dificultad de concentración, apatía y falta de creatividad.

Mujer estresada por excesivo trabajo

¿En qué se diferencia el agotamiento de la depresión?

Ambas condiciones, depresión y agotamiento, comparten síntomas, como el cansancio extremo, baja energía y disminución del rendimiento. Así, en ocasiones pueden ser confundidas en el diagnóstico, por lo que las personas que sufren alguno de ellos, deberán de tener cuidado con el autodiagnóstico, porque podrían tomar las medidas equivocadas.

El agotamiento de la persona se refleja en los pensamientos y sentimientos sobre el trabajo, mientras que la depresión lo hace sobre todos los ámbitos de le vida, además de sufrir una baja autoestima, una total desesperanza y tendencias suicidas.

Pero es importante tener en cuenta que el síndrome de burn out puede dar lugar a padecer una depresión, pero no todos los burn out acaban en trastornos depresivos.